Audioclasica

01.IV.2016. Exuberancia mutteriana

Anne_Sophie_MutterTHE_MUTTER_VIRTUOSI

Barcelona. PALAU DE LA MÚSICA CATALANA 01-IV-2016 ANNE-SOPHIE MUTTER, violín y dirección. THE MUTTER VIRTUOSI. Obras de A. Previn, J. S. Bach y A. Vivaldi. Aforo: 2.049 Asistencia: 95%           Anne-Sophie Mutter visitó esta vez el Palau barcelonés acompañada de los Mutter virtuosi, el conjunto de becarios actuales y antiguos que auspicia su Fundación –que ha producido, entre otros, valores tan destacados como los de Sergei Khachatryan o Arabella Steinbacher–. La formación demostró un sólido nivel más allá de ciertas imprecisiones, en especial en la primera y comprometida página del programa, el Nonet para dos cuartetos…

ANNE-SOPHIE MUTTER, violín y dirección. THE MUTTER VIRTUOSI.

ANNE-SOPHIE MUTTER, violín y dirección. THE MUTTER VIRTUOSI.

Barcelona. PALAU DE LA MÚSICA CATALANA

01-IV-2016

ANNE-SOPHIE MUTTER, violín y dirección. THE MUTTER VIRTUOSI.

Obras de A. Previn, J. S. Bach y A. Vivaldi.

Aforo: 2.049 Asistencia: 95%

 

 

 

 

 

Anne-Sophie Mutter visitó esta vez el Palau barcelonés acompañada de los Mutter virtuosi, el conjunto de becarios actuales y antiguos que auspicia su Fundación –que ha producido, entre otros, valores tan destacados como los de Sergei Khachatryan o Arabella Steinbacher–. La formación demostró un sólido nivel más allá de ciertas imprecisiones, en especial en la primera y comprometida página del programa, el Nonet para dos cuartetos de cuerda y contrabajo que André Previn dedicó en 2014 a la solista y que se estrenaba en España. La obra es, más que ecléctica, desigual, con momentos de lirismo postromántico –en especial en el segundo movimiento, Declamatory– y otros de lenguaje formalmente más contemporáneo, pero en todo momento estructuralmente inconexa. El conjunto deja una sensación pobre y queda a mucha distancia del Concierto para violín “Anne-Sophie” o de otras obras de Previn.

El concierto se continuaba con el Concierto en Re menor para dos violines, cuerdas y bajo continuo BWV 1043K de Bach, que fue interpretado muy lejos de cualquier presupuesto historicista, tanto en los tempi y en las dinámicas como en los recursos técnicos. Mutter pertenece, desde luego, a una tradición bien distinta, pero juzgado desde sus propios presupuestos nada cabría reprochar a ese Bach más enérgico que matizado y más colorista –bellísimo el Largo ma non tanto del segundo movimiento– que reflexivo. Desde su akmé interpretativo, la alemana derrochó virtuosismo y tuvo tiempo también para corregir sobre la marcha algunos desajustes rítmicos de sus acompañantes.

Pero más brillante resultó todavía su versión de las Cuatro estaciones vivaldianas. Aquí impuso una lectura del todo exuberante, sustentada en velocísimas dinámicas, contrastes cromáticos y un fraseo rotundo y vehemente. Una suculenta ejecución a la que la magnífica artista pondría broche con dos propinas, una de ellas otra delicia bachiana, el Aria de la Suite núm. 3.

Javier Velaza

Crédito: © Antoni Bofill