Audioclasica

26.XI.2011. Sólo faltó Tomatito

OCNE Temporada 2011/2012. Auditorio Nacional. Sala Sinfónica 6-XI-2011. Obras de Respighi, Villa-Lobos y Gershwin. .. OCNE Temporada 2011/2012. Auditorio Nacional. Sala Sinfónica   6-XI-2011. Obras de Respighi, Villa-Lobos y Gershwin. 6-XI-2011. MICHEL CAMILO, PIANO. ONE. JOSÉ LUIS LÓPEZ-COBOS, DIRECCIÓN MUSICAL. Aforo: 2.293 Asistencia: 99%   Ni más ni menos que el genial pianista de jazz Michel Camilo fue el encargado de servir como grandísimo reclamo a un público de lo más heterogéneo; un público rebosante de impaciencia y expectación por ver un mano a mano entre Camilo y la Orquesta Nacional de España. Y es que la sabia y atractiva elección…

OCNE Temporada 2011/2012. Auditorio Nacional. Sala Sinfónica
6-XI-2011. Obras de Respighi, Villa-Lobos y Gershwin.

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MADRID 6 11 2011OCNE Temporada 2011/2012. Auditorio Nacional. Sala Sinfónica

 

6-XI-2011. Obras de Respighi, Villa-Lobos y Gershwin.

6-XI-2011. MICHEL CAMILO, PIANO. ONE. JOSÉ LUIS LÓPEZ-COBOS, DIRECCIÓN MUSICAL.

Aforo: 2.293 Asistencia: 99%

 

Ni más ni menos que el genial pianista de jazz Michel Camilo fue el encargado de servir como grandísimo reclamo a un público de lo más heterogéneo; un público rebosante de impaciencia y expectación por ver un mano a mano entre Camilo y la Orquesta Nacional de España.

Y es que la sabia y atractiva elección del programa resultaba de lo más conciliadora entre el mundo del jazz y lo que hoy consideramos “música clásica”. Tras unas Impresiones brasileñas de Respighi sin demasiado entusiasmo latino por parte de los músicos, hizo su gran aparición el pianista dominicano, quien con su enorme sonrisa y una actitud de total entrega al espectador, nos conquistó incluso sin empezar todavía a tocar una sola tecla. Le llegaba el turno entonces a las Bachianas brasileiras para piano y orquesta de Villa-Lobos que fueron ejecutadas de manera magistral por Camilo, con un respeto y una atención ejemplares en todo momento al director y a la orquesta.

Lástima que no fuera recíproco. Después de esta monumental primera parte que duró cerca de una hora, volvió a tocar con la orquesta (algo inusual en los programas con solista de la ONE). Esta vez fue la Rhapsody in Blue de Gershwin, música en la que Camilo se sentía más en su terreno. Pero sin duda donde pudo transmitir su característica sensación de libertad fue en las impresionantes propinas (distintas cada uno de los tres días de actuación) consistentes en improvisaciones sobre diversos temas célebres de jazz. El Sombrero de tres picos de Falla dejó un buen sabor de boca para terminar, pero sin acabar de quitarnos la sensación de haber estado ante una orquesta “a medio gas” durante todo el concierto.

 

Luis Miguel García Bailón