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08.II.2013. ¿Alucinación, pesadilla o qué?

    TEMPORADA OPERA. TEATRO DE LA MONNAIE 08-II-2013 EVA-MARIA WESTBROEK, BRANDON JOVANOVICH, ARIS ARGIRIS, GIOVANNI FURLANETTO, JULIEN DRAN, ALEXANDER KRAVETS. CORO Y ORQUESTA DEL TEATRO. MARIUSZ TRELINSKI: dirección escénica. CARLO RIZZI: director musical   Puccini: Manon Lescaut Aforo: 1.157 Asistencia: 95% Es cada vez más difícil ver esta obra en público y se entiende el porqué. Necesita en primer lugar dos grandes cantantes y actores y un gran maestro. Aquí ha habido sólo en parte lo necesario. Carlo Rizzi dirige bien y éste es su trabajo más personal y satisfactorio al que ha colaborado la excelente orquesta. El coro…


 

 

TEMPORADA OPERA. TEATRO DE LA MONNAIE

08-II-2013

EVA-MARIA WESTBROEK, BRANDON JOVANOVICH, ARIS ARGIRIS, GIOVANNI FURLANETTO, JULIEN DRAN, ALEXANDER KRAVETS. CORO Y ORQUESTA DEL TEATRO. MARIUSZ TRELINSKI: dirección escénica. CARLO RIZZI: director musical

 

Puccini: Manon Lescaut

Aforo: 1.157 Asistencia: 95%

Es cada vez más difícil ver esta obra en público y se entiende el porqué. Necesita en primer lugar dos grandes cantantes y actores y un gran maestro. Aquí ha habido sólo en parte lo necesario. Carlo Rizzi dirige bien y éste es su trabajo más personal y satisfactorio al que ha colaborado la excelente orquesta. El coro también ha aportado su habitual nivel (preparado por Martino Faggiani, pero extrañamente el italiano que se suponía cantaban era incomprensible). La mejor articulación del texto provenía de Westbroek, también la voz más importante, lozana y de técnica solidísima y gran presencia escénica. Infortundamente, y pese a su declarado y reconocido amor por la ópera italiana en general y el verismo en particular, su protagonista –a la que interpretó equivocadamente en razón de la concepción escénica; no es Lulú- pareció más cerca de sus mejores logros en la ópera alemana. Le faltó casi siempre la media voz seductora (con lo que ‘In quelle trine morbide’ pasó casi desapercibida) y en ciertos momentos (‘L’ora o Tirsi’) su fenomenal agudo resultó absolutamente desplazado y la voz no exhibió liviandad suficiente. Por esos motivos estuvo mejor en los actos finales y sobre todo en su gran aria ‘Sola perduta abbandonata’. Jovanovich sigue proporcionando una de cal y otra de arena. Magnífica figura, material notable, técnica deficiente con el resultado de un canto imprevisible y al borde del accidente (en el tercer acto el accidente se produjo). Argiris hizo su desagradable Lescaut más desagradable aún no sólo por la concepción del personaje sino por su timbre y sobre todo por un agudo constantemente tirante. Furlanetto no está en el mejor momento de su carrera aunque es un cantante respetable, obligado aquí a hacer de playboy mafioso y también de comandante del barco (un rol que el reparto no recoge y que Puccini confió a un barítono y no a un bajo). Dran fue un interesante Edmondo disfrazado de barrendero y Kravets (peluquero y farolero) casi resultó invisible aunque cantó correctamente. Discretos los demás. Con lo dicho es claro que la producción de Trelinski parece errada, no sólo por el cambio de época que hace increíble el texto, sino por su deformación de los personajes y situaciones. Si, como parece, se trata de la pesadilla de un Des Grieux atontado por las drogas o el alcohol, no es una sociedad de ‘replicantes’ la mejor para hacer justicia a la partitura de Puccini.

Jorge Binaghi

Crédito:  (c) Forster – la Monnaie

Pie de foto: Westbroek-Furlanetto