Audioclasica

30-IX-2019 El exotismo en el barroco francés

PARÍS TEMPORADA OPERA. OPÉRA DE PARIS (bastille) DEVILEILHE, SEMPEY, DEVOS, FUCHS, VIDAL, CROSSLEY-MERCER, DUHAMEL, DE BARBEYRAC. CORO DE CÁMARA DE NAMUR, COMPAÑÍA DUALITÉ, MAÎTRISE DES HAUTS-DE-SEINE/CORO DE NIÑOS DE LA ÓPERA NACIONAL DE PARÍS. Director: GARCÍA ALARCÓN. Puesta en escena: COGITORE. Coreografía: DEMBÉLÉ. J-Ph.Rameau.: Les Indes Galantes Aforo: 2700. Asistencia: 100% Si no se ve esta ópera-ballet en París y en esta casa no se la ve. Hacía tiempo de la anterior producción que si escénicamente no era particularmente feliz tenía color y musicalmente contaba con puntos fuertes como Christie y su orquesta y la magnética Dessay. Esta vez la…

© Little Saho

PARÍS

TEMPORADA OPERA. OPÉRA DE PARIS (bastille)

DEVILEILHE, SEMPEY, DEVOS, FUCHS, VIDAL, CROSSLEY-MERCER, DUHAMEL, DE BARBEYRAC. CORO DE CÁMARA DE NAMUR, COMPAÑÍA DUALITÉ, MAÎTRISE DES HAUTS-DE-SEINE/CORO DE NIÑOS DE LA ÓPERA NACIONAL DE PARÍS. Director: GARCÍA ALARCÓN. Puesta en escena: COGITORE. Coreografía: DEMBÉLÉ.

J-Ph.Rameau.: Les Indes Galantes

Aforo: 2700. Asistencia: 100%

Si no se ve esta ópera-ballet en París y en esta casa no se la ve. Hacía tiempo de la anterior producción que si escénicamente no era particularmente feliz tenía color y musicalmente contaba con puntos fuertes como Christie y su orquesta y la magnética Dessay. Esta vez la parte musical fue muy equilibrada, más que entonces, pero la excelente labor de  Leonardo García Alarcón y su magnífica orquesta, así como el desempeño de todos los cantantes, en general de gran nivel, no tuvo el pequeño punto demás que aquellos nombres conseguían aunque el resultado general fuera más parejo, y por tanto mejor. No tiene sentido elegir la mejor entre las tres sopranos, aunque por timbre y expresividad y técnica Sabine Devileilhe estuviera apenas nada por encima de Julie Fuchs, y ambas sobre Jodie Devos que es más soubrette y con un color y formato de voz de ese tipo aunque extraordinaria cantante.

© Little Saho

© Little Saho

Entre los señores hubo algunas diferencias porque, por ejemplo, Edwin Crossley-Mercer tuvo partes más pequeñas y su muy buena voz pareció en más de un momento aquejada de engolamiento aunque su figura es imponente. Matthias Vidal es un buen tenor y simpático actor, pero sobre todo el registro agudo es mejorable (la emisión es riesgosa). Stanislas de Barbeyrac tiene un color y presencia excepcionales, pero también él cuando llega al agudo fuerza innecesariamente. Florian Sempey empezó muy tenso en el Prólogo, pero en el último cuadro (‘Los salvajes’) estuvo muy bien. La voz más importante y mejor emitida con todo fue la de Alexandre Duhamel que habría debido, para llegar a la perfección, evitar tosquedades interpretativas reñidas con la música de Rameau. Pero donde aparece el problema es en la puesta en escena de Clément Cogitore y la coreografía de Bintou Dembélé, acogidas con júbilo por el público, pero que me parecieron poco acertadas para la música.

© Little Saho

Unos bailarines que son sobre todo atletas e invariablemente realizan piruetas de fuerza y se reiteran, una oscuridad casi permanente con algún contraste de luz y vestidos que anulan la diferencia entre las cuatro ‘entradas’ cuando no las traen a una contemporaneidad poco ‘exótica’ y más bien cotidiana y rutinaria, por más que intenten ‘actualizar’ el ‘mensaje’ (que la obra no tenía, y era muy otra cosa que lo que aquí se pretende mostrar), ningún intento de estilización ni de ironía en la caracterización de personajes que son en realidad tipos, pero que aquí parecen siempre iguales no logran en realidad acercar esta ópera-ballet a hoy sin falsearla. ¿Y por qué la habrían de acercar si está lejos? ¿No podemos apreciar nada que no sea rabiosamente contemporáneo cuando además el material que hay a la base no entra en lechos de Procusto?

Jorge Binaghi

essay writing servicepay for essaybuy custom essays