Audioclasica

18-VI-2018 Beethoven operístico, siempre problemático

MILÁN TEMPORADA OPERA. TEATRO ALLA SCALA RICARDA MERBETH, STUART SKELTON, STEPHEN MILLING, LUCA PISARONI, EVA LIEBAU, MARTIN PISKORSKI. CORO Y OARQUESTA DEL TEATRO. DEBORAH WARNER: dirección escénica. MYUNG-WHUN CHUNG: director musical Beethoven: Fidelio Aforo: 3.200. Asistencia: 70% La obra tan querida y revisada por su autor termina siendo siempre un quebradero de cabeza por un sinnúmero de factores. Aquí se resolvió el ‘problema’ de si se escucha o no la obertura ‘Leonora nº 3’ (que una vez la tradición hacía servir de intermedio entre los dos cuadros del segundo acto) porque se la utilizó como obertura propiamente dicha de la…

© Brescia / Amisano

© Brescia / Amisano

MILÁN

TEMPORADA OPERA. TEATRO ALLA SCALA

RICARDA MERBETH, STUART SKELTON, STEPHEN MILLING, LUCA PISARONI, EVA LIEBAU, MARTIN PISKORSKI. CORO Y OARQUESTA DEL TEATRO. DEBORAH WARNER: dirección escénica. MYUNG-WHUN CHUNG: director musical

Beethoven: Fidelio

Aforo: 3.200. Asistencia: 70%

La obra tan querida y revisada por su autor termina siendo siempre un quebradero de cabeza por un sinnúmero de factores. Aquí se resolvió el ‘problema’ de si se escucha o no la obertura ‘Leonora nº 3’ (que una vez la tradición hacía servir de intermedio entre los dos cuadros del segundo acto) porque se la utilizó como obertura propiamente dicha de la ópera. Muy bien dirigida, pero, como casi todo lo que hizo el magnífico Chung, bastante lenta y majestuosa y en consecuencia poco dramática aunque musicalmente fascinante y…larga en ese momento de comienzo. Pero sin duda fue la presencia en el podio de Chung lo más relevante de la función. La producción de Warner (presente en el teatro, lo que no es normal en una reposición y habla muy bien de la gran directora) no será la mejor de ella, pero es eficaz (pese al ir y venir de una multitud de carceleros que, si pueden, tratan de meter mano a Marzelline) en el trazado de la acción y de los personajes, y tiene buenas luces de Jean Kalman (sobre el vestuario corramos un tupido velo). Se sabe del problema de la escritura de algunas partes vocales.

©  Brescia / Amisano. Stephen Milling y Ricarda Merbeth

© Brescia / Amisano. Stephen Milling y Ricarda Merbeth

Merbeth no era la cantante propuesta al principio de la temporada (nunca sabremos qué ha pasado, pero ese es un detalle). Como siempre es profesional, cumplidora, y como tantas otras grita algunas notas (pero no más que otras y menos que algunas que pasaron o pasan por especialistas de Leonora) y se mueve bien. El problema es que uno al salir del teatro ya casi se ha olvidado. Skelton se ha ganado un nombre como tenor wagneriano. Lo que aquí se escuchó no fue para echar las campanas al vuelo: parece haber un chorro de voz que a veces sale y otras no. La afinación no fue impecable y la proyección resultó desigual. Tampoco pareció preocuparse mucho por interpretar. Tal vez el más satisfactorio en todos los aspectos fue el carcelero Rocco de Milling, siempre notable. Liubau fue una discreta Marzelline, mejor que su desconcertante Ännchen de Der Freischütz en la temporada pasada, pero su contratación me parece un verdadero misterio. Lo hizo bien Piskorski como Jaquino, con el que se lució mucho más que en el papel más o menos simétrico que le tocó en Fierrabras.

© Brescia / Amisano. Luca Pisaroni y Stephen Milling con Ricarda Merbeth y el coro al fondo

© Brescia / Amisano. Luca Pisaroni y Stephen Milling con Ricarda Merbeth y el coro al fondo

Pisaroni es un artista intenso, dice bien, la articulación es clara, pero la voz también, y si bien no podemos -como hacían algunos- pedirle que sea el Hotter de 1960, Pizarro necesita otra vocalidad. El don Fernando de Martin Gantner no molestó, pero pasó sin pena ni gloria. El público aplaudió bastante al final. Quizá lo más importante fuera, como queda constancia en el programa, que la velada se dedicara a los abonados represaliados por su religión, el director de coro Vittore Veneziani que fue despedido por lo mismo (volvió luego del final de la guerra) y el gran Erich Kleiber, que se negó a dirigir por solidaridad con el artista. ¿Y por qué? Porque se cumplían ochenta años de las leyes raciales fascistas que algún payasesco aprendiz de brujo tal vez intente reiterar próximamente con otros destinatarios.

Jorge  Binaghi

essay writing servicepay for essaybuy custom essays