Audioclasica

11-IV-17 Una doble sorpresa

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CUENCA SMR 56 EDICIÓN. CONCIERTO 4. TEATRO AUDITORIO. CORO Y ORQUESTA DE LA ACADEMIA SMR. MARGA RODRÍGUEZ, soprano. MÓNICA CAMPAÑA, mezzosoprano. INÉS BALLESTEROS, soprano. JOSÉ LUIS SOLA, tenor. JOSÉ MANUEL GUINOT, tenor. CARLOS DAZA, bajo. JOSÉ SANCHÍS, Director. Lazarus, oder: Die Feier der Auferstehung, D 689 FRANZ SCHUBERT Aforo: 736 Asistencia: 55% Doble –y grata- fue la sorpresa del cuarto concierto de la 56 edición de la SMR de Cuenca por dos motivos: por el hecho de poder disfrutar de una obra del catálogo de Schubert muy poco frecuente en los escenarios, y por descubrir que la denominada Orquesta y…

Detalle de uno de los miembros de la Academia de la SMR. Crédito: Santiago Torralba.

CUENCA

SMR 56 EDICIÓN. CONCIERTO 4. TEATRO AUDITORIO.

CORO Y ORQUESTA DE LA ACADEMIA SMR. MARGA RODRÍGUEZ, soprano. MÓNICA CAMPAÑA, mezzosoprano. INÉS BALLESTEROS, soprano. JOSÉ LUIS SOLA, tenor. JOSÉ MANUEL GUINOT, tenor. CARLOS DAZA, bajo. JOSÉ SANCHÍS, Director.

Lazarus, oder: Die Feier der Auferstehung, D 689 FRANZ SCHUBERT

Aforo: 736 Asistencia: 55%

Doble –y grata- fue la sorpresa del cuarto concierto de la 56 edición de la SMR de Cuenca por dos motivos: por el hecho de poder disfrutar de una obra del catálogo de Schubert muy poco frecuente en los escenarios, y por descubrir que la denominada Orquesta y Coro de la Academia SMR se han revelado como un verdadero acierto.

La obra  Lazarus, oder: Die Feier der Auferstehung, D 689 (Lázaro o La Festividad de la Resurrección) es un drama de temática religiosa que data del año 1820 para coro, orquesta y solistas construido a partir del texto del teólogo August Hermann Niemeyer. Ya hemos anticipado que no es frecuente verla programada, especialmente en nuestro país. Además, los registros discográficos tampoco abundan. Cierto es que se trata de una obra inacabada (tan sólo el primer acto y parte del segundo están puestos en música), lo cual resulta especialmente incómodo o disuasorio por tratarse de música escénica, frente a lo que puede ocurrir en otros casos de producciones puramente instrumentales dentro de la producción del vienés ¡Sencillamente, la trama se queda suspendida de manera repentina! Como contrapartida, hay que decir que la obra nos presenta a un Schubert especialmente lúcido y atrevido que se anticipa a procedimientos operísticos que pasan por difuminar la frontera entre recitativo y aria, o ciertas audacias armónicas tal y como apunta acertadamente Gibbs, por poner algún ejemplo. No sabemos con certeza el porqué Lazarus no llegó a acabarse, pero es sabido que una vez que el compositor interrumpía una obra, le resultaba complejo retomarla.

Los otros grandes protagonistas del concierto fueron los músicos, un nutrido grupo de jóvenes convocados por el festival para poner en marcha la gran novedad de esta edición: una orquesta y coro propios  de la SMR. Sorprendió, sin duda, porque el resultado llegó bastante más allá de lo que cabría esperar en una agrupación sin trayectoria previa y con profesionales recién licenciados (o en los últimos cursos de su formación). No queremos entrar a desglosar las intervenciones particulares de los intérpretes –si acaso, aquellas que destacaron al alza por su brillantez como la del Coro propiamente dicho, o la del bajo solista Carlos Daza en el papel de Simón-. Hubo de todo, pero dentro de un nivel mínimo bastante alto que casi en ningún momento se quebrantó. Todavía es pronto para emitir juicios, aunque se augura un buen futuro.

De otra parte, sí cabe mencionar algo llamativo que pudimos observar: la orquesta se mostró en todo momento excesivamente contenida, algo fría, no llegó a soltarse totalmente en términos de emotividad, lo cual resulta sorprendente si hablamos de la conjunción de elementos como son el repertorio de principios del s. XIX y la juventud de los ejecutantes. No tenemos la certeza de qué ocurrió (no asistimos al ensamblaje de la obra), aunque una teoría posible pasa por inclinar la responsabilidad hacia la dirección. De cualquier manera, no pretendemos menoscabar el buen trabajo realizado por José Sanchís. Insistimos: ésta ha sido una de las revelaciones del festival. Además, hay que añadir que la formación se movió por diversas ciudades de Castilla la Mancha realizando una pequeña gira con diversos programas como el que nos ocupa, así como con una  Misa en Re Mayor op. 86 de Antonín Dvorak, y algunas actuaciones más de música de cámara como parte de la programación paralela. También hay que señalar que la actividad se prolongará más allá del mes de abril, una vez clausurado el festival. Esperemos que el proyecto cristalice.

Raúl Jiménez.