Audioclasica

29-I-2019 Celebración sinfónica

BARCELONA Palau de la Música Catalana. BCN Clàssics. Temporada 2018-2019. SIMON TRPČESKI, piano. OSLO FILHARMONIEN. VASILY PETRENKO, director. Obras de J. Brahms y N. Rimski-Korsakov. Propinas: J. Brahms, Variaciones sobre un tema de Robert Schumann op. 9, n. 14; E. Grieg, Peer Gynt-Suite n. 1 op. 46 (“Amanecer”). En gozosa conmemoración del centenario de su fundación, y coincidiendo con la temporada en que Vassily Petrenko abandonará su titularidad, visitó la Filarmónica de Oslo el Palau de la Música Catalana, como inicio de la gira española que en estos días le ha llevado también a Madrid (Ibermúsica) y Zaragoza, y en…

es-la.facebook.com/filharmonien/

BARCELONA

Palau de la Música Catalana. BCN Clàssics. Temporada 2018-2019.

SIMON TRPČESKI, piano. OSLO FILHARMONIEN. VASILY PETRENKO, director.

Obras de J. Brahms y N. Rimski-Korsakov. Propinas: J. Brahms, Variaciones sobre un tema de Robert Schumann op. 9, n. 14; E. Grieg, Peer Gynt-Suite n. 1 op. 46 (“Amanecer”).

En gozosa conmemoración del centenario de su fundación, y coincidiendo con la temporada en que Vassily Petrenko abandonará su titularidad, visitó la Filarmónica de Oslo el Palau de la Música Catalana, como inicio de la gira española que en estos días le ha llevado también a Madrid (Ibermúsica) y Zaragoza, y en el marco de la tercera temporada de BCN Clàssics, a la que aún le quedan citas de sumo interés, caso de los conciertos de Javier Perianes (16 de febrero, con Juanjo Mena al frente de la London Philharmonic) y Joaquín Achúcarro, protagonista de su clausura el 6 de junio.

Con gesto austero, algo heterodoxo en las indicaciones de dinámicas y flexible en dinámicas, Petrenko explotó la plenitud de la cuerda y el detallado empaste de las maderas de la orquesta noruega en un programa sin duda convencional. En su primera parte, se ofrecía el Concierto para piano y orquesta n. 2 op. 83, de Brahms, donde el conjunto de Oslo respondió a las frecuentes fluctuaciones de tempi imprimidas por la batuta con agilidad: rescatemos, de su participación, el tormentoso clímax del desarrollo del primer movimiento, los marcados sforzandi del scherzo, el control dinámico de la introducción del “Andante” y, sobre todo, el perfil contrastado de los episodios del movimiento final; una prestación solvente que contagió progresivamente a Simon Trpčeski: irregular en la traducción de los pasajes rápidos de los dos primeros movimientos, parco en el uso del pedal y de pulsación algo seca, el pianista macedonio acabó luciendo un mayor colorido tímbrico y capacidad de matiz piano (“Andante”) y un convincente toque non legato en el “Allegretto grazioso” final.

Para cerrar la velada, la Shéhérezade op. 35, de Rimski-Korsakov, piedra de toque para toda formación sinfónica. Y no puede negarse la madurez de la versión de Petrenko, a un tiempo controlada y espontánea y apoyada en intervenciones solistas sin tacha: crescendi bien modulados, tutti ricos y vibrantes y pasajes camerísticos transparentes caracterizaron una interpretación plena de detalles de calidad, tales como la articulación de las maderas en el “Allegro molto” del segundo episodio, la calidez de la cuerda en el inicio del tercer movimiento o la riqueza tímbrica e impulso apabullante de la conclusión, que provocó una notabilísima ovación a la que orquesta y director correspondieron, noblesse oblige, con la esperada nota “noruega”…

Germán Gan Quesada

essay writing servicepay for essaybuy custom essays