Audioclasica

TCHAIKOVSKY – SCHÖNBERG

SINFONÍA Nº6 Schönberg: Variaciones para orquesta op.31 West-Eastern Divan Orchestra. Daniel Barenboim, director Decca 478 2719 DDD CD 68:59 2007 Sonido: **** Valoración: **** Distribuidor: Universal       Procedente de un live del Festival de Salzburgo de 2007 (13 de agosto), llega este disco con dos obras sin supuesta conexión. No obstante su interpretación comparte una entrega absoluta que la elevan a uno de esos testimonios sonoros para el que los elogios conocidos son pocos. Se trata de un disco donde el análisis interpretativo es secundario. Lo importante es escuchar y sentir.   En las Variaciones para orquestra Op. 31…

A TchaikovskySINFONÍA Nº6

Schönberg: Variaciones para orquesta op.31

West-Eastern Divan Orchestra. Daniel Barenboim, director

Decca 478 2719 DDD CD 68:59 2007

Sonido: **** Valoración: ****

Distribuidor: Universal

 

 

 

Procedente de un live del Festival de Salzburgo de 2007 (13 de agosto), llega este disco con dos obras sin supuesta conexión. No obstante su interpretación comparte una entrega absoluta que la elevan a uno de esos testimonios sonoros para el que los elogios conocidos son pocos. Se trata de un disco donde el análisis interpretativo es secundario. Lo importante es escuchar y sentir.  

En las Variaciones para orquestra Op. 31 de Schönberg la pulsión dramática y el colorismo tímbrico casi la convierten en una referencia. Los tiempos minuciosos y la restitución didáctica parecen tender hacia la modernidad stravinskyana más que a la austeridad y esencialidad de Boulez, que se mantiene como un icono.

Lo excepcional es la Patética de Tchaikovsky en uno de los trabajos más efusivos, intensos, coloristas, variados, brillantes y virtuosísticos de Barenboim. Como Kubelik o Markevich es desbordante y violenta, tan apasionada como elegante. La relación fraseo/tempo es ejemplar y el concepto no parte desde la nostalgia como Bernstein sino desde la frustración y la impotencia avivada en el sentido dramático de los retardos armónicos y la concepción de los silencios como un elemento lógico musical más –no como una simple pausa-. Lamentablemente, Decca no ha incluido el español entre las traducciones de las notas de carpeta. Es un error poco menos que imperdonable para un proyecto residente en Andalucía y para un director que domina el castellano como lengua materna.    

 

Albert Ferrer Flamarich