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16.II.2016. Ópera seria en broma

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TEMPORADA OPERA. TEATRO DE LA MONNAIE (CIRQUE ROYAL) 16-II-2016 ALEX PENDA, MARIO ZEFFIRI, SUNHAE IM, ROBIN JOHANNSEN, PIETRO SPAGNOLI, THOMAS WALKER, MARCOS FINK, NIKOLAY BORCHEV. B’ROCK ORCHESTRA Y MÚSICOS DE LA ORQUESTA DEL TEATRO. PATRICK KINMONTH: dirección escénica. RENÉ JACOBS: director musical Gassman: L’opera seria Aforo: 2.339 Asistencia: 85%       Jacobs es un valedor de este título que ha descubierto y revisado, y en esa versión se ha visto. No en La Monnaie, porque el teatro está en obras, sino en el sin duda original (por la disposición de la escena y las gradas) Cirque Royal, de acústica…

Gassman: L’opera seria

Gassman: L’opera seria

TEMPORADA OPERA. TEATRO DE LA MONNAIE (CIRQUE ROYAL)

16-II-2016

ALEX PENDA, MARIO ZEFFIRI, SUNHAE IM, ROBIN JOHANNSEN, PIETRO SPAGNOLI, THOMAS WALKER, MARCOS FINK, NIKOLAY BORCHEV. B’ROCK ORCHESTRA Y MÚSICOS DE LA ORQUESTA DEL TEATRO. PATRICK KINMONTH: dirección escénica. RENÉ JACOBS: director musical

Gassman: L’opera seria

Aforo: 2.339 Asistencia: 85%

 

 

 

Jacobs es un valedor de este título que ha descubierto y revisado, y en esa versión se ha visto. No en La Monnaie, porque el teatro está en obras, sino en el sin duda original (por la disposición de la escena y las gradas) Cirque Royal, de acústica sin embargo poco favorable. Aunque se trata de obra larga (el ensayo y la realización –fracasada- de una ‘ópera seria’ con el desbande generalizado al final y la huída del empresario con el dinero), el público numeroso –aunque el espacio no estaba colmado- siguió con placer y sin desfallecer el desarrollo. Tal vez, sin embargo, si se quiere que la obra tenga mayor difusión, habría que introducir algunos cortes, aunque el libreto de Calzabigi es sensacional y la música muy buena. El trabajo de Kinmonth (en su faceta de director, figurinista y decorador) fue, por fuerza, muy despojado (algunos telones, camerinos), pero aprovechó las limitaciones del lugar y movió muy bien a cantantes y bailarines (casi todos estudiantes, pero magníficos en la excelente coreografía de Fernando Melo), todos muy convencidos, como los instrumentistas, de lo que estaban haciendo. Por supuesto que el entusiasmo mayor provenía de Jacobs y sus huestes (muy bien acopladas y hasta con alguna incursión escénica muy a punto) y en ellos radica la fuerza que se desprende de la representación. En cuanto a los cantantes, no todos parecieron igualmente afortunados, aunque sin duda Jacobs se siente cómodo con ellos. Los mejores, porque fueron los más equilibrados en cuanto a requisitos vocales y escénicos, fueron Zeffiri (una parte aterradora, la del ‘primo uomo’) y Johannsen (una ‘seconda donna’ eternamente plañidera), y también Spagnoli (el poeta Delirio). Walker (el músico Sospiro) estuvo casi a su mismo nivel, pero le costó calentar la voz. Borchev (el maestro de baile) estuvo muy bien, pero la parte le queda pequeña. Fink, por fortuna, tuvo más que actuar que cantar como el empresario. Im es muy buena cantante, pero siempre su voz pequeña resulta exigida al límite cuando tiene que lidiar con papeles que le van algo grandes (aquí una soprano ‘en travesti’) y pese a su convicción escénica. Esto último es también lo mejor de Penda, una cantante cuyo extremo agudo, y sobre todo la forma de llegar al grave y su emisión, pueden no ser del gusto de algunos (no de quien esto firma ciertamente).

Jorge Binaghi

Crédito: © Baus / La Monnaie