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13.I.2013. Vivir para ver (y escuchar…)

    Temporada 2012/13. Gran Teatre del Liceu 13-I-2013 NETREBKO, SKOROKHODOV, ALEKSASHKIN, UMEROV, GERGALOV. ORQUESTA SINFÓNICA Y CORO DEL TEATRO MARIINSKI DE SAN PETERSBURGO. VALERY GERGIEV, director musical.   Piotr I. Chaikovsky: Iolanta (versión de concierto) Aforo: 2.286 Asistencia: 80%   Como parte de su gira por tierras españolas, acudieron las fuerzas estables del Teatro Mariinski al Gran Teatre del Liceu: más allá del interés indudable del programa ofrecido –la inhabitual Iolanta de Chaikovsky, en doble función–, la mera presencia de Gergiev a la batuta y de Anna Netrebko en el rol titular justificaban con creces la expectación pública, volcada…

 

 

Temporada 2012/13. Gran Teatre del Liceu


13-I-2013

NETREBKO, SKOROKHODOV, ALEKSASHKIN, UMEROV, GERGALOV. ORQUESTA SINFÓNICA Y CORO DEL TEATRO MARIINSKI DE SAN PETERSBURGO. VALERY GERGIEV, director musical.

 

Piotr I. Chaikovsky: Iolanta (versión de concierto)

Aforo: 2.286 Asistencia: 80%

 

Como parte de su gira por tierras españolas, acudieron las fuerzas estables del Teatro Mariinski al Gran Teatre del Liceu: más allá del interés indudable del programa ofrecido –la inhabitual Iolanta de Chaikovsky, en doble función–, la mera presencia de Gergiev a la batuta y de Anna Netrebko en el rol titular justificaban con creces la expectación pública, volcada desde un inicio en la nutrida ovación previa al inicio de la acción.

Esconde la ópera de Chaikovski momentos de gran belleza –como la sombría introducción, el trío de voces femeninas con coro del acto primero o el tutti final, de alta temperatura emotiva– que encontró una traducción adecuada en la orquesta de San Petersburgo: metales restallantes, cuerda cálida y una concertación dramática favorecida por la gran expresividad gestual y el sugerente movimiento escénico del elenco vocal, de calidad uniforme.

Secundarios de suficiente relieve (la Brigitte de Eleonora Vindau y la Marta de Natalia Yevstafieva, por ejemplo), el poderío emotivo de Sergei Aleksashkin como Rey René, muy aplaudido en su aria, y la limpieza de la línea de canto de Edem Umerov (Ibn-Hakia) y Alexander Gergalov (Robert) no desentonaron con la pareja protagonista: sorprendió la proyección vocal y belleza del instrumento de Sergei Skorokhodov, que resolvió la parte del Conde Vaudémont con solo algún agudo aislado algo afrettato y que discutió sin complejos en sus intervenciones conjuntas –así, el dúo en alabanza de la luz– a una ‘stupendissima’ Netrebko (Iolanta), de matiz y fraseo seductores, esmalte nítido y dibujo psicológico del personaje muy convincente, recogiendo toda la ingenuidad y nostalgia indefinible de la princesa ciega.

Consecuencia lógica: diez minutos de ovación y puesta en pie casi total para premiar la labor del trío protagonista, de Gergiev y su orquesta, y doble saludo ante un éxito tumultuoso, de los que invitan a no desalojar la platea…

Germán Gan Quesada

Crédito: © A. Bofill