Audioclasica

24-II-2017 Un Don Giovanni para Leporello

Crédito: copyright ABAO-E. MORENO ESQUIBEL
Escena final de la producción

BILBAO TEMPORADA DE LA ABAO Bilbao. Palacio Euskalduna KEENLYSIDE, ORFILA, RODRÍGUEZ, FARNOCCHIA, SOLA, URBIETA, ROMEO, BURATTO. EUSKADIKO ORKESTRA SINFONIKOA. CORO DE LA ÓPERA DE BILBAO. JONATHAN MILLER, dirección de escena, escenografía e iluminación. KERI-LYNN WILSON, dirección musical. Wolfgang Amadeus Mozart: Don Giovanni Aforo: 2124  Asistencia: 91 % Como nos recuerda Parker en su “Historia Ilustrada de la Ópera” se ha discutido mucho si Don Giovanni debería considerarse una opera buffa en el sentido más estricto del término. Mozart la firmó con ese adjetivo al igual que Cosí fan tutte. Pero lo cierto es que el salzburgués había ido evolucionando hacia…

Crédito: copyright ABAO-E. MORENO ESQUIBEL Escena final de la producción

Crédito: copyright ABAO-E. MORENO ESQUIBEL
Escena final de la producción

BILBAO

TEMPORADA DE LA ABAO

Bilbao. Palacio Euskalduna

KEENLYSIDE, ORFILA, RODRÍGUEZ, FARNOCCHIA, SOLA, URBIETA, ROMEO, BURATTO. EUSKADIKO ORKESTRA SINFONIKOA. CORO DE LA ÓPERA DE BILBAO. JONATHAN MILLER, dirección de escena, escenografía e iluminación. KERI-LYNN WILSON, dirección musical.

Wolfgang Amadeus Mozart: Don Giovanni

Aforo: 2124  Asistencia: 91 %

Como nos recuerda Parker en su “Historia Ilustrada de la Ópera” se ha discutido mucho si Don Giovanni debería considerarse una opera buffa en el sentido más estricto del término. Mozart la firmó con ese adjetivo al igual que Cosí fan tutte. Pero lo cierto es que el salzburgués había ido evolucionando hacia una forma dramática a mayor escala. En ese sentido, Rosen nos recuerda como ciertos círculos puristas se vieron sorprendidos al ver que Leporello está presente en todas las escenas más serias de Don Giovanni. Hoy en día percibimos y entendemos que la presencia de este personaje “cómico” es esencial para mantener el ritmo de la acción, proporcionando una base para el desarrollo de los hechos más “serios”. Simón Orfila parece encarnar en voz y presencia esta idea de base, ya que desde su primera intervención llevó al público por el hilo conductor que Mozart ha creado al personaje. Con un bello color de voz y una perfecta línea de canto de barítono-bajo buffo, Orfila se erigió en gran protagonista aunque dejando espacio al resto del elenco al que Mozart no da descanso. El barítono Simon Keenslyde fue un esforzado “burlador de Sevilla”. Compuso un  papel bien interiorizado aunque en lo vocal no se pudo sacudir la sombra de su críado Leporello. La Donna Anna de Davinia Rodríguez nos recordó que cuanto menos su personaje procede directamente de la ópera seria. Con una voz ancha, decididamente lírica y capaz de viajar entre el furor y la dulzura, ilustró lo que para Hoffmann eran las dos caras de su relación con Don Giovanni, amor y odio. Donna Elvira, papel difícil que requiere unas cualidades vocales bien diferenciadas con respecto a Donna Anna, fue cantada magníficamente por Serena Farnocchia que supo definir perfectamente su terreno con respecto a la fuerza arrolladora que encarna la otra soprano del reparto. Don Ottavio lo compuso José Luis Sola, buen y versátil tenor que lo mismo se atreve con Szymanoski (Król Roger) o Kolonovits (El Juez) que con roles mozartianos como el que nos ocupa, donde puede tener un largo recorrido. La Zerlina de Miren Urbieta fue más allá de la clásica soubrette que en ocasiones se destina a este papel, mostrando un marco vocal lírico-ligero muy adecuado y convincente. Y como en Mozart no hay papel menor, debemos de nombrar al Masetto de Giovanni Romeo, adecuado bajo-barítono para la ocasión. Dejamos para el final al impresionante bajo Gianluca Buratto que fue un Comendatore contundente, especialmente en el final del segundo acto, salvando con facilidad el amplio recorrido vocal que Mozart le tiene preparado.

Daniel Garay