Audioclasica

07-VI-2017 Rareza absoluta

Crédito: Palazzetto Bru Zane © Gaëlle Astier-Perret

PARIS Théâtre des Champs-Élysées VERONIQUE GENS, SEBASTIEN DROY, ETIENNE DUPUIS, CHRISTOPHOROS STAMBOGLIS, ERIC HUCHET. ORCHESTRE DE CHAMBRE DE PARIS. Chœur de la Radio Flamande (HERVÉ NIQUET, director). HERVÉ NIQUET, dirección musical. Halévy: La Reine de Chypre (versión en forma de concierto) Aforo: 2500. Asistencia: 90 % Esta ópera que partió con buen pie ha quedado en el olvido por más de un siglo. En la operación de recuperación de títulos de la lírica francesa que tiene su punto de apoyo en el Palazzetto Bru Zane de Venecia se trata de un título muy importante que trata el mismo asunto histórico…

Crédito: Palazzetto Bru Zane © Gaëlle Astier-Perret

Crédito: Palazzetto Bru Zane © Gaëlle Astier-Perret

PARIS

Théâtre des Champs-Élysées

VERONIQUE GENS, SEBASTIEN DROY, ETIENNE DUPUIS, CHRISTOPHOROS STAMBOGLIS, ERIC HUCHET. ORCHESTRE DE CHAMBRE DE PARIS. Chœur de la Radio Flamande (HERVÉ NIQUET, director). HERVÉ NIQUET, dirección musical.

Halévy: La Reine de Chypre (versión en forma de concierto)

Aforo: 2500. Asistencia: 90 %

Esta ópera que partió con buen pie ha quedado en el olvido por más de un siglo. En la operación de recuperación de títulos de la lírica francesa que tiene su punto de apoyo en el Palazzetto Bru Zane de Venecia se trata de un título muy importante que trata el mismo asunto histórico que la más conocida y posterior Caterina Cornaro de Donizetti, con la que no tiene, sin embargo, demasiados puntos de contacto musical. Lamentablemente cuando las obras han sido escritas pensando en monstruos vocales como es el caso habría que procurar contar con elementos parecidos. Y esto no sucedió. En primer lugar porque el tenor que asumió la parte de Gérard era el tercero y sólo tuvo la partitura el mismo día. Se agradece que Droy haya hecho el esfuerzo para salvar la función, pero poco más puede decirse. Es difícil que un cantante especializado en Mozart y roles de tenor más bien ligero pueda asumir con cierto éxito la escritura pensada para el ‘inventor’ del do de pecho, Duprez. Crea desequilibrio así que el papel del malvado Mocenigo cantado por otro tenor, Huchet, adquiera más importancia e impacto vocal que el copratogonista. Gens es muy musical y buena cantante y actriz, pero sus características son casi las opuestas a la de una Falcon o mezzo aguda como fue Rosine Stoltz, y su centro y sobre todo su grave eran insuficientes para el retrato de Caterina. Excelentes las voces graves: por orden de importancia del papel, el barítono Dupuis (un magnífico Lusignan, rey de Chipre) y el bajo Stamboglis (Andréa Cornaro). En los roles secundarios hay que destacar sobre todo a otro barítono, también diplomado en el Conservatorio de Montréal como Dupuis, Tomislav Lavoie (Heraldo). El tenor Artavazd Sargsyan como Strozzi, el cómplice de Mocenigo, tuvo un desempeño discreto. El coro y la orquesta, muy y merecidamente aplaudidos, ambos guiados por Niquet, que es un hábil concertador y tiene la idea exacta del ritmo y el estilo, se erigieron, con el maestro, en el verdadero puntal del concierto. Y eso equivale a decir que los resultados fueron parciales aunque muy serios.

Jorge  Binaghi