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GRUPO ALFONSO X EL SABIO

GRUPO ALFONSO X EL SABIO Codex Calixtinus – Missa Sancti Jacobi Grupo de Música Alfonso X el Sabio. Luis Lozano Virumbrales   SONY HISPÁNICA, SK 60075, ESPAÑA (1997) Sonido: ***/ Valoración: *** Distribución: Descatalogado     Que sepamos, es el primer disco de un conjunto español íntegramente dedicado al Códice, sin misturas ni necesidad de acompañarlo de piezas de otra procedencia. Y realmente se aborda como lo que es, y un su contexto, ya que no se ha prodigado el Calixtino en reconstrucciones de su liturgia, que es la manera óptima de entender el porqué de su música. La primera…

figura4GRUPO ALFONSO X EL SABIO

Codex Calixtinus – Missa Sancti Jacobi

Grupo de Música Alfonso X el Sabio. Luis Lozano Virumbrales

 

SONY HISPÁNICA, SK 60075, ESPAÑA (1997)

Sonido: ***/ Valoración: ***

Distribución: Descatalogado

 



 

Que sepamos, es el primer disco de un conjunto español íntegramente dedicado al Códice, sin misturas ni necesidad de acompañarlo de piezas de otra procedencia.

Y realmente se aborda como lo que es, y un su contexto, ya que no se ha prodigado el Calixtino en reconstrucciones de su liturgia, que es la manera óptima de entender el porqué de su música. La primera de interés viene firmada por Luis Lozano con su Grupo de Música Alfonso X el Sabio, reconstruyendo, con transcripciones propias, una posible Missa Sancti Jacobi. Posteriormente, la iniciativa institucional sufragó y puso en las estanterías de las tiendas de discos una Misa farcida cantada por la Schola Gregoriana Hispana en 2003. La interpretación Grupo de Música Alfonso X el Sabio es variada, sobresaliente por la riqueza de recursos y una documentada imaginación. Las partes que no ofrece el Calixtino se toman de un manuscrito del siglo XII de la Biblioteca Nacional de España que no se especifica. Aunque no se apoyan solo en la voz, la instrumentación es exquisita, sutil casi siempre, aunque sorprende que sea una flauta la que doble las voces en el canto procesional “Salve festa dies”, esperando un aerófono más “alto” para el desfile ceremonial. En este caso, la piedra de toque, el “Congaudeant catholici”, con marcada subdivisión ternaria, se canta de manera pausada, y cambiando de orden las estrofas sin motivo aparente, con técnica de cuasi hoquetus, ¡pero en el ofertorio!, siendo como es un tropo del Benedicamus, y más propio por tanto cantarlo al final de la liturgia de la misa. En su haber, una clara pronunciación del latín, aspecto tradicionalmente minusvalorado por los músicos. Desgraciadamente, el disco está sin reeditar y resulta prácticamente inencontrable en los sitios fiables habituales a los que se recurre en estos casos. Muy significativo. Aun así, por méritos propios merecía estar en esta selección, para avisar a los interesados… y que estén pendientes si alguien decide poner este disco en el mercado de segunda mano.

 

Josemi Lorenzo Arribas