Audioclasica

Madrid en Danza 2014

61fcd0e790aaecc2196628e2b1540295

¡Valgo? del francés Nicolás Rambaud. Crédito: Vanessa Cadenas. Un banquete que no esconde la hambruna Entre el 6 y el 30 de noviembre Madrid tendrá el acostumbrado aluvión de ofertas de Danza contemporánea en teatros de la capital y municipios, gracias al Festival Madrid en Danza. Este año serán veintitrés compañías de Alemania, Principado de Mónaco, Bélgica, Países Bajos, Canadá y dos proyectos en colaboración con Francia y Marruecos. Además, quince compañías procedentes de la Comunidad de Madrid, País Vasco, Cataluña, Andalucía y Galicia. Un banquete que no esconde la hambruna Entre el 6 y el 30 de noviembre Madrid…

Bosque Adora, de Rocío Molina, podrá verse en la Sala Verde de los Teatros del Canal.

¡Valgo? del francés Nicolás Rambaud. Crédito: Vanessa Cadenas.

Un banquete que no esconde la hambruna

Entre el 6 y el 30 de noviembre Madrid tendrá el acostumbrado aluvión de ofertas de Danza contemporánea en teatros de la capital y municipios, gracias al Festival Madrid en Danza. Este año serán veintitrés compañías de Alemania, Principado de Mónaco, Bélgica, Países Bajos, Canadá y dos proyectos en colaboración con Francia y Marruecos. Además, quince compañías procedentes de la Comunidad de Madrid, País Vasco, Cataluña, Andalucía y Galicia.

Un banquete que no esconde la hambruna

Entre el 6 y el 30 de noviembre Madrid tendrá el acostumbrado aluvión de ofertas de Danza contemporánea en teatros de la capital y municipios, gracias al Festival Madrid en Danza. Este año serán veintitrés compañías de Alemania, Principado de Mónaco, Bélgica, Países Bajos, Canadá y dos proyectos en colaboración con Francia y Marruecos. Además, quince compañías procedentes de la Comunidad de Madrid, País Vasco, Cataluña, Andalucía y Galicia.

Madrid en Danza permanece en marcha desde 1986 cuando el Centro Cultural de la villa (Ayuntamiento) y el Centro de Nuevas Tendencias Escénicas (Ministerio de Cultura) se unieron para impulsar la danza madrileña. La Comunidad de Madrid se adhirió al año siguiente para acabar siendo la única organizadora. Se etiqueta hoy como entonces: banquete para pobres.

Ya no existe ni la sala Olimpia (CCNTE), donde se puso la primera piedra del M en D tendiendo un puente con el festival Abril en Dansa catalán, ni el teatro Albéniz, cuna del Certamen Coreográfico que ofreció los primeros espectáculos de la joven danza contemporánea. El Albéniz, conviene recordar, fue el albergue casi único para toda la danza que se veía en Madrid hasta su cierre en 2009, cuando empezó la historia de especulación y desatinos que todavía hoy soporta el edificio. Y conviene recordar que con su ‘muerte’ se dio vida a los teatros del Canal, que recibieron de regalo una plantilla curtida y excelente.

Esta semana se inaugura con tres señaladas creadoras españolas. Mónica Runde y Sol Picó han crecido en esas décadas en las que España se sumaba –tardíamente- a la creación de lenguajes contemporáneos, mientras que Rocío Molina pertenece ya a una segunda generación y está en la cresta internacional del flamenco del S.XXI. También podrá verse la nueva pieza del francés afincado en Madrid, Nicolás Rambaud, llamada ¡Valgo? Será en el Centro Cultural Pilar Miró. Y en Colmenar Viejo, la joven compañía CaraBdanza presentará Tres caminos.

Rocío Molina: Bosque Ardora. Teatro Canal, Sala verde, días 6 y 7 de noviembre, a las 20h.
Composición de guitarra original y arreglos para trombones: Eduardo Trasierra y Dorantes (Mandato).
Bailarines: Eduardo Guerrero y Fernando Jiménez
Músicos: Eduardo Trassierra (Guitarra), José Ángel Carmona (Cante y bajo eléctrico), José Manuel Ramos ‘Oruco’ (Palmas y Compás), Pablo Martín Jones (batería y electrónica), José Vicente Ortega Sierra ‘Cuco’ (Trombón) y Agustín Orozco (Trombón)

“Una mujer a caballo, perseguida por una jauría de perros. Un tiempo, el que transcurre entre el alba y la noche. Un lugar, el bosque imaginado, trasunto de todos los bosques, donde la naturaleza revienta y se impone la lucha por la supervivencia”. Así se apunta el tema de Bosque Ardora, la más teatral de las piezas de la malagueña, estrenada en la última Bienal de Lyon y que llega a Madrid con la devoción de público y la discusión crítica habitual recogida en la Bienal de Sevilla, donde otra vez los ortodoxos han puesto en entredicho el casillero de “espectáculo flamenco” aunque no el de obra cautivadora y bailarina superdotada dentro de lo contemporáneo.

La Bailarina y coreógrafa Rocío Molina.

De Rocío Molina se dice que guarda todas las esencias del baile antiguo pero su impronta es indomable y su creatividad, rompedora. Nadie le niega una poderosa ‘emisión’ y menos su técnica superdotada. Con dieciocho años asombró en el Certamen de Danza Española y Flamenco, al modo de las bailaoras antiguas, de hechuras redondas y algodonosas. En 2004 participó en una obra colectiva, Los cuatro elementos. Fue Aire, en una guajira perturbadora, destapando por las rendijas de la esencia un asombroso perfil personal.

Oro Viejo, cinco años después, constituyó su gran éxito y la expansión internacional como creadora e intérprete contemporánea, que removía los cimientos del flamenco con un baile tan sugestivo y brillante como el de Israel Galván. Era una pieza teatral llena de sensibilidad, inteligencia y anchura de lenguaje expresivo, que fijaba en imágenes el paso del tiempo, el rastro de los mayores sobre los que se fragua el recuerdo y el futuro. En 2009 daría un salto cualitativo a la estética conceptual contemporánea en Cuando las piedras vuelen, de la mano del iluminador Carlos Marqueríe. Allí Molina se entrega a la abstracción y logra una pieza poética, minimalista, que comienza con ella saliendo de una fosa para no volver, en uno de los muchos símbolos que conforman la idea de lo cambiante. Le basta un pequeño cuadrado de madera y la mínima tela de un top con braguita para hacer un zapateado en aluvión de energía y saber.

Sol Picó: One-hit wonders. Sala Cuarta Pared días 7 y 8 de noviembre a las 21h.
Dirección:Sol Picó y Ernesto Collado
Escenografía, actor:Joan Manrique
Diseño de iluminación y técnica de luz:Sylvia Kuchinow
Dirección musical:Mireia Tejero

Contestataria, irreverente, sustanciosa y agotadora. Así es Sol Picó desde que empezó a ‘cocinar’ espectáculos en los años noventa pero está muy lejos de aquel ‘END’ (esto no es danza) en que el público abandonaba sus butacas. Su formación en danza española y clásica le sirve para usar los lenguajes a su antojo y confrontarlos con cualquier otra especie teatral ó callejera. La Generalitat valenciana premió su ‘Razona la vaca’ en 1999 y en 2000 tuvo merecido baño de éxito con ‘Bésame el cactus’, una pieza alrededor de los miedos y el riesgo, donde la bailarina se exponía con una cercanía insoslayable.

En sus propuestas hay surrealismo e ironía, refinamiento y feísmo, concepto y víscera. Y una fuente inagotable de energía y de imagen que ha canalizado también en espectáculos de calle. Un buen ejemplo es Amor diesel (2002), donde la alcoyana, afincada en Barcelona, ponía a bailar a tres enormes excavadoras; metáfora de la prepotencia masculina (con seducción a bailarina incluida). Ó Sirena a la plancha, para la Expo de Zaragoza.

Fotografía del montaje One-hit wonders de Sol Picó.

Como compañía residente del Teatro Nacional de Cataluña, Sol Picó estrenó ‘La dona manca ó barbi superestar’ (2003), donde tigresas irreverentes fulminaban los estereotipos, y al siguiente año propuso una piezadeambulante, ‘Paella mixta’, que culminaba con un dúo eléctrico entre ella – como siempre, bailando flamenco calzada con las puntas del ballet- y otro impactante creador, Israel Galván, alguien inmejorable para seguirle el juego de la subversión. El mismo año 2004, inventa ‘La divadivina y el hombre bala’, sobre una diva extraterrestre que busca la cura a su desdicha en el amor de un ‘hombre bala’.

En One-hit wonders, celebra los veinte años de compañía con un recorrido través de estas obras, precisamente. Lo explica como “una mirada panorámica sobre el devenir de una carrera artística “en puntas”: lo que se deja, lo que se adquiere y lo que permanece.El miedo al fracaso. Los grandes éxitos. Los deseos no cumplidos. .. La pasión compartida”.

Diez & Diez –Mónica Runde: Episodios (temporada 25).Teatro La Abadía. Días 7, 8 y 9 de noviembre a las 20h.
Dramaturgia y dirección escénica:Claudia Faci
Músicas originales:Luis Miguel Cobo y Borja Ramos
Espacio escénico y vestuario:Elisa Sanz
Diseño de luces:Juan Gómez Cornejo

La compañía Diez & Diez nació en el Certamen Coreográfico de Madrid, el trampolín de la mayoría de los grupos españoles de esa época. Desde su premio en 1989 y durante quince años Berdayes y Runde se repartieron la coreografía y dirección del grupo, que tras el éxito se había independizado de la compañía de Carmen Senra, pionera de la modern-dance en España.

Al tándem Runde-Berdäyes – que hicieron de Diez y Diez Danza, el grupo más sólido del panorama madrileño- le llamamos algunos los “contrarios complementarios” porque a la calidad técnica de Runde, de físico esbelto y estilo de amplitud espacial sin peso –heredado de su formación clásica inicial- se añadía la teatralidad y el humor ácido del brasileño Berdayes.

Ya en solitario, Mónica Runde siguió su evolución hacia los temas de implicación social y se afirmó como una de las personalidades más completas de nuestra danza contemporánea. En Hebras de mujer (2005, habló del acoso doméstico y el auto sometimiento de la mujer. Hasta mañana (2006) trataba de los traumas emocionales que nos hacen crecer, del despojamiento necesario en toda metamorfosis. En 2008 fue Lo KnVsnxt (Lo que no ves no existe), que ponía un medio amable y humorístico al juego de la seducción. Siempre, las piezas de Runde han tenido una factura impecable, composición espacial, técnica y entendimiento colectivo, con la música como elemento determinante del tema y de la coreografía.

En esta celebración de las ‘bodas de plata’ de la compañía, ella será la bailarina obre la que seis amigos y compañeros de travesía, van a dibujar su felicitación: Pedro Berdäyes, Carmen Werner, Luis Luque, Daniel Abreu y Claudia Faci.

Más información en www.madrid.org/madridendanza/

Textos: Julia Martín