Audioclasica

07-III-2019 Excelente concierto

TURÍN Auditorio ANNA CATERINA ANTONACCI, solista. ORQUESTA DE LA RAI. EDWARD GARDNER, dirección musical. Obras de Janacek, Berlioz y Mahler Aforo: 1.500. Asistencia: 80% Para una primera vez en la célebre sala, remodelada recientemente, y que lleva el nombre de Toscanini, este concierto de abono en dos series –como suele ocurrir en muchas partes- con igual programa, resultó sumamente instructivo. Buena acústica, buen público (numeroso el primer día, menos el siguiente), una orquesta excelente en técnica y empaste, un director más que buen profesional a quien oía en vivo por primera vez, y una solista de antología. La confección del…

© J. D. Shaw. La soprano Anna Caterina Antonacci

TURÍN

Auditorio

ANNA CATERINA ANTONACCI, solista. ORQUESTA DE LA RAI. EDWARD GARDNER, dirección musical.

Obras de Janacek, Berlioz y Mahler

Aforo: 1.500. Asistencia: 80%

Para una primera vez en la célebre sala, remodelada recientemente, y que lleva el nombre de Toscanini, este concierto de abono en dos series –como suele ocurrir en muchas partes- con igual programa, resultó sumamente instructivo. Buena acústica, buen público (numeroso el primer día, menos el siguiente), una orquesta excelente en técnica y empaste, un director más que buen profesional a quien oía en vivo por primera vez, y una solista de antología.

La confección del programa habla muy bien de Gardner porque a una obra ‘conocida’ como la quinta sinfonía de Mahler (donde exhibió algún límite, no como concertador sino como intérprete, ya que la de por sí difícil unidad fue una serie de momentos discontinuos hasta el ‘scherzo’ y sobre todo el célebre ‘adagietto’ final, con respiración suficiente y buena dosis de poesía) le sumó, para iniciar, la obertura o preludio que Janácek escribiera para su Jenufa, aunque luego, correctamente, decidiera eliminarla, y la escena dramática de Berlioz La mort de Cléopâtre; la primera en la versión crítica de este mismo año de Jiri Zahrádka, que se escuchaba en primicia mundial, bajo el nombre de ‘Celos’ y que en su breve duración expone todas las características del maestro: su brevedad, su apego a la canción popular, su capacidad para diseccionarla, reconstruirla y variarla.

© Benjamin Ealovega. El director de orquesta Edward Gardner

La escena de Berlioz no es aún debidamente conocida, y lo merece. Claro que hace falta una orquesta y un maestro capaces, como aquí, de dar los toques justos, con la rítmica y la dinámica necesarias. Además, por supuesto, de una intérprete completa, de los quilates de Antonacci, que al dominio vocal une su capacidad de decir y de ‘estar’, con gestos mínimos pero tan impactantes como la cambiante variedad de estados anímicos desde la desesperación inicial, las vacilaciones y arrepentimientos a la decisión y agonía finales. Una verdadera lección.

Jorge  Binaghi

essay writing servicepay for essaybuy custom essays