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22.VI.12. Una Manon aburrida

Milán. Teatro alla Scala. Temporada 2011/2012. 22-VI-2012 Massenet: Manon Aforo: 2.222 Asistencia: 80%       Milán. Teatro alla Scala. Temporada 2011/2012   22-VI-2012   ERMONELA JAHO, MATTEW POLENZANI, RUSSEL BRAUN, WILLIAM SHIMELL, CHRISTOPHE MORTAGNE. ORQUESTA Y CORO DEL TEATRO ALLA SCALA. LAURENT PELLY, dirección de escena. FABIO LUISI, dirección musical.   Massenet: Manon    Aforo: 2.222 Asistencia: 80%     La figura de Manon, pese a su origen literario dieciochesco (la novela de Prévost, L’histoire du Chevalier Des Grieux et de Manon Lescaut, es de 1731) se convirtió en un arquetipo únicamente a finales del XIX. La historia de una femme fatale,…

Manon Scala_cuadrada

Milán. Teatro alla Scala. Temporada 2011/2012. 22-VI-2012

Massenet: Manon

Aforo: 2.222 Asistencia: 80%

 

 

Manon Scala_cuadrada

 

Milán. Teatro alla Scala. Temporada 2011/2012

 

22-VI-2012

 

ERMONELA JAHO, MATTEW POLENZANI, RUSSEL BRAUN, WILLIAM SHIMELL, CHRISTOPHE MORTAGNE. ORQUESTA Y CORO DEL TEATRO ALLA SCALA. LAURENT PELLY, dirección de escena. FABIO LUISI, dirección musical.

 

Massenet: Manon 

 

Aforo: 2.222 Asistencia: 80%

 

 

La figura de Manon, pese a su origen literario dieciochesco (la novela de Prévost, L’histoire du Chevalier Des Grieux et de Manon Lescaut, es de 1731) se convirtió en un arquetipo únicamente a finales del XIX. La historia de una femme fatale, bella, irracional y voluble, capaz de llevar a la ruina un amante incapaz de resistir a sus encantos, era una tema que sin duda no podía dejar de atraer a una sociedad, como era la francesa de finales de siglo, que se alimentaba de un fuerte deseo de evasión y de una pruderie típicamente burguesa y provinciana. De ahí que la primera adaptación operística surgiera a cargo de Jules Massenet en 1884. En 1893 Puccini sacará a la luz otra versión, muy diferente (y se nos permitirá decirlo, mucho más lograda) centrada más en los aspectos trágicos y pasionales de la heroína. Laurent Pelly (responsable de la puesta de escena estrenada en la Scala, pero ya vista con anterioridad en otros teatros como el Metropolitan y el Covent Garden) ha acertado en trasladar la historia a la época de la Belle Époque, haciendo así hincapié en la relación del argumento con las más intimas experiencias y frustraciones del publico que asistió al estreno. A lo largo de toda la ópera y dentro de un marco escénico muy simple –dominado por pocos elementos, entre el realismo y lo abstracto– un grupo de burgueses observa continuamente a los protagonistas, incapaz de entender del todo sus avatares, pero a su vez seducido por sus trágicas consecuencias. La idea –a lo mejor algo didáctica y en algunos momentos realizada de forma algo rutinaria– resultó sugestiva y funcionó bastante bien principalmente en lo referente a la actuación de los intérpretes. Salvo en lo relacionado con el juego de luces y la escenografía, poco sugerentes y en general muy planos y muy poco sugerentes. Aspecto este, que caracterizó también la dirección de Fabio Lusi, sin duda técnicamente correcta pero avara de colores, de sutilezas tímbricas y de elegancia en el fraseo. Únicos aspectos estos que pudieran vitalizar una partitura poco lograda, francamente aburrida y en la que a menudo falta la fantasía temática así como la sugestión dramatúrgica.

Ermonela Jaho, pese a asumir el difícil papel de substituir las anunciadas Dessay y Netrebko, supo entrar con soltura en el complicado papel del protagonista. Su voz, aunque algo escasa de volumen para una sala tan amplia con la de La Scala, superó sin problemas las dificultades de la partitura exhibiendo un color siempre homogéneo y unos agudos limpios y penetrantes. Asimismo la cantante albanesa supo desplegar a la perfección la evolución del personaje, de adolescente provinciana a heroína trágica, dividida entre la atracción por la riqueza y el amor por Des Grieux, representado éste por el tenor Matthew Polenzani, cantante sólido y expresivo capaz de una actuación equilibrada, siempre eficaz en el gesto y en perfecto equilibrio entre pasión amorosa y dolida resignación. El resto del reparto mostró un buen nivel destacando el Lescaut de Russel Brun, el Guillot de Christophe Mortagney el siempre seguro cantante y excelente actor William Shimell en el papel de De Brétigny.

 

Gian Giacomo Stiffoni