Audioclasica

ELISE NEUMANN

ALONSO BARRIOS INTERNATIONAL GUITAR COMPETITION Obras de Barrios, Castelnuovo-Tedesco, Asencio y Ponce Elise Neumann, guitarra BRILLIANT 9287 DDD 66:16, 2012 Sonido: *** / Valoración: *** Distribuidor: Cat Music     Ganadora del Concurso Internacional de Guitarra Agustín Barrios, la guitarrista alemana Elise Neumann ofrece un programa misceláneo que se mueve en los cauces de lo habitual, pues comparecen autores muy conocidos en el repertorio de las seis cuerdas. Agustín Barrios figura necesariamente, ya que el Concurso está dedicado a su memoria. Se programan para abrir boca seis piezas breves, muy en el estilo del paraguayo, demostrando que este autor y…

B EliseNeumannALONSO BARRIOS INTERNATIONAL GUITAR COMPETITION

Obras de Barrios, Castelnuovo-Tedesco, Asencio y Ponce

Elise Neumann, guitarra

BRILLIANT 9287 DDD 66:16, 2012

Sonido: *** / Valoración: ***

Distribuidor: Cat Music

 

 

Ganadora del Concurso Internacional de Guitarra Agustín Barrios, la guitarrista alemana Elise Neumann ofrece un programa misceláneo que se mueve en los cauces de lo habitual, pues comparecen autores muy conocidos en el repertorio de las seis cuerdas. Agustín Barrios figura necesariamente, ya que el Concurso está dedicado a su memoria.

Se programan para abrir boca seis piezas breves, muy en el estilo del paraguayo, demostrando que este autor y la guitarra se avienen como mano al guante, lo que se advierte desde los primeros acordes juguetones. Una obra poco escuchada de Castelnuovo-Tedesco destaca en el conjunto: El sueño de la razón produce monstruos, perteneciente a la serie de 24 caprichos de Goya, firmada en 1961, que transita en las líneas idiomáticas de su autor. De poco más de seis minutos, tras una apertura homofónica, combina densidad contrapuntística en forma de acordes y pasajes oníricos arpegiados, escalas por terceras… De Vicente Asencio se ofrece su Collectici Íntim, una suite de cinco piezas cuajadas de detalles impresionistas y en la órbita de esa estética “mediterránea” que tan cara le era al autor. Se suceden el carácter melódico del primer movimiento, desarrollado sobre un ostinato (“La Serenor”), los ejercicios rítmicos del segundo y cuarto, estilizadas danzas, el cantabile de “La Calma”, que juega con los armónicos octavados, y la miniatura en vertiginosos arpegios de la última, “La Frisança”. Son piezas difíciles de tocar, y no muy agradecidas, por las posiciones que exige y la necesidad de mantener el juego de las voces, trufadas de pasajes virtuosos que Neumann resuelve bien, aunque se echa de menos más energía en los rasgueos, quizá para no romper el aire íntimo que, desde el título, preside estas páginas. Ponce cierra el disco con la Sonata romántica (1929), un homenaje a Schubert, en los moldes que le gustaban a Andrés Segovia, con apego a la forma y sin estridencias, una obra muy del gusto del guitarrista de Linares, leída en la versión original de Ponce, y no con los arreglos con que Segovia la publicara. Estamos de acuerdo con él, no obstante, cuando pensaba que el último movimiento funcionaba peor que los tres anteriores.

Un disco, en conjunto, de repertorio bien conocido, salvo la de Castelnuovo-Tedesco, con una guitarrista solvente, que desearíamos escuchar también con otro tipo de autores y estéticas, para ser conscientes de sus posibilidades, que se adivinan amplias.

 

Josemi Lorenzo Arribas