Audioclasica

22-IV-2017 88 años después

Crédito: Elisa Haberer

PARÍS TEMPORADA OPERA. OPÉRA DE PARIS (bastille) AIDA GARIFULLINA, YURI MYNENKO, MARTINA SERAFIN, MAXIM PASTER, THOMAS J. MAYER, ELENA MANISTINA, VLADIMIR OGNOVENKO, FRANZ HAWLATA. CORO, CORO DE NIÑOS Y ORQUESTA DEL TEATRO. DMITRI CHERNIAKOV: Dirección escénica, escenografía y vestuario. MIJAIL TATARNIKOV: Dirección musical. N.Rimski Korsakov: La doncella de nieve Aforo: 2700. Asistencia: 90% La tercera ópera de Rimski ha tardado casi un siglo en reaparecer por estos lares (1929 fue la última vez en que se vio). Es larga y difícil, pero no más que otros títulos –rusos o no- que se han visto con más frecuencia. Probablemente conspire contra…

Crédito: Elisa Haberer

Crédito: Elisa Haberer

PARÍS

TEMPORADA OPERA. OPÉRA DE PARIS (bastille)

AIDA GARIFULLINA, YURI MYNENKO, MARTINA SERAFIN, MAXIM PASTER, THOMAS J. MAYER, ELENA MANISTINA, VLADIMIR OGNOVENKO, FRANZ HAWLATA. CORO, CORO DE NIÑOS Y ORQUESTA DEL TEATRO. DMITRI CHERNIAKOV: Dirección escénica, escenografía y vestuario. MIJAIL TATARNIKOV: Dirección musical.

N.Rimski Korsakov: La doncella de nieve

Aforo: 2700. Asistencia: 90%

La tercera ópera de Rimski ha tardado casi un siglo en reaparecer por estos lares (1929 fue la última vez en que se vio). Es larga y difícil, pero no más que otros títulos –rusos o no- que se han visto con más frecuencia. Probablemente conspire contra ella, como casi siempre con su autor, lo endeble del aspecto dramático frente a la exquisitez musical. Temas caros al compositor abundan en la que consideraba él mismo su obra más perfecta (se puede o no estar de acuerdo): la primavera, los ritos paganos de la Rusia inmemorial, la fantasía, la Naturaleza, los cuentos y canciones populares de los que fue coleccionista empedernido. La belleza de la música es innegable, pero también que sus personajes no lo son tanto o no llegan a interesar profundamente. Como la protagonista, hija de Dama Primavera y Padre Hielo, podemos sentir simpatía pero no amor o un afecto entrañable por ellos. En la nueva puesta de Cherniakov predominó la excelencia, mas no siempre. En la primera parte jugó un poco su juego habitual: todo ocurre o parece ocurrir en una escuela de baile y canto, pero también en un pueblo campesino de bellas casas, aunque con sus vestimentas y vehículos actuales mezclados con vestuario tradicional. En la segunda parte (los dos últimos actos) el juego cede a la poesía y la esencialidad y el espectáculo cobra transcendencia y belleza enormes.

Elisa Haberer

Elisa Haberer

La dirección de Tatarnikov fue muy buena y la orquesta resplandeció. Los coros, reforzados por la Maîtrise des Hauts-de-Seine, tuvieron otra de sus noches memorables tras un comienzo algo quedo, preparados por el extraordinario José Luis Basso. Los roles son muchos, considerando también los ‘falsamente’ secundarios. Protagonista ideal, aplaudida con vehemencia (algo excesiva) fue Garifullina, muy cómoda en la parte. Su amante, alternativamente aceptado y desdeñado, Mizguir fue lo menos convincente de la noche: Mayer tiene una proyección defectuosa y un sonido poco limpio aunque actuó bien. Serafin, la ‘rival’, Kupava, estuvo en una gran noche, aunque aquí y allá se perciben tiranteces en la zona aguda. Mientras Hawlata (el boyardo Bermiata) demostró un estado vocal precario, Ognovenko (Hielo) sólo evidenció un volumen algo menor que otras veces, pero impuso su categoría de gran bajo en este repertorio. En los otros principales hubo cambios inexplicables y no explicados. El tenor Paster es un característico de buena escuela, voz algo pequeña y agudo limitado, lo que para el zar Berendei puede no ser de gran importancia salvo en el aria. Manistina cubrió todas las funciones como Primavera y lo hizo bien, pero con sus conocidos engolamientos y notas de pecho. Muy discutible la atribución del joven Lel, el bardo del pueblo amado por todas las muchachas, a un contratenor (que no fue el indicado previamente, ni tampoco la mezzo que estuvo anunciada cuando se dio a conocer la temporada): Mynenko es un buen cantante y actor, pero por la naturaleza propia del registro y de su propio timbre, la voz sonó muy blanca y metálica, y en el grave se perdió la sensualidad del registro de mezzo (un personaje que Rimski concibió ‘en travesti’). Hay que nombrar aún al tenor característico Vasily Gorshkov (Bakula, el padre adoptivo de la doncella) y al tenor Vasily Efimov, inquietante Espíritu del Bosque. Interesantes los dos heraldos de Vincent Morell (tenor) y Pierpaolo Palloni (barítono de timbre muy oscuro). El público aplaudió a todos.

Jorge Binaghi