Audioclasica

16-XI-2017 Poco más que una gran orquesta

Wiener Staatsoper / ©Michael Pöhn
Herwig Pecoraro y Lise Lindstrom

VIENA TEMPORADA OPERA. STAATSOPER LISE LINDSTROM, ALAN HELD, HERWIG PECORARO, JANINA BAECHLE, CARLOS OSUNA, ULRIKE HELZEL. ORQUESTA DEL TEATRO. BOLESLAW BARLOG: dirección escénica. PETER SCHNEIDER: director musical R.Strauss: Ekektra Aforo:1.709. Asistencia: 85% No me esperaba yo un Strauss en Viena sin el célebra cartel ‘localidades agotadas’. Claro que tampoco me esperaba lo que vi, o mejor, escuché. Y es que, haciendo la gran salvedad (por fortuna) del estado de gracia de la orquesta y de la gran capacidad de Schneider, que conoce el repertorio como pocos, aunque, quizá, podría haber moderado la dinámica vistas las voces que tenía en el…

Wiener Staatsoper / ©Michael Pöhn Herwig Pecoraro y Lise Lindstrom

Wiener Staatsoper / ©Michael Pöhn
Herwig Pecoraro y Lise Lindstrom

VIENA

TEMPORADA OPERA. STAATSOPER

LISE LINDSTROM, ALAN HELD, HERWIG PECORARO, JANINA BAECHLE, CARLOS OSUNA, ULRIKE HELZEL. ORQUESTA DEL TEATRO. BOLESLAW BARLOG: dirección escénica. PETER SCHNEIDER: director musical

R.Strauss: Ekektra

Aforo:1.709. Asistencia: 85%

No me esperaba yo un Strauss en Viena sin el célebra cartel ‘localidades agotadas’. Claro que tampoco me esperaba lo que vi, o mejor, escuché. Y es que, haciendo la gran salvedad (por fortuna) del estado de gracia de la orquesta y de la gran capacidad de Schneider, que conoce el repertorio como pocos, aunque, quizá, podría haber moderado la dinámica vistas las voces que tenía en el escenario. Pero digo ‘quizá’: estuvo magnífico y recibió una buena ovación al presentarse y la mayor al final. La obra terminó con aplausos más bien tibios, pero al salir cada uno de los intérpretes, y todos juntos, súbitamente pareció que habíamos asistido a una gran representación. Desde mi punto de vista no lo fue en absoluto. Lindstrom se ha hecho un nombre cantando este y otros papeles ‘fuertes’. Tiene una buena figura (excesivamente delgada), conoce la parte bien (en todo momento se notó el artíficio en el canto y la actuación, pero al menos lo lleva bien aprendido –comprendido el semidesnudo al final de la danza de los siete velos), pero la voz no es nada del otro mundo. Un agudo más bien estridente, un grave feísimo y pobre, un centro escaso, contadas medias voces, y muchos momentos sin oírla no hacen una gran protagonista, digo yo.

Wiener Staatsoper / ©Michael Pöhn Alan Held y Lise Lindstrom

Wiener Staatsoper / ©Michael Pöhn
Alan Held y Lise Lindstrom

Held estuvo mucho mejor porque su timbre y su volumen si corresponden a lo que hay que esperar del Bautista, aunque tuvo algún momento en que el agudo sonó cansado (la parte no será muy larga, pero es tremenda). Pecoraro es un excelente característico, que sin embargo no es exactamente lo que pide Strauss, y aunque cumplió también tuvo momentos en los que la partitura lo excedió. En cualquier caso, mucho mejor que la grotesca Herodías de Baechle.  Ni siquiera Narraboth (Osuna) tuvo una actuación más que discreta. Helzel demostró buenas condiciones en el Paje, pero habría que oírla en otros papeles. De los comprimarios, todos lo hicieron bien, aunque destacaron Ryan Spedo Green (primer soldado) entre las voces jóvenes, y entre las veteranas la de Sorin Coliban (Primer nazareno), y, menos, la de Dan Paul Dumitrescu (Quinto judío). Se repuso la producción existente preparada en origen por Barlog, que sigue siendo buena, con sus decorados y vestidos inspirados sobre todo en Klimt, y no sé lo que queda de la dirección general de actores, pero todos sabían lo que tenían que hacer (aunque en el caso de Baechle fuera tan desacertado).

Jorge  Binaghi