Audioclasica

26-VI-2017 Profundizando

Crédito: Wiener Staatsoper / Michael Pöhn

VIENA TEMPORADA OPERA. STAATSOPER NINA STEMME, WALTRAUD MEIER, REGINE HANGLER, ALAN HELD, HERBERT LIPPERT. ORQUESTA Y CORO DEL TEATRO. UWE ERIK LAUFENBERG: dirección escénica. MICHAEL BODER: director musical R.Strauss: Ekektra Aforo:1.709. Asistencia: 100% Hace dos años escribí aquí mismo sobre esta producción y protagonista: “Stemme ha sido el gran acierto de esta nueva producción, que lamentablemente no le consintió desarrollar más un personaje que, en cualquier caso, requiere más frecuentación dramática. Vocalmente la sueca demostró que es la mejor de todas las opciones hoy posibles: su seguridad es apabullante, tanto como su volumen o su extensión.” El espectáculo, lamentablemente, fue…

Crédito: Wiener Staatsoper / Michael Pöhn

Crédito: Wiener Staatsoper / Michael Pöhn

VIENA

TEMPORADA OPERA. STAATSOPER

NINA STEMME, WALTRAUD MEIER, REGINE HANGLER, ALAN HELD, HERBERT LIPPERT. ORQUESTA Y CORO DEL TEATRO. UWE ERIK LAUFENBERG: dirección escénica. MICHAEL BODER: director musical

R.Strauss: Ekektra

Aforo:1.709. Asistencia: 100%

Hace dos años escribí aquí mismo sobre esta producción y protagonista: “Stemme ha sido el gran acierto de esta nueva producción, que lamentablemente no le consintió desarrollar más un personaje que, en cualquier caso, requiere más frecuentación dramática. Vocalmente la sueca demostró que es la mejor de todas las opciones hoy posibles: su seguridad es apabullante, tanto como su volumen o su extensión.” El espectáculo, lamentablemente, fue el mismo, y sigue sin convencer ni funcionar en cualquier aspecto, pero como se sabe, en Viena el desastre tiene que ser muy grande para que no se repita o se cambie (Macbeth, Le prophète). Por suerte Stemme ha ahondado en su trabajo y vocalmente estuvo tanto -o, si eso es posible- más gloriosa que entonces y fue saludada al final con una ovación memorable. El resto del reparto fue distinto y equivalente o algo mejor. Meier tiene figura y dotes de actriz espléndida, pero ahora la voz es frágil para Clitemnestra. Hagler fue una buena Crisótemis, pero la voz, buena, no es ni personal ni muy voluminosa, aunque corre bien y su agudo alcanza aunque no siempre brilla. Held tiene siempre una figura y un caudal imponentes y su Orestes fue muy bueno. Lippert encarnó bien a Egisto sin que haya nada particular que recordar de él. Los personajes secundarios femeninos fueron todos excelentes; no así los masculinos, aunque Wolfgang Bankl repitió su anterior preceptor de Orestes, muy correcto.  La orquesta estuvo brillante y la dirección de Boder, más cómodo en este tipo de obras y repertorio, fue buena aunque no brilló por el detalle y sí por la fuerza.

Termino también como en aquella oportunidad: “El coro, preparado por Martin Schebesta, participó brevemente al final. Un final que de salvaje y apoteósico quedó reducido a un baile ridículo en discoteca gracias al peor de los desaciertos de Laufenberg, aquí totalmente contra la música y la esencia del drama y del personaje principal, que simplemente desaparece.”

Jorge  Binaghi