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21.IX.2014. Amortizando a Fígaro

   MADRID. TEATRO REAL. TEMPORADA DE ÓPERA 21-IX-2014 LUCA PISARONI, SOFIA SOLOVIY, SYLVIA SCHWARTZ, ANDREAS WOLF, ELENA TSALLAGOVA, CHRISTOPHOROS STAMBOGLIS,  JOSÉ MANUEL ZAPATA. IVOR BOLTON, dirección musical. Orquesta y Coro Titulares del Teatro Real   W. A. Mozart: Las bodas de Fígaro Aforo: 1750 Asistencia: 99%     El Teatro Real ya nos ha acostumbrado a los estrenos de temporada modestos, y la reposición de estas Bodas de Fígaro no ha escapado a esta reciente tradición. La producción de Emilio Sagi sigue transpirando buen hacer sin mayores pretensiones, y en comparación con la reposición de 2011 parece haberse producido una…

 

 MADRID. TEATRO REAL. TEMPORADA DE ÓPERA

21-IX-2014

LUCA PISARONI, SOFIA SOLOVIY, SYLVIA SCHWARTZ, ANDREAS WOLF, ELENA TSALLAGOVA, CHRISTOPHOROS STAMBOGLIS,  JOSÉ MANUEL ZAPATA. IVOR BOLTON, dirección musical. Orquesta y Coro Titulares del Teatro Real

 

W. A. Mozart: Las bodas de Fígaro

Aforo: 1750 Asistencia: 99%

 

 

El Teatro Real ya nos ha acostumbrado a los estrenos de temporada modestos, y la reposición de estas Bodas de Fígaro no ha escapado a esta reciente tradición. La producción de Emilio Sagi sigue transpirando buen hacer sin mayores pretensiones, y en comparación con la reposición de 2011 parece haberse producido una llamada al orden que permita de nuevo a la producción funcionar como un reloj, con una perfecta sincronización del movimiento escénico que hizo funcionar a la perfección los elementos cómicos del terceto del Acto I o el Finale del II, entre otros. Como las veces anteriores -y como ocurre a menudo en esta ópera- el Acto IV resultó cansino, entre otras razones por la insistencia en mantener las innecesarias arias de Marzellina y Basilio.

El aspecto más destacable desde el punto de vista musical fue el trabajo orquestal, con una irreconocible Orquesta Titular desplegando una sonoridad “historicista” de gran belleza por momentos, y a prueba de bombas en cuanto a la concertación, a la que se le echó en falta alguna que otra “sorpresa”. Unas excelentes credenciales para un director con fama de concienzudo y poco dado al divismo que deberá tomar las riendas de la orquesta como director musical de la institución a partir de la temporada 2015-16.

La ausencia de grandes luminarias vocales en el reparto confirmaron la apuesta por el trabajo bien hecho sin más, lo cual no es poco. Y ya puestos a introducir alguna ornamentación en las repeticiones, se habría agradecido redondear la propuesta con dosis aún mayores, pues añadieron interés allí donde los cantantes no fueron capaces de despertarlo por sí mismos. Luca Pisaroni hizo un Conde efectivo en lo escénico, correcto en lo vocal y algo corto en su exigente aria, mientras la ucraniana Sofia Soloviy logró mejorar en su aria del III Acto la pobre impresión ofrecida en su cavatina del II. Pese a todo, una voz mucho más auténtica y educada que la “fraudulenta” Annette Dasch de 2011.

El joven bajo germano Andreas Wolf resultó monótono (vocalmente) como Fígaro, quizá por la falta de interés de un timbre cavernoso y sin resonancia de máscara alguna, pero defendió su rol sin problemas, mientras que la española Sylvia Schwartz resultó más oscilante en cuanto a técnica pero confirió más interés a su parte. En los roles secundarios destacamos la adecuación y buena escuela del griego Christophoros Stamboglis como Bartolo, con una fantástica “vendetta” únicamente disminuida en el peligroso trabalenguas, y no por falta de enunciación sino por pérdida de impostación. No compartimos el entusiasmo (relativo) del público por el Cherubino de Elena Tsallagova, correcto sin más, y agradecemos la simpatía de Zapata como Basilio, que también el gracejo es un requisito para unas buenas Bodas.

 

Rafael Fernández de Larrinoa