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28 y 30-IX-2018 I ara què? o la emergencia de un festival

MANISES (Valencia) Festival Internacional de Música Actual I ara què? QUITERIA MUÑOZ, soprano. SIGMA PROJECT QUARTET. MANUSAMO & BZKIA. ORQUESTRA DE L’ATENEU CULTURAL CIUTAT DE MANISES. JOSÉ VICENTE FUENTES CASTILLA, director. Obras de Tomás Marco, Miquel Brunet, Andrés Valero-Castells, Alberto Carretero y Ricardo Climent. El pasado verano, diversos medios de comunicación se hicieron eco de un estudio realizado por Miguel Ángel Marín, director del programa de música de la Fundación Juan March de Madrid y profesor de la Universidad de La Rioja, que evidencia que la música clásico-romántica y modernista copa las programaciones de los auditorios europeos y norteamericanos. Según…

Sigma Project Quartet y Ricardo Climent en Duelo Musical. Créditos: Ateneu Cultural Ciutat de Manises.

MANISES (Valencia)

Festival Internacional de Música Actual I ara què?

QUITERIA MUÑOZ, soprano. SIGMA PROJECT QUARTET. MANUSAMO & BZKIA. ORQUESTRA DE L’ATENEU CULTURAL CIUTAT DE MANISES. JOSÉ VICENTE FUENTES CASTILLA, director.

Obras de Tomás Marco, Miquel Brunet, Andrés Valero-Castells, Alberto Carretero y Ricardo Climent.

El pasado verano, diversos medios de comunicación se hicieron eco de un estudio realizado por Miguel Ángel Marín, director del programa de música de la Fundación Juan March de Madrid y profesor de la Universidad de La Rioja, que evidencia que la música clásico-romántica y modernista copa las programaciones de los auditorios europeos y norteamericanos. Según los datos obtenidos a partir de las críticas publicadas en el sitio web Bachtrack entre 2010 y 2015, una treintena de compositores, de entre 1914, se repite constantemente. Es fácil adivinar sus apellidos: Beethoven, Mozart, Bach, Brahms, Schubert, Debussy, Ravel, Chaikovski…

Un dato contundente se deduce de las fechas de defunción de la mayor parte de ellos: se encuentran entre las de Franz Joseph Haydn (1809) y Richard Strauss (1949). Sólo cinco de los músicos más frecuentados fallecieron después: Prokofiev (1953), Sibelius (1957), Stravinski (1971), Shostakovich (1975) y Britten (1976). Señala el artículo, que este hecho, el dominio de un grupo tan reducido de autores en tan vasta programación (4761 conciertos), constituye una anomalía histórica. Hasta las primeras décadas del siglo XX, cuando aparecieron las vanguardias, preponderaba la escucha de música facturada en el momento para su consumo en oficios religiosos, salones privados, conciertos públicos, teatros, etc.

Consciente del estado de la cuestión, y adelantándose a estos datos objetivos, hace tres años que el compositor valenciano José Vicente Fuentes Castilla (1986) convoca y dirige un festival integrado en su totalidad por estrenos absolutos. Además, parte del convencimiento de que los planes de estudio –como apunta Leon Botstein, anclados en técnicas decimonónicas– no ayudan a paliarla. Dicho ciclo se celebra el último fin de semana de septiembre y se titula: Festival Internacional de Música Actual I ara què?, es decir, ¿y ahora qué? ¿Quiénes son los Beethoven, Mozart, Bach, Brahms, Schubert… de la actualidad? En su organización, Fuentes cuenta con la masa social del Ateneu Cultural Ciutat de Manises (València), una entidad sin ánimo de lucro autogestionada, en la que sus miembros están comprometidos con el objetivo de mejorar la sociedad a través del arte.

El programa inicial de esta tercera edición contaba con tres sesiones repartidas entre los días 28, 29 y 30 de septiembre, pero la segunda, conformada por la ponencia-concierto de la clavecinista Sabrina Martín Guinaldo, se cayó del cartel. Habrá que esperar a la próxima convocatoria para escuchar Phoné, de María José Arenas Martín (1983), y Electrill, de Isabel Latorre Sáez (1984), ambas para clave y electrónica; y lo más interesante, para presenciar como las protagonistas defienden su trabajo ante un público de todas las edades, ávido de saber el porqué de lo que escucha, cuaderno de notas en mano.

Identidades

Tomás Marco (1942), Miquel Brunet (1961) y Andrés Valero-Castells (1973) demostraron su talante pedagógico durante la explicación de sus respectivas obras. Marco estrenó Human Tide (Mareas humanas), una suite en cinco movimientos con la que reflexiona sobre las migraciones que el hombre ha sufrido a lo largo de la historia. De ahí la presencia de instrumentos étnicos (identitarios) como el djembe, un cuenco tibetano o las maracas. De líneas sencillas y sinuosas masas sonoras se puede considerar una vocalise para soprano y orquesta de cámara. Explicó el autor que Human Tides forma parte de un proyecto europeo multidisciplinar que se presentará próximamente y permitirá que la obra cuente con una video-creación.

El mallorquín Brunet y el valenciano Valero-Castells apelaron a la identidad a la hora de hablar de sus composiciones. El primero comentó y dirigió Trifàsic, una obra inspirada en diversas facetas de Ramón Llull (ca. 1232-1315): desde su espíritu voluptuoso hasta su sentir contemplativo, pasando por su carácter científico. Todo ello da lugar a un mézclum en tres fases no secuenciadas –a veces, simultáneas– de cuerdas, teléfonos móviles, canción tradicional –entonada por el también polifacético Biel Majoral (1950) – y canto contemporáneo sobre secuencias atonales y estilemas jazzísticos.

Concluyó la velada una versión para orquesta de Polifonia d’identitas, original de 2005 para soprano, clarinete, trompeta, fagot y marimba, del mismo Valero-Castells. En ella el compositor sonoriza, por encargo del Círculo de Moda de Valencia, conceptos propios del campo semántico de este ámbito (esfericidad, fractalidad, fascinalidad, egotactilidad o nautilusinuosidad), así como referentes a formas y colores. Para ello se sirve de polirritmias, préstamos del flamenco y del pop, de la modalidad y de buenas dosis de sentido del humor. Sus cuatro movimientos se pueden interpretar de forma aleatoria o en el orden que propone el autor, pero resultó interesante comenzar con la superposición de capas sobre la nota do que inicia “Óvalo (esfericidad/egotactilidad)”, a modo de rémora de Symphonie Monotone-Silence de Yves Klein (1928-1962), una página que tanto tiene que ver con el color.

Andrés Valero-Castells, Tomás Marco, Quiteria Muñoz, Miquel Brunet, Biel Majoral y José Vicente Fuentes con la Orquesta Ateneu Cultural. Créditos: Ateneu Cultural Ciutat de Manises.

Las tres partituras fueron interpretadas por la Orquestra de l’Ateneu Cultural Ciutat de Manises y la soprano Quiteria Muñoz, quien lució color y amplia paleta expresiva. Y si Valery Gergiev dirige con un palillo, Fuentes Castilla lo hizo con un bolígrafo. El conjunto tiene carácter formativo, por lo que prima el proceso frente al resultado; la asimilación de un repertorio y el manejo de técnicas extendidas sobre el redondeo final de la obra. No obstante, éste no se debe obviar, pues gran parte de la comprensividad (como decía Theodor W. Adorno) de páginas cerradas como éstas depende de su satisfactoria reproducción.  Como compositor, Fuentes fue capaz, en el pasado Festival Ensems, de poner patas arriba (con finura) la sonoridad de la Banda Municipal de València para dejar atrás cualquier página descriptivo-tonal, por muy contemporánea que sea. Aquí, él mismo fundió con cordialidad a autores, músicos y numeroso público en la escucha y comprensión de propuestas tan variadas.

Ciencia, investigación y tecnología

La segunda sesión del festival pareció más un taller que un concierto al uso. Su hilo conductor fue la ciencia, la investigación y la tecnología aplicadas a la composición. El sevillano Alberto Carretero (1985) presentó Nautilus para cuarteto de saxofones. Una obra inspirada por tres elementos: la ciencia ficción de Julio Verne, el molusco homónimo (el tubo que el compositor enrolla en el tudel de cada saxofón adopta su forma) y el concepto de entelequia. La pieza es generada a partir de un concienzudo estudio acústico de los tubos de plástico de diferentes tamaños que se utilizan y de un mañoso ejercicio de lutería con el que se consigue un instrumento nuevo, un saxofón-criatura de doble boquilla, de sonoridades inauditas, sumamente sugerentes. A partir de ahí, Carretero anota el resultado, respetando en la medida de lo posible la grafía convencional, para construir una obra que se antoja electroacústica sin serlo.

Sigma Project Quartet en Nautilus de Alberto Carretero. Créditos: Ateneu Cultural Ciutat de Manises.

Seguidamente, asistimos a un Duelo Musical entre Sigma Project Quartet y un clarinete bajo virtual. Dando un paso más allá, Ricardo Climent (1965), valenciano afincado en Manchester, nos metió de lleno en un futuro muy cercano. Siempre atento a la innovación tecnológica, este veterano compositor crea obras interactivas muy atractivas en un entorno de videojuego. Junto a los programadores Manusamo & Bzkia convierte el escenario en un complejo interfaz visual y sonoro en el que él mismo a la electrónica, con intérpretes y espectadores interactúan en un ejercicio lúdico que abre la composición a la improvisación desde unas mínimas pautas estructurales. Cada set de la batalla es un estudio de elementos como el gesto, la dirección del sonido, su densidad, el ritmo y la espacialidad, en los que además intervienen partes del instrumento como las llaves, la boquilla o el tudel. Lógicamente, el componente performativo al que tienen que atender los intérpretes es alto. ¿Y qué mejor forma de desacralizar el concierto que jugando?

Climent prefirió comentar su trabajo una vez ejecutado. Al mismo tiempo hizo autocrítica sobre el papel del compositor y la calidad comunicatividad de su obra. Dijo que, si las vanguardias habían facilitado el divorcio entre la nueva música y el público, su objetivo era recuperarlo con estas prácticas colaborativas y con la búsqueda de un humanismo tecnológico (en el que coincide con Alberto Carretero). Poco habitual es escuchar a un compositor en estos términos. Tal vez, una persona con la trayectoria y experiencia de Tomás Marco hubiera podido iluminar la víspera cómo hemos llegado al estado de emergencia del que hablábamos al inicio, y que este proyecto pretende mejorar.

En conclusión, la tercera edición del Festival Internacional de Música Actual I ara què?, hijo de un Ensems renovado, igual que la Mostra Sonora de Sueca y el Rafel Festival de Rafelbunyol, dio muestras de una variedad inusitada de formas de sonar. Es necesario que su mensaje cale y se extienda para poder corregir la anómala situación que vivimos. I ara què? no pudo tener mejor colofón que las palabras de Andrés Gomis con motivo de la felicitación a Sigma Project por su décimo aniversario. Palabras que se pueden hacer extensivas a la idiosincrasia del certamen, ya que el saxofonista apeló a la energía sonora que es y que mueve al cuarteto en aras de una libertad creadora que teje, codo con codo con cada uno de los compositores con los que se aventura, para ir más allá de lo convencional.

DANIEL MARTÍNEZ BABILONI

UE4: Role-playing Musical Instrument – Bass Clarinet (Part 1 of 5) from game-audio on Vimeo.

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