Audioclasica

29-IV-2018 Anamorfosis

VALENCIA 40 Festival Ensems. Centre del Carme Cultura Contemporània DAISY PRESS, voz. PAOLO PACHINI y LEONARDO ROMOLI, vídeo. FLORIAN BOGNER, sonido. STEFANO BONETTI y PAOLO PACHINI, informática. ENSEMBLE PHACE. NACHO DE PAZ, director. Fausto Romitelli: An Index of Metals. Video-ópera para soprano, ensemble, multiproyección y electrónica  Aforo: 350 aprox. Asistencia: 100 % El Festival Ensems ha acertado al poner al sonido como centro de interés de su programación. Una materia que sometida por la techné ha dado lugar a los más inusitados caminos de escucha, lema del ciclo. Unas veredas, como las llama Alberto Posadas (1967), que interrelacionan tiempos, construyen…

An Index of Metals, de Fausto Romitelli, clausuró el Festival Ensems. Créditos Centre El Carme Cultura Contemporània.

An Index of Metals, de Fausto Romitelli, clausuró el Festival Ensems. Créditos: Centre El Carme Cultura Contemporània.

VALENCIA

40 Festival Ensems. Centre del Carme Cultura Contemporània

DAISY PRESS, voz. PAOLO PACHINI y LEONARDO ROMOLI, vídeo. FLORIAN BOGNER, sonido. STEFANO BONETTI y PAOLO PACHINI, informática. ENSEMBLE PHACE. NACHO DE PAZ, director.

Fausto Romitelli: An Index of Metals. Video-ópera para soprano, ensemble, multiproyección y electrónica

 Aforo: 350 aprox. Asistencia: 100 %

El Festival Ensems ha acertado al poner al sonido como centro de interés de su programación. Una materia que sometida por la techné ha dado lugar a los más inusitados caminos de escucha, lema del ciclo. Unas veredas, como las llama Alberto Posadas (1967), que interrelacionan tiempos, construyen espacios o cobran dimensión escénica. En estos veinte días han aparecido sonidos frágiles, narcisistas, extrovertidos o rudos. También, emancipados como los de Sols de pena i boira, un estreno de José Vicente Fuentes (1986) para la Banda Municipal de Valencia. 1001 fueron los que produjo una enorme paella en una adaptación casolana de Mikrophonie I, de Karlheinz Stockhausen (1928-2007), con la que se celebró el décimo aniversario de su fallecimiento. Los hubo de raíz, nacidos del folklore vasco o valenciano, en movimiento y en recuerdo del gran Carles Santos (1940-2017).

La obra de Fausto Romitelli (1963-2004) es definida por su capacidad para crear anamorfosis, es decir, de deformar el sonido para sugerir hipnóticas imágenes, de la misma manera que Max Estrella se miraba en aquellos espejos cóncavos y convexos del Callejón del Gato que devolvían su esperpéntica figura: “¡Cráneo previlegiado!”. El italiano consiguió abrirse camino a partir de lo aprendido en Siena con Franco Donatoni (1927-2000) y después en el Ircam con los espectralistas de L’Itinéraire, aunque a ellos no les gustase que los llamaran así. Su forma de moldear el sonido pasa por macerarlo con anotaciones del rock o del tecno (aquí cortesía del grupo finés de música electrónica Pan Sonic). Por ello, cuando Ensems 2010 habló del pop como fuente de hibridación escuchamos su trilogía Professor Bad Trip (1998-2000) en una versión del Taller Sonoro sevillano.

Romitelli forma parte de esa subcultura que explora los márgenes y las zonas de sombra. Dicho en un término de moda: que sale de la zona de confort. Con talante investigador quiso siempre ir más allá. Un destino que encontró en An Index of Metals. Una video-ópera compuesta poco antes de morir para el proyecto Ictus de Bruselas, con aspiraciones a obra de arte total. Como todas las páginas postreras suscita cierta controversia en torno a cuánto sufrimiento o melancolía hay en ella. Incluso The Guardian la apodó su “canto de cisne”. Sin embargo, este aspecto no la hace más fascinante que esa deformidad que plantea.

An Index of Metals no tiene libreto. Tres poemas de la ítalo-croata Kenka Lèkovich (1962) sirven de estructura. Su título, Metalsushi: pequeños bocados crudos y alucinógenos de resonancias metálicas, cobrizas, oxidadas y corroídas que traen al siglo XXI aquel ruidismo del futurista Russolo (1885-1947). La distorsión, la saturación, la mezcla acústica y sintetizada o la aplicación de armónicas, pedales y diferentes artilugios producen texturas homogéneas y coherentes, ya sean crepitantes, en destellos o estáticas, hasta estallar en una exagerada cadencia de guitarra eléctrica. Tal vez, la muestra de que este mundo en el que vivimos es una “metáfora de la vanidad y de la pequeñez de cada uno”, decía su autor. Con el apoyo de la video-creación de Paolo Pachini (1964) se llega a una experiencia sinestésica: “El timbre como material incandescente”. “Polvo ruidoso industrial”, escribe la poetisa.

En medio de tamaña abstracción dos detalles abren la obra a diferentes lecturas. El primero, ese truncado y reiterado arranque de la cinta que contiene el acorde inicial de Shine on your crazy diamond (1975) de Pink Floyd mientras los músicos esperan en silencio, como en modo off, a que el público se acomode. En un tono casi sarcástico cualquier atisbo de trascendencia parece ser ninguneado. El segundo es la cita en el texto del cuadro Drowning Girl (1963) de Roy Lichtenstein (1923-1997). En él una chica que se ahoga “en las emociones” piensa: “Prefiero hundirme a pedir ayuda a Brad”. ¿Heroína o mujer maltratada a la que le llegan a “crucificar el latido del corazón”? Que cada cual mire en su espejo.

Esta ópera es sumamente comunicativa. Incluso me sorprendí con algún movimiento acompasado de pies y cabeza (discreto, eso sí) al uso en un concierto pop. Y es que Ensemble PHACE es uno de los conjuntos más reputados en la nueva creación junto Klangforum Wien. El asturiano Nacho de Paz (1974) ha conducido a ambos y sabe bien qué terreno pisa: coqueteó con el heavy metal antes de hacerlo compatible con la música de Luciano Berio (1925-2003). Por cierto, el ovetense fue segundo director del Prometeo, tragedia dell’ascolto (1984) de la edición de 2003. El primero fue su maestro Arturo Tamayo (1946). Mucho se ha alabado su precisión, profundidad de lectura y pericia, pero una de sus armas más poderosas son las bellísimas corpografías que dibuja y su traducción sonora sensible y enérgica. Ya lo  decía la compositora Nuria Núñez (1980) días antes: “el gesto forma parte del discurso musical”. En él también destacó la vocalista rock y experimental Daisy Press. Tanto, como en el plano musical: consiguió un sinfín de matices cubiertos por una fina pátina expresionista.

Mención especial merece el técnico de sonido Florian Bogner. Como me comentó Nacho de Paz al terminar, tuvo que lidiar con una acústica poco proclive a las sutilidades escuchadas. Sobre todo después de pasar por la Elbphilharmonie de Hamburgo. El triunfo también fue suyo. An index of metals supuso una brillantísima clausura de Ensems. Hay que reconocer la habilidad de su director, Voro García (1970), de cogerla al vuelo en la única fecha libre de su gira europea.

DANIEL MARTÍNEZ BABILONI

essay writing servicepay for essaybuy custom essays