Audioclasica

13.II.2012. Voces del alma romántica

Voces del alma romántica. Palau de la Música Catalana. 13-II-2012. Robert Schumann: Nachtlied op. 108. Requiem für Mignon op. 98b. Sinfonía n. 4 op. 120. Manfred op. 115.   Barcelona. Palau 100. Temporada 2011/2012. Palau de la Música catalana. 13.II.2012.   Robert Schumann: Nachtlied op. 108. Requiem für Mignon op. 98b. Sinfonía n. 4 op. 120. Manfred op. 115.     GERT VOSS, Recitador. MAHLER CHAMBER ORCHESTRA. MONTEVERDI CHOIR. SIR JOHN ELIOT GARDINER, Director..     Aforo: 2.000 Asistencia: 90%   Probablemente, y sin menoscabo de las justas preferencias del melómano más inveterado, “otro programa Schumann” en marco tan historiado como el…

1 BARCELONA_02-13-2012

Voces del alma romántica. Palau de la Música Catalana. 13-II-2012. Robert Schumann: Nachtlied op. 108. Requiem für Mignon op. 98b. Sinfonía n. 4 op. 120. Manfred op. 115.

 

1 BARCELONA_02-13-2012Barcelona. Palau 100. Temporada 2011/2012. Palau de la Música catalana.

13.II.2012.

 

Robert Schumann: Nachtlied op. 108. Requiem für Mignon op. 98b. Sinfonía n. 4 op. 120. Manfred op. 115.

 

 

GERT VOSS, Recitador. MAHLER CHAMBER ORCHESTRA. MONTEVERDI CHOIR. SIR JOHN ELIOT GARDINER, Director..

 

 

Aforo: 2.000 Asistencia: 90%

 

Probablemente, y sin menoscabo de las justas preferencias del melómano más inveterado, “otro programa Schumann” en marco tan historiado como el Palau de la Música Catalana solo cobra sentido en nuestros días cuando, al menos, se propone indagar en rincones menos iluminados del catálogo del compositor o lo hace proponiendo lecturas poco convencionales; ambos elementos se conjugaron en la visita de Gardiner y la Mahler Chamber Orchestra a la sala barcelonesa, como parte de su gira española.

Es ya larga la división de opiniones en torno de la aplicación de determinadas prácticas historicistas a la interpretación del repertorio romántica por parte, entre otros, del propio Gardiner: adelgazamiento de efectivos instrumentales en la cuerda grave, disposición antifonal de violines, vibrato hipercontrolado, mezcla de instrumentos históricos (flautas de madera, trompas naturales) y modernos… son criterios que, aplicados con mesura, con la ductilidad dinámica de la ejecución y con su sabiduría en la dirección coral, proporcionan, cuando menos, una oportunidad para escuchar “de otra manera” músicas bien conocidas.

Con fruto desigual, como también lo fue la recepción del público: Nachtlied se resintió de una sequedad instrumental y de una austeridad expresiva incompatible con su ambiente onírico –un bravo por la afinación del Coro Monteverdi y por su empaste, incluso en acordes abiertos–, mientras la interpretación del Requiem für Mignon gozó de contrastes más extremados y de un tempo contenido, que favoreció tanto el evocador coro inicial como el poderoso “Seht die mächtigen Flügel”; para cerrar la primera parte del concierto, la versión original de la Cuarta Sinfonía del compositor de Zwickau, en una visión correcta, parsimoniosa en los movimientos líricos (“Romanza”) y consecuentemente clara de texturas (“Allegro”) y nerviosa de acentos, especialmente en el trío del “Scherzo” y en la prodigiosa articulación de maderas en el tramo conclusivo del “Finale”.

Como broche, una obra infrecuente, el poema dramático Manfred, ejemplo de melodrama que se resiente de la extensión del texto en que el protagonista byroniano –bien asumido por el actor Gerd Voss–, en lucha permanente contra sus demonios interiores alcanza por fin la redención tras el perdón de su amada Astarté; en él, nuestro sir supo subrayar, por encima de la continuidad dramática, el afortunado carácter de números específicos, caso de la bien modulada obertura, la simpática caracterización del Hada de los Alpes, la potencia de los coros de la parte intermedia en la corte infernal de Ariman y ese inefable “Réquiem” final con órgano, encarnación verdadera de uno de los acentos más íntimos del alma romántica…

 

Germán Gan Quesada

 

Crédito: L. di Nozzi