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27-VI-2018 Fierrabras y el teatro del Lied

©Brescia/Amisano - Teatro alla Scala. Esecna final del tercer acto de Fierrabras

MILÁN Temporada de ópera 2017/2018. Teatro alla Scala BERNARD RICHTER, MARKUS WERBA, ANETT FRITSCH, DOROTHEA RÖSCHMANN, SEBASTIAN PILGRIM, PETER SONN. ORCHESTA Y CORO DEL TEATRO ALLA SCALA. PETER STEIN, dirección de escena. DANIEL HARDING, dirección musical. Schubert: Fierrabras Aforo: 2.222 Asistencia: 80% El mérito de haber redescubierto a Fierrabras de Schubert se debe a Claudio Abbado que dirigió la obra en la Ópera de Viena en 1988 (queda rastro también una grabación para Deutsche Grammphone) con la puesta en escena de Ruth Berghaus. Para recordar la figura del gran director italiano por primera vez en su historia La Scala ha…

©Brescia/Amisano - Teatro alla Scala. Esecna final del tercer acto de Fierrabras

©Brescia/Amisano – Teatro alla Scala. Esecna final del tercer acto de Fierrabras

MILÁN

Temporada de ópera 2017/2018. Teatro alla Scala

BERNARD RICHTER, MARKUS WERBA, ANETT FRITSCH, DOROTHEA RÖSCHMANN, SEBASTIAN PILGRIM, PETER SONN. ORCHESTA Y CORO DEL TEATRO ALLA SCALA. PETER STEIN, dirección de escena. DANIEL HARDING, dirección musical.

Schubert: Fierrabras

Aforo: 2.222 Asistencia: 80%

El mérito de haber redescubierto a Fierrabras de Schubert se debe a Claudio Abbado que dirigió la obra en la Ópera de Viena en 1988 (queda rastro también una grabación para Deutsche Grammphone) con la puesta en escena de Ruth Berghaus. Para recordar la figura del gran director italiano por primera vez en su historia La Scala ha presentado esta rara obra del compositor vienés con la dirección de Daniel Harding y la puesta en escena de Peter Stein, ya vista en el Festival de Salzburgo de hace cuatro años; el 26 de junio Oreste Bossini ha presentado también en el coliseo milanés un interesante encuentro sobre Abbado y Fierrabras.

Fierrabras es sin duda un singspiel bastante peculiar. Schubert opta por una dramaturgia musical que procede, de manera romántica y fragmentaria, por vividas iluminaciones y evocaciones de situaciones sentimentales, emocionales y de ambiente, que proceden hacia una verdad escénica que tiene características líricas y fabulísticas impostadas en la memoria y la imaginación. Se trata de una música que de esta forma no es funcional a la acción, sino que tiene como objeto sobre todo la descripción del espacio teatral, informándolo de sí mismo y reinterpretándolo con una autónoma fuerza expresiva basada en el empleo recurrente de la forma del Lied. Schubert lo hace priorizando no tanto la individualidad de los diferentes personajes, sino la dimensión colectiva que se refleja en la prevalencia de dúos, tríos y cuartetos con un frecuente empleo del coro también durante las intervenciones de los solistas. Muy frecuente es de hecho la tendencia a articular cada “número” por medio de soluciones diversificadas y heterogéneas, uniendo además cada uno de ellos en unidades más amplias interrumpidas sólo por las secciones habladas de la partitura. El resultado es bastante peculiar, muy interesante como perspectiva compositiva pero no siempre del todo logrado a nivel de resultado dramático, pese a una calidad musical en general muy alta.

©Brescia/Amisano - Teatro alla Scala. Annet Fritsch y Bernard Richter en una escena del primer acto de Fierrabras

©Brescia/Amisano – Teatro alla Scala. Annet Fritsch y Bernard Richter en una escena del primer acto de Fierrabras

La puesta en escena de Peter Stein vista en la Scala – que respetó la época de la acción entre paladinos y moros durante el periodo de Carlo Magno – siguió a la letra las características de la obra, valorizando asimismo las peculiaridades dramatúrgicas de la partitura evidenciadas antes. Las bellas escenas de Ferdinand Wögerbauer, amplificaron asimismo las impresiones en blanco y negro probablemente inspiradas en las incisiones orientalistas de David Roberts, así como con los elegantes trajes Anna Maria Heinreich (blancos y plata para los paladines, negros para los moros). El único límite fue una cierta inmovilidad de los cantantes, con pocas ideas originales y una gestión bastante anodina de los momentos clave de la ópera, incluido la reconciliación final subrayada por un innecesario corazón rojo al fondo de la escena.

©Brescia/Amisano - Teatro alla Scala. Escena final del primer acto de Fierrabras

©Brescia/Amisano – Teatro alla Scala. Escena final del primer acto de Fierrabras

Completamente lograda fue sin embargo la parte musical gracias a la dirección impecable de Daniel Harding que además de infundir su energía a una perfecta orquesta de la Scala, supo respetar al mismo tiempo los pasajes más delicados y líricos en estilo de lied, muy presentes en la partitura. Todos ellos fueron finalmente soberbiamente amplificados por un reparto, en estado de gracia, y donde sobresalieron sobre todo los barítonos Bernard Richter (Fierrabras) y Markus Werba (Roland), el tenor Peter Sonn (Eginhard) y la Emma de Anett Fritsch. Una edición muy lograda que recibió al final de la velada un merecido tributo por el lamentablemente no muy numeroso publico presente en el coliseo milanés.

Gian Giacomo Stiffoni