Audioclasica

05.XI.2014. La musa de la elegancia

ss   L’AUDItori.   05-XI-2014 LORNA ANDERSON, DIDO. PETER HArVEY, AENEAS. JULIA DOYLE, BELINDA. JULIE COOPER, PRIMERA BRUJA. REBECCA OUTRAM, SEGUNDA BRUJA. ROBIN BLAZE, hechicera. CHARLES DANIELS, marinero. THE KING’S CONSORT. ROBERT KING, director.  Obras de H. Purcell.  Aforo: 2.203   Asistencia: 80%     Por más que nos esforcemos en investigar, probablemente nunca sabremos a ciencia cierta cómo sonaba una orquesta en el siglo XVII. Lo dicho no resta –entiéndaseme bien, por caridad– ni un ápice de legitimidad ni de interés al historicismo, que es filosofía loable y piadosa, pero que incuestionablemente tiene sus límites: y éstos no radican…

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L’AUDItori.

 

05-XI-2014

LORNA ANDERSON, DIDO. PETER HArVEY, AENEAS. JULIA DOYLE, BELINDA. JULIE COOPER, PRIMERA BRUJA. REBECCA OUTRAM, SEGUNDA BRUJA. ROBIN BLAZE, hechicera. CHARLES DANIELS, marinero. THE KING’S CONSORT. ROBERT KING, director.


 
Obras de H. Purcell.


 Aforo: 2.203   Asistencia: 80%

 

 

Por más que nos esforcemos en investigar, probablemente nunca sabremos a ciencia cierta cómo sonaba una orquesta en el siglo XVII. Lo dicho no resta –entiéndaseme bien, por caridad– ni un ápice de legitimidad ni de interés al historicismo, que es filosofía loable y piadosa, pero que incuestionablemente tiene sus límites: y éstos no radican sólo, ni siquiera principalmente, en la dificultad material de reproducir los instrumentos originales –a veces incluso con una representación pictórica como único modelo– sino, y sobre todo, en la posibilidad –o no– de reproducir la interpretación tal cual se llevaba a cabo en aquel entonces. ¿Era la música en los salones de los Estuardo ese prodigio de delicadeza y galanura que postula Robert King al mando de su King’s Consort? ¿Tan precisa conseguía ser la modulación de los conjuntos instrumentales, tan inmaculado el fraseo de los cantantes? ¿Era la performance así de armónica y refinada?

El barroco de Robert King está dictado por la mismísima musa de la elegancia: por momentos se torna íntimo o sutilmente irónico, pero nunca pierde de vista una idea de la belleza casi platónica. E incluso inmerso en un entorno hostil para su concepción genéticamente camerística –pocas veces el Auditori ha revelado tan a las claras la vocación grandilocuente de su arquitectura–, es capaz de generar un microespacio donde rige solamente la gramática de la distinción.

Así lo puso de manifiesto en su visita a Barcelona para abrir de brillantísima manera una temporada de Musica Antigua que se presenta trufada de nombres importantes: Savall, Jaroussky, Herreweghe, Pluhar o Antonini, entre otros. King ofreció un programa íntegramente purcelliano, con la más bien rara Why are all the muses mute? y la muy popular Dido & Aeneas. En ambas se acompañó de un elenco vocal muy compensado, compuesto por excelentes especialistas en el repertorio y, lo que es más importante, totalmente identificados con la filosofía artística de su director. Destacaron el Eneas de Peter Harvey y la Belinda de Julia Doyle, pero no les fueron a la zaga las sopranos Julia Doyle y Lorna Anderson –aunque la Dido de esta última merecería aquella labor limae que recomendaba el autor de la epopeya romana–. En ambas obras la ejecución fue impoluta, marcada por la gesticulación exacta de King –quien además obsequió al público con una introducción histórica pedagógicamente ejemplar y un epílogo delicioso– que orquesta y voces replicaban con precisión absoluta y en el caso de la ópera con una mesuradísima escenificación no exenta de alguna pincelada de humor, eso sí, de humor bien inglés.

Pues sí, tal vez la música en la corte de los Estuardo sonara así, como la tocan Robert King y su King’s Consort. Si no, peor para los Estuardo.

Javier Velaza

Crédito: © May Zircus