Audioclasica

15-VI-2019 Un nuevo ‘Kammersänger’

VIENA TEMPORADA OPERA. STAATSOPER NINA STEMME, PIOTR BECZALA, CARLOS ÁLVAREZ, SORIN COLIBAN BEZSMERTNA, ALEXANDRU MOISIUC. CORO Y ORQUESTA DEL TEATRO. MARGARETHE WALLMANN: dirección escénica. MARCO ARMILIATO: director musical  Puccini: Tosca  Aforo:1.709. Asistencia: Aforo completo  Las tres representaciones de la popular obra de Puccini colgaron el cartel de ‘localidades agotadas’, además de una elevada cuota de personas con su ‘Suche Karte’ (busco entrada) al ingreso. El motivo era seguramente el Cavaradossi que cantaba Beczala por primera vez , luego de una primera serie en febrero, coronado siempre por el triunfo y el bis de la segunda aria. Al final de la…

© Wiener Staatsoper

VIENA

TEMPORADA OPERA. STAATSOPER

NINA STEMME, PIOTR BECZALA, CARLOS ÁLVAREZ, SORIN COLIBAN BEZSMERTNA, ALEXANDRU MOISIUC. CORO Y ORQUESTA DEL TEATRO. MARGARETHE WALLMANN: dirección escénica. MARCO ARMILIATO: director musical 

Puccini: Tosca 

Aforo:1.709. Asistencia: Aforo completo 

Las tres representaciones de la popular obra de Puccini colgaron el cartel de ‘localidades agotadas’, además de una elevada cuota de personas con su ‘Suche Karte’ (busco entrada) al ingreso. El motivo era seguramente el Cavaradossi que cantaba Beczala por primera vez , luego de una primera serie en febrero, coronado siempre por el triunfo y el bis de la segunda aria. Al final de la última representación de esta serie se lo condecoró en el escenario como ‘Kammersänger’, una distinción a veces algo devaluada pero que aquí cobra de nuevo todo su brillo. Fue el claro triunfador de la función, no sólo por ser uno de los favoritos del público (sus dos compañeros también lo son) sino por la forma soberana en que cantó CON TODOS SUS MATICES (sin limitarse a agudos ni a incorporar sollozos y gritos con que se suele arruinar el personaje), con potencia y lirismo, con dulzura y energía coronando una trayectoria de asiduo trabajo.

© Wiener Staatsoper

Álvarez cantaba su primer Scarpia, y vocalmente fue perfecto, en tanto que escénicamente se limitó a seguir las convenciones. Stemme repetía luego de un prolongado tiempo su aproximación a la protagonista y aunque cansada en el último acto (perdió el control de los agudos allí), estuvo soberbia en los dos primeros, incluso con medias voces que uno no suele ya oír (ni mucho menos ‘naturales’) en especialistas del rol, de escuela en teoría más afín con el personaje que la suya. Como intérprete estuvo también bien (y, de paso, nos dejó oír la cantata del segundo acto, que últimamente se ha limitado a un par de notas y no las más expuestas). Los secundarios estuvieron correctos, en particular Coliban en Angelotti. Menos feliz, y más caricaturesco, el Sacristán de Moisiuc. El espectáculo, nacido hace sesenta años para la Tebaldi, lleva la firma de Wallmann y los decorados de Nicola Benois, una garantía de tradición y belleza aunque no de innovación…ni falta que hace. El ligero perfume a museo no le sienta mal a la ópera. El coro fue preparado por Martin  Schebesta y estuvo bien y notable la labora de la orquesta con una dirección al principio un tanto excesiva en decibelios de Armiliato (correspondientes a su gesticulación), que por fortuna se asentó luego del primer acto. 

Jorge Binaghi

essay writing servicepay for essaybuy custom essays