Audioclasica

10.IV.2015. Brillante elenco de última hora

  Temporada 2014/2015. Auditori 10-IV-2015 ERIKA GRIMALDI. MARÍA JOSÉ MONTIEL. GREGORY KUNDE. LIANG LI. COR DE LA GENERALITAT VALENCIANA. FRANCESC PERALES, director. ORQUESTRA DE LA COMUNITAT VALENCIANA. GIACOMO SAGRIPANTI, director musical. Gioachino Rossini: Stabat Mater Aforo: 1.490 Asistencia: 90%     Mientras llegaba al Palau de Les Arts para presenciar el Stabat Mater rossiniano, pensaba en los apuros y en la premura con la que los responsables de prensa y comunicación del teatro han tenido que trabajar esta semana. Del elenco que se presentó en su momento, solo el bajo Liang Li ha llegado finalmente a cantar la obra. Por…

 

Temporada 2014/2015. Auditori

10-IV-2015

ERIKA GRIMALDI. MARÍA JOSÉ MONTIEL. GREGORY KUNDE. LIANG LI. COR DE LA GENERALITAT VALENCIANA. FRANCESC PERALES, director. ORQUESTRA DE LA COMUNITAT VALENCIANA. GIACOMO SAGRIPANTI, director musical.

Gioachino Rossini: Stabat Mater

Aforo: 1.490 Asistencia: 90%

 

 

Mientras llegaba al Palau de Les Arts para presenciar el Stabat Mater rossiniano, pensaba en los apuros y en la premura con la que los responsables de prensa y comunicación del teatro han tenido que trabajar esta semana. Del elenco que se presentó en su momento, solo el bajo Liang Li ha llegado finalmente a cantar la obra. Por el camino quedó Maria Agresta, Varduhi Abrahamyan (a quien acabamos de escuchar en Norma) y el rutilante debut de Javier Camarena, anunciado con el tan valenciano modo de recurrir al bombo y platillo. El mexicano canceló a última hora por una infección viral, según nota de prensa, por lo que Gregory Kunde se incorporó a los ensayos en los dos últimos días. Este baile de nombres se tradujo en una decepción inicial para los aficionados, tal como lo expresó uno de ellos en el ascensor, antes del concierto. Éste es un aspecto que Livermore debe mejorar ya que es una tónica demasiado frecuente desde los inicios del coliseo.Tampoco me hubiera gustado estar en la piel del director, el joven y solvente Sagripanti, por más que en la fotografía publicada, in extremis y como para tranquilizar al personal, parezca complaciente en un ensayo junto a los sonrientes solistas. No obstante, dado el talante y la sabiduría de Kunde y la maestría de Mª José Montiel, que sustituyó a Abrahamyan, el conjunto salió airoso del trance. El conocimiento profundo de la partitura por parte del director es el primer elemento a valorar. El italiano se encontró cómodo entre lo religioso y lo teatral (ambigüedad que mostrará en buena medida el Requiem de Verdi). Fue preciso y expresivo, aunque un tanto parco en fraseo. En mi opinión, quiso mandar demasiado en la cadencia del dúo “Quis est homo”, en detrimento de la creatividad de las solistas. En general, hubo recogimiento y a la vez, grandeza. Con buen criterio, el primero fue racional, ya que Rossini no se da a la magia, y la segunda resultó con algún decibelio de más. Tanto el coro, como la orquesta se mostraron muy a gusto con él, según se pudo deducir del cariño con el que lo trataron en los aplausos finales. Por parte del numeroso público hubo una larga ovación para todos.Al cuarteto solista le faltaron ensayos, evidentemente. Desde el “Stabat Mater dolorosa” se echó en falta mayor empaste y equilibrio entre las voces. También se percibió un leve desajuste entre Kunde y Sagripanti en el “Cuius animan”. Pero por encima de todo, sobresalió su poderío sonoro y su musicalidad. No anduvo a la zaga Mª José Montiel en expresión. Una vez más, aprovechó bien su timbre oscuro y carnoso. La potencia de Li siempre impresiona, y si bien Grimaldi no tiene un sonido demasiado grande, encarnó mejor que nadie el sentir de esta música. El coro fue el encargado de redondear el conjunto con precisión, finura y empaste, aunque en muy contadas ocasiones, con excesivo volumen. En cada uno de sus miembros se pudo ver el esfuerzo por ofrecer lo mejor de sí mismos, como lo hacen siempre, para ponerlo al servicio del conjunto. Ellos le dieron el buqué a este Stabat Mater, que a pesar de contar con un brillante elenco de circunstancias, no mermó ni un ápice su interés.

Daniel Martínez Babiloni

Crédito: Tato Baeza

Pie de foto: Los solistas del Stabat Mater en un ensayo