Audioclasica

01-XII-2018 Un “Rigoletto” para jóvenes

Ravenna RAVENNA FESTIVAL – OTOÑO 2018. Teatro Alighieri. ANDREA BORGHINI, GIUSEPPE TOMMASO, VENERA PROTASOVA, ANTONIO DI MATTEO, DANIELA PINI. Orquesta GIOVANILE LUIGI CHERUBINI. CORO LIRICO MARCHIGIANO “VIMCENZO BELLINI. CRISTINA MAZZAVILLANI MUTI, Dirección Escénica. HOSSEIN POSHKAR, direción musical. Verdi: Rigoletto Aforo: 880. Asistencia: 99% Dese hace siete años el Ravenna Festival extiende su programación más allá de la temporada estival (que “Audio Clásica sigue con regularidad desde la edición del 2009) con la “Trilogía de Otoño”: tres espectáculos que siempre tiene como hilo conductor o un compositor, o un género u obras que abarcan una época cercana, como el año pasado…

©Zani_Casadio. Un momento del segundo acto de Rigoletto

Ravenna

RAVENNA FESTIVAL – OTOÑO 2018. Teatro Alighieri.

ANDREA BORGHINI, GIUSEPPE TOMMASO, VENERA PROTASOVA, ANTONIO DI MATTEO, DANIELA PINI. Orquesta GIOVANILE LUIGI CHERUBINI. CORO LIRICO MARCHIGIANO “VIMCENZO BELLINI. CRISTINA MAZZAVILLANI MUTI, Dirección Escénica. HOSSEIN POSHKAR, direción musical.

Verdi: Rigoletto

Aforo: 880. Asistencia: 99%

Dese hace siete años el Ravenna Festival extiende su programación más allá de la temporada estival (que “Audio Clásica sigue con regularidad desde la edición del 2009) con la “Trilogía de Otoño”: tres espectáculos que siempre tiene como hilo conductor o un compositor, o un género u obras que abarcan una época cercana, como el año pasado con Cavalleria rusticana, Pagliacci y Tosca. Un par de ediciones fueron dedicadas al balé del Teatro Mariinsky de San Petersburgo y a operetas producidas por teatros húngaros.

La trilogía de este año, inaugurada el 23 de noviembre, ha vuelto a Giuseppe Verdi, protagonista de las dos primeras ediciones, con nuevas producciones de Nabucco y Rigoletto y la reposición de Otello estrenado en 2013. El hilo que une estos tres títulos centrales de la producción verdiana son las relaciones de poder entre los personajes. Poder ejemplificado en el escenario con un trono dorado que aparece en cada una de las tres óperas, cuya dirección escénica fue a cargo de Cristina Mazzavillani Muti, fundadora del Ravenna Festival y esposa del famoso director de orquesta Riccardo Muti. Cada puesta en escena, incluida la de Rigoletto (opera a la que he asistido el uno de diciembre) mantiene una cifra común, año tras año – a pesar de la variación de soluciones escogidas – gracias a la continua experimentación; fundamentalmente el recurso de los velos sobre los que son proyectadas imágenes con particulares agrandados de objetos de arte que se transforman en elementos escénicos de fuerte impacto. Para Rigoletto, Cristina Muti (con la ayuda del “light designer” Vincent Longuemare, el “visual designer” Paolo Micciché e el “video programmer” Davide Broccoli) ha utilizado imágenes de la “Camera degli sposi” de Mantegna, referencia inmediata a Mantua, ciudad donde se desarrolla el dramático argumento de bufón que por venganza pierde a su joven hija. El resultado fue una producción bastante lograda en lo visual (gracias también a los bonitos trajes de Alessandro Lai) pero algo débil en lo que se refiere a la actuación de los cantantes, dejados demasiado a la improvisación personal, no siempre adecuada también por la joven edad de todos los intérpretes.

©Zani_Casadio. Venera Prosatova, Antonio Di Matteo y Daniela Pini en el tercer acto de Rigoletto

La juventud fue de hecho lo que caracterizó este Rigoletto, empezando por la Orquesta Juvenil Luigi Cherubini (ya una certeza en el Festival, y como siempre muy eficaz y pulida) dirigida por el joven director iraní Hossein Pishkar. Alumno de Riccardo Muti en la edición 2017 de la Italian Opera Accademy, Pishkar no sólo demostró un gran temperamento y un acertado sentido de la teatralidad (con unos tiempos dramáticos muy acertados), sino también una excelente capacidad de entender la relación entre foso y escenario y un respeto absoluto (todavía raro también en las nuevas generaciones) de la partitura de Verdi, ejecutada en su integridad y sin alterar ninguna de las notas escritas por el compositor. Bajo este aspecto la lección que Riccardo Muti lleva adelante desde siempre ha encontrado un nuevo adepto.

©Zani_Casadio. Andrea Borghini y Venera Prosatova en el final del tercer acto de Rigoletto

El reparto fue también muy joven. Andrea Borghini exhibió un Rigoletto bien dotado vocalmente, pero con una dicción mejorable y algunos excesos en la expresividad. Mejor se demostró Venera Protasova, una Gilda de calidad angélica, con bella voz y excelente técnica, capaz asimismo de evidenciar con equilibrio los momentos más dramáticos de su papel. De más a menos fue por el contrario la actuación de Giovanni Tommaso como Duque de Mantua, llamado a substituir al enfermo Giordano Lucá. La voz es sin duda interesante y capaz de superar las insidias de un papel nada fácil para el tenor, sin embargo, a lo largo de la velada Tommaso reveló cierta dificultad en mantener la misma frescura vocal. Notable el Saparafucile de Antonio Di Matteo y algo frágil la Maddalena de Daniela Pini. Centrados los papeles secundarios y buena la actuación del Coro Marchigiano “Vincenzo Bellini” inteligentemente situado por Cristina Muti en los palcos cerca del escenario. Al final de la velada todos los jóvenes intérpretes fueron premiados por largos aplausos.

Gian Giacomo Stiffoni

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