Audioclasica

15-XI-2017 Importantes debuts

© Michael Pöhn
Piotr Beczala, Anna Netrebko y Roberto Frontali

VIENA TEMPORADA OPERA. STAATSOPER ANNA NETREBKO, PIOTR BECZALA, ROBERTO FRONTALI, ELENA ZHIDKOVA, ALEXANDRU MOISIUC, RAÚL GIMÉNEZ. CORO Y ORQUESTA DEL TEATRO. DAVID MCVICAR: dirección escénica. EVELINO PIDÒ: director musical Cilèa: Adriana Lecouvreur Aforo:1.709. Asistencia: Aforo completo La obra de Cilèa llegó hace poco tiempo a la Ópera de Viena en esta misma producción, que procede de Londres, y que es una de las más tradicionales de McVicar con su idea del teatro dentro del teatro, su funcionalidad, su lujo, un ballet un tanto grotesco y con demasiada gente, una buena marcación de los personajes y ninguna ‘genialidad’ más por lo…

© Michael Pöhn Piotr Beczala, Anna Netrebko y Roberto Frontali

© Michael Pöhn
Piotr Beczala, Anna Netrebko y Roberto Frontali

VIENA

TEMPORADA OPERA. STAATSOPER

ANNA NETREBKO, PIOTR BECZALA, ROBERTO FRONTALI, ELENA ZHIDKOVA, ALEXANDRU MOISIUC, RAÚL GIMÉNEZ. CORO Y ORQUESTA DEL TEATRO. DAVID MCVICAR: dirección escénica. EVELINO PIDÒ: director musical

Cilèa: Adriana Lecouvreur

Aforo:1.709. Asistencia: Aforo completo

La obra de Cilèa llegó hace poco tiempo a la Ópera de Viena en esta misma producción, que procede de Londres, y que es una de las más tradicionales de McVicar con su idea del teatro dentro del teatro, su funcionalidad, su lujo, un ballet un tanto grotesco y con demasiada gente, una buena marcación de los personajes y ninguna ‘genialidad’ más por lo que parece camino a convertirse en un clásico de un título que vuelve por sus fueros. Claro que en esta oportunidad con el anzuelo de un doble debut en los protagonistas. Absoluto en el caso de Beczala que hizo un Maurizio formidable, tierno y ardiente, y aplicó toda su ciencia musical a un personaje que tiene poco de verista en el sentido ‘grueso’ del término. Netrebko ya lo había cantado en su patria, y no sé si es por eso que algunas consonantes no sonaban tan idiomáticas, lo mismo que su canto de conversación y sus recitativos que no me parecieron demasiado convincentes.

© Michael Pöhn Elena Zhidkova

© Michael Pöhn
Elena Zhidkova

Naturalmente no es una cuestión vocal; mantiene intactos sus medios y sobre todo sus ‘piani’ y sus agudos brillantes (las dos arias y el dúo con su rival, más la casi totalidad del segundo acto fueron magníficos), pero el resto de la voz es demasiado oscura y resultó por momentos más mezzo que Zhidkova que es una cantante de voz clara y graves guturales, no demasiado puesta de su papel de princesa y de cantar esta clase de ópera. Frontali (Michonnet) en cambio sí que conoce bien sus trucos y saca el mayor partido de su dominio del idioma y del estilo. Giménez (el Abate) pareció un tanto exagerado tanto en su actuación, como en su decir y como en su canto de agudos tirantes. Fue correcto el Príncipe de Moisiuc, buenos los bailarines y correctos los roles menores, en donde hay que destacar sobre todo al tenor Pavel Kolgatin (Poisson). El coro (preparado en esta ocasión por Stefano Ragusini) cumplió bien sin esforzarse mucho y la orquesta estuvo técnicamente muy bien aunque la dirección de Pidò, excesivamente presurosa y a veces confusa y de demasiados decibelios, no se puede decir que haya sido la más adecuada. Flores y  ovaciones interminables al final y a escena abierta.

Jorge  Binaghi