Audioclasica

28-X-2017 Palabras en el aire

MADRID – TEATROS DEL CANAL 2017/2018 Coreografía: EMILIANO PELLISARI, MARIANA PORCEDDU. Bailarines: MARIANA PORCEDDU, ANTONELLA PERAZZO, EVA CAMPANARO, CAMILA GESUALDI, FRANCESCO SAVERIO CIFALDI, SONG NAI LONG. Música: Bach, Rossini, Sibelius, Stravinsky, Meredith Monk, Steve Reich. Arreglos: EMILIANO PELLISARI STUDIO. Recitadores: GIANNI BONAGURA, LAURA AMADEI, CARLA ORTENZI, MARION CHIRIS. Vestuario, atrezo y diseño de luces: EMILIANO PELLISARI. NO GRAVITY DANCE COMPANY Los viajes del Alma – Del Infierno al Paraíso – Aforo (Sala Roja): 843 localidades  Asistencia: 95% “Levántate, domina la fatiga con la voluntad, que vence todos los obstáculos mientras no se envilece con la pesadez del cuerpo”. Con estas palabras…

Emiliano Pellisari Studio. Acto III

Emiliano Pellisari Studio. Acto III

MADRID – TEATROS DEL CANAL 2017/2018

Coreografía: EMILIANO PELLISARI, MARIANA PORCEDDU. Bailarines: MARIANA PORCEDDU, ANTONELLA PERAZZO, EVA CAMPANARO, CAMILA GESUALDI, FRANCESCO SAVERIO CIFALDI, SONG NAI LONG. Música: Bach, Rossini, Sibelius, Stravinsky, Meredith Monk, Steve Reich. Arreglos: EMILIANO PELLISARI STUDIO. Recitadores: GIANNI BONAGURA, LAURA AMADEI, CARLA ORTENZI, MARION CHIRIS. Vestuario, atrezo y diseño de luces: EMILIANO PELLISARI.

NO GRAVITY DANCE COMPANY Los viajes del Alma – Del Infierno al Paraíso

Aforo (Sala Roja): 843 localidades  Asistencia: 95%

“Levántate, domina la fatiga con la voluntad, que vence todos los obstáculos mientras no se envilece con la pesadez del cuerpo”. Con estas palabras se dirige Virgilio a Dante en el Canto XXIV de Infierno, la primera parte de la Divina Comedia. Y el poeta, alentado por su maestro, afirma sentirse “fuerte y atrevido” para continuar su descenso al inframundo. Con este mismo espíritu han afrontado Emilliano Pellisari y su compañía de danza aérea No Gravity Dance Company el reto de transformar esta obra cumbre de la literatura italiana en un conjunto de imágenes en movimiento, despojadas de la palabra e incluso de la gravedad. El resultado es impactante, y su originalidad en la forma constituye un reto para los sentidos, que se mantienen inquietos durante toda la representación, en un intento por deducir los secretos técnicos de esta danza imposible sumergida en el aire. Y sí, han leído bien: sumergida; porque esta danza aérea se mueve como en el agua, flotando entre la luz y el sonido, construyendo un equilibrio visual sin norte o sur, un equilibrio en suspenso. Para crear esta ilusión literaria y dancística, a la vez mística y terrenal, los bailarines huyen del suelo, y construyen geometrías alegóricas a través de los tres espacios explorados por Dante.

 

En el Infierno, descrito por Pellisari como La condena del alma, se utilizan fundamentalmente colores cálidos, líneas rectas y ritmos étnicos. Durante los siete cantos que configuran esta sección predomina el desnudo, y los elementos coreográficos se basan en el equilibrio de fuerzas, en una búsqueda constante de la geometría. Desde la Puerta del Infierno atravesamos la sala de los condenados y la de los ángeles rebeldes, y contemplamos los siete pecados capitales y sus consecuencias. Los bailarines, atrapados en cuadrados y esferas infinitas representan con exactitud la perseverancia del hastío, complementados por los elementos de percusión y los sonidos electrónicos creados por el Emilliano Pellisari Studio. La compañía opta en esta sección por el uso de reflejos y movimientos en espejo que acentúan la sensación de repetición y buscan el estatismo que contrasta con el dinamismo de las siguientes secciones.

Emiliano Pellisari Studio. Acto II

Emiliano Pellisari Studio. Acto I

El Purgatorio, o El sufrimiento del alma,  supone un salto en la gama de color y un cambio radical en la aproximación sonora. La música de carrillón da paso a la interpretación de cuatro famosas obras del repertorio clásico: la Gymnopedie nº1 de Satie, el Concierto para clave BWV 1052 de Bach, La urraca ladrona de Rossini y La consagración de la primavera de Stravinski. Este giro en el empleo del repertorio musical sitúa al espectador en un contexto más concreto y contrastante con la abstracción de las ideas representadas por los bailarines. Por ejemplo, en esta ocasión el clave nos coloca sobre las interminables escaleras metálicas de Escher y un velo de algodón nos va alejando del averno, impulsados por el contraste entre los timbales y los vientos de Stravinski que le confieren mayor levedad a los movimientos. Aparecen ahora en escena abanicos y máscaras que ocultan parcialmente el desnudo y permiten variaciones coreográficas en consonancia con el nuevo “espacio” dantesco. Observamos desplazamientos más amplios que, si bien mantienen el carácter rectilíneo de la sección anterior, se alejan cada vez más del centro de la escena y fluyen permitiendo interacciones más humanas entre los personajes. De esta manera el coreógrafo va preparando el camino hacia la última sección.

Emiliano Pellisari Studio. Acto II

Emiliano Pellisari Studio. Acto II

Llegamos por fin al Paraíso o La esencia del espíritu, donde proliferan las telas y los elementos esféricos. Después de la mortificación de los cuerpos desnudos en la Cruz acompañados del Da Pacem Domine, se nos muestra a Beatriz, encerrada en una esfera transparente e imaginada por Dante como esa imagen perfecta del amor, intocable y etérea. A continuación los bailarines se diluyen por el espacio animados por nuevas geometrías más complejas en las que predomina el blanco, y las esferas celestes iluminan el aire liberando definitivamente a las almas de la pesadez del cuerpo.

Esta valiente actualización de la obra de Dante, enlace fundamental entre el pensamiento medieval y el renacentista, constituye un claro ejemplo de la metamorfosis que la danza viene experimentando gracias a los avances técnicos. La apertura del espacio escénico, convertido en lienzo bidimensional, ha transformado los elementos expresivos, proporcionando nuevas fuentes de impulso (físico) y ofreciéndole al espectador una experiencia única. No en vano define Vittoria Ottolenghi a Pellisari como arquitecto y no como coreógrafo. En esta ocasión el reto arquitectónico se construye en el aire. Y se mantiene en pie.

Helena Melero

essay writing servicepay for essaybuy custom essays