Audioclasica

23.XI.2013. Poderosa Titán

  L’AUDItori 23-XI-2013 ISABELLE FAUST, violín. OBC. PABLO GONZÁLEZ, director.   B. Britten: Concierto para violín y orquesta op. 15 G.Mahler: Sinfonía n.1 en Re mayor “Titán” Aforo: 2.203 Asistencia: 75%   El titubeante inicio de temporada de la OBC puede achacarse a múltiples factores que convendrá analizar en detalle con algo más de distancia y tiempo. Seguro que no le son ajenos ni la ausencia de muchos primeros atriles –en gira o de excedencia en estos primeros meses del curso– ni, quizás, una cierta apatía ante programas de dudosa conveniencia –y coherencia–. Por eso se diría que este concierto…

 

L’AUDItori

23-XI-2013

ISABELLE FAUST, violín. OBC. PABLO GONZÁLEZ, director.

 

B. Britten: Concierto para violín y orquesta op. 15

G.Mahler: Sinfonía n.1 en Re mayor “Titán”


Aforo: 2.203 Asistencia: 75%

 

El titubeante inicio de temporada de la OBC puede achacarse a múltiples factores que convendrá analizar en detalle con algo más de distancia y tiempo. Seguro que no le son ajenos ni la ausencia de muchos primeros atriles –en gira o de excedencia en estos primeros meses del curso– ni, quizás, una cierta apatía ante programas de dudosa conveniencia –y coherencia–. Por eso se diría que este concierto tuvo algo de reivindicación –si, ni exigida ni exigible, sí oportuna y digna de gratitud– y de reconciliación de la orquesta con una parte del repertorio que le cumple igual de bien a los músicos que a su director titular. La Titán mahleriana que constituyó la segunda parte del programa fue servida con respeto a los tiempos detalladamente descritos por el compositor, pero al mismo tiempo con dinámicas poderosas y una energía que no siempre derrocha Pablo González. De la reforzada orquesta cabría destacar la labor de unos vientos inspirados, bien secundados por el brioso metal, y la robustez de una cuerda que casi nunca desfallece ni defrauda. Se consiguió así un Mahler con más ostensible propensión a lo heroico que a lo introspectivo, pero indudablemente un Mahler auténtico que se encuentra entre las mejores páginas interpretadas por la OBC en los últimos meses.

En la primera parte del programa había comparecido la violinista alemana Isabelle Faust para interpretar el Concierto para violín de Benjamin Britten, dicho sea de paso, una de las poquísimas obras del compositor inglés que se ha tenido oportunidad de escuchar en los escenarios barceloneses en este año de su muy discreto centenario. El concepto violinístico de Faust se funda sobre una expresividad austera y de contenido volumen, lo que se adecúa ciertamente con la musicalidad britenniana. En esta partitura en concreto, donde prevalece el ostinato y el violín dialoga a menudo con la percusión, Faust no pareció querer otra cosa que invitar al público a imbuirse de la retórica marcada por el autor; no hizo excepción, ni siquiera, la cadenza, despachada con aséptica –y un tanto fría– precisión. Para la propina la solista echó mano de una Partita de Bach –procedente, por cierto, de su más reciente grabación discográfica– sin alejarse con ella lo más mínimo de las constantes ya evidenciadas en la anterior: concentración expresiva y un punto de lejanía.

Javier Velaza

Crédito: © Felix Broede