Audioclasica

14.III.2016. Fin de ciclo wagneriano

1_Barcelona_03-14-2016

Temporada 2015/16. Gran Teatre del Liceu 14-III-2015 THÉORIN, RYAN, KÖNIG, YOUN, WAGNER. ORQUESTRA SIMFÒNICA I COR DEL GRAN TEATRE DEL LICEU. JOSEP PONS, director musical. ROBERT CARSEN, dirección de escena. PATRICK KINMONTH, escenografía. Richard Wagner: Götterdämmerung Aforo: 2.286 Asistencia: 85%         Llegó a las tablas del Liceu el último episodio de la tetralogía wagneriana, en la conocida puesta en escena de Robert Carsen y sin traicionar sus principios fundamentales: el mantenimiento de los elementos simbólicos básicos (la espada, el filtro, el fuego) en un contexto de reivindicación ecológica –de ahí las Nornas e hijas del Rhin confinadas…

Richard Wagner: Götterdämmerung

Richard Wagner: Götterdämmerung

Temporada 2015/16. Gran Teatre del Liceu

14-III-2015

THÉORIN, RYAN, KÖNIG, YOUN, WAGNER. ORQUESTRA SIMFÒNICA I COR DEL GRAN TEATRE DEL LICEU. JOSEP PONS, director musical. ROBERT CARSEN, dirección de escena. PATRICK KINMONTH, escenografía.

Richard Wagner: Götterdämmerung

Aforo: 2.286 Asistencia: 85%

 

 

 

 

Llegó a las tablas del Liceu el último episodio de la tetralogía wagneriana, en la conocida puesta en escena de Robert Carsen y sin traicionar sus principios fundamentales: el mantenimiento de los elementos simbólicos básicos (la espada, el filtro, el fuego) en un contexto de reivindicación ecológica –de ahí las Nornas e hijas del Rhin confinadas en un vertedero– y de difusa ambientación en los regímenes autoritarios de entreguerras. En esta nueva entrega, plagada de “rimas” escénicas con las jornadas anteriores, la austeridad es la norma, tanto en la eficaz iluminación (así, en el juego de sombras del inicio del acto segundo) como en el espacio único empleado, un despacho que acoge el precario esplendor de la corte gibichunga y cuya mesa se convierte en improvisada pira para el cadáver de Siegfried.

La orquesta, poderosamente conducida por Josep Pons, se mostró muy convincente, con metales seguros –salvo en la transición entre las dos escenas del acto segundo–, buenos papeles solistas de las maderas y cuerda empastada, dentro de una concepción dramática, en términos de precisión rítmica y ajuste dinámico, que brindó en el tramo final del primer acto, en el clímax del segundo y en la escena inicial del tercero sus mejores momentos, como supo reconocer el nutrido auditorio con prolongados aplausos en ambos entreactos.

La aprobación se extendió sin fisuras al elenco vocal, presidido por la soberbia Brünnhilde de Irénet Theorin, refinada en la recreación de la walkiria seduta ed abbandonata en el segundo acto y muy segura en la inmolación del tercero, interpretada casi enteramente a telón bajado; el trío final del acto segundo mostró la superioridad vocal de Théorin respecto al demasiado lírico, aunque bien caracterizado, Gunther de Samuel Youn y al taimado Hagen de Hans-Peter König, notable en líneas generales. Por su parte, algo más dubitativo, al menos al inicio de la función, se encontraría Lance Ryan (Siegfried), de timbre nasal y emisión algo estentórea y sin duda perjudicado por el dibujo psicológico, más infantil que ingenuo, de su personaje, aunque supo remontar su contribución en el acto tercero.

De entre los papeles secundarios, mención obligada merecen la Waltraute de Michaela Schuster y Jacquelyn Wagner en su doble condición de Gutrune y Tercera Norna, por encima de un solo cumplidor Oskar Hillebrandt en el papel de Alberich y de algunas deficiencias de afinación conjunta del trío de hijas del Rhin, por lo demás acertadas; un adiós, en definitiva, exitoso a la apuesta liceísta por las peripecias divinas y, al tiempo, “demasiado humanas” de los moradores del Walhalla…

Germán Gan Quesada

Crédito: © A. Bofill