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09.I.2016. De tú a tú

  Invierno 2016. Abono 1. Palau de la Música. Sala Iturbi 09-I-2016 MITSUKO UCHIDA, piano y directora. MAHLER CHAMBER ORCHESTRA. Wolfgang A. Mozart: Concierto para piano y orquesta nº 17, KV 453 y nº 25, KV 137, Divertimento en si bemol mayor, KV 137   Aforo: 1.781 Asistencia: 90%     La japonesa Mitsuko Uchida se lleva muy bien con Wolfgang Almadeé Mozart. Tienen un trato íntimo, cercano, sencillo y natural. Se hablan de tú a tú. Tanto, que en directo casi sentimos cierto pudor al presenciar sus conversaciones. Casi nos ruboriza. La legendaria pianista cumple la premisa que seguía…

 

Invierno 2016. Abono 1. Palau de la Música. Sala Iturbi

09-I-2016

MITSUKO UCHIDA, piano y directora. MAHLER CHAMBER ORCHESTRA.

Wolfgang A. Mozart: Concierto para piano y orquesta nº 17, KV 453 y nº 25, KV 137, Divertimento en si bemol mayor, KV 137

 

Aforo: 1.781 Asistencia: 90%

 

 

La japonesa Mitsuko Uchida se lleva muy bien con Wolfgang Almadeé Mozart. Tienen un trato íntimo, cercano, sencillo y natural. Se hablan de tú a tú. Tanto, que en directo casi sentimos cierto pudor al presenciar sus conversaciones. Casi nos ruboriza. La legendaria pianista cumple la premisa que seguía el compositor: la técnica no es más que el medio de llegar al arte. Un camino que ha pasado por trabajar a fondo sus conciertos como solista y directora. Hace tiempo dijo que estaba satisfecha de su integral con Jeffrey Tate de Phillips, pero no lo suficiente. Ciertamente lo escuchado en este concierto es más sutil, como las vaporosas gasas de su blusa. Más poético. Cuando dirige, se levanta del banco para estampar en el aire los trazos y el moldeado del excelente conjunto que tiene delante. Cuando toca, engarza el timbre cristalino de su instrumento en la suavidad de la cuerda que tan bien ilumina esos claroscuros que esconde la escritura mozartiana. Respira con serenidad los movimientos lentos, y puntúa cada frase para que el mensaje resulte diáfano.

Sin embargo, la pianista no pide un oyente demasiado presente. Más bien discreto. Que no la estorbe en su intimidad con el compositor (ese pudor que mencionábamos más arriba). Es en las cadencias donde más parecen encontrarse: la del “Allegro” del Concierto nº 17 sonó tremendamente expresiva y la del “Andante” pareció un impromptu. Las maderas destacaron por su disciplina. El conjunto, por su brillo y pericia en resolver el Presto final. El Concierto en do mayor nº 25 sonó robusto, y solemne el reiterado enunciado de La Marsellesa en la reexposición. En su inicio, Uchida no presentó el tema principal, lo hizo asomar paulatinamente en medio del carácter mayestático de la exposición hasta afirmarlo con rotundidad. También sabe ser enérgica. Las citas de la cadencia del primer tiempo fueron otra vez muy elocuentes. La grandeza de esta parte contrastó con la delicadeza de la segunda y lo poderoso de la tercera, donde chelo, flauta, oboe, piano y fagot hicieron una gavota sublime.

Como bis abordó el “Allegro” de la Sonata en Re menor, K 9 de Domenico Scarlatti. No anduvo muy desatinado el conspicuo espectador que intentó adivinarlo entre las páginas del padre Soler. Y como una exhalación transcurrió el Divertimento en si bemol mayor, KV 137 interpretado entre ambas piezas concertantes. La sección de cuerda de la MCO guiada por el concertino, Itamar Zotman, fue precisa, extremadamente igualada en sonoridad y fraseo. No obstante, en el cómputo global de la velada, Chiara Tonelli (flauta) destacó como prima inter pares. Entre los treinta y cinco nombres que completaron la plantilla aparecían el de la catalana Anna Puig Torné (viola) y el del alicantino José Vicente Castelló (trompa principal).

Con este concierto Mitsuko Uchida debutaba en el Palau de la Música de Valencia. Esta escala, dentro de la gira europea que concluirá en Frankfurt, después de pasar por la Mozartwoche de Salzburgo, suponía una de las citas ineludibles de la temporada. Así lo manifestó el público que casi llenó la Sala Iturbi. Aunque de nuevo, en el anfiteatro se vieron algunos claros, que no se apreciaban en fondos, coro y tribuna. Esta entente está siendo muy fructífera. Igual que la que mantiene con la Cleveland Orchestra.Su registro en directo de los Conciertos para piano números 23 y 24 le granjeó un Grammy en 2011. Diez años antes había grabado el Concierto para piano de Arnold Schoenberg con Pierre Boulez al frente de dicha orquesta. Fue premiado con el correspondiente galardón de la prestigiosa revista Gramophone. La pianista recordaba estos días al director galo en su web. Este concierto tuvo lugar a solo cuatro días de su traspaso. No hubiera estado mal una mención en su memoria antes de comenzar. En 2002 estuvo aquí en el homenaje a Gonzalo Badenes.

Daniel Martínez Babiloni

Crédito: Eva Ripoll

Pie de foto: Mitsuko Uchida y la Mahler Chamber Orchestra en Valencia