Audioclasica

HOSOKAWA

LANDSCAPES Mayumi Miyata, Shô. Münchener Kammerorchester. Alexander Liebreich, director ECM 2095 CD DDD 55:52 2011 Sonido: **** / Valoración: **** Distribuidor: Diverdi   “La Música es el lugar de encuentro entre las notas y el silencio” es sin duda una de las afirmaciones del compositor que mejor expresan el concepto estético de Toshio Hosokawa (Hiroshima, 1955). La genuina mezcla entre su innata tradición japonesa –donde el silencio es tan importante como el sonido– y la herencia germana de su bagaje académico occidental –aquí en particular de la música instrumental de Helmut Lachenmann, a cuyo paisaje sonoro hace conceptual referencia la…

HosokawaLANDSCAPES

Mayumi Miyata, Shô. Münchener Kammerorchester. Alexander Liebreich, director

ECM 2095 CD DDD 55:52 2011

Sonido: **** / Valoración: ****

Distribuidor: Diverdi

 

“La Música es el lugar de encuentro entre las notas y el silencio” es sin duda una de las afirmaciones del compositor que mejor expresan el concepto estético de Toshio Hosokawa (Hiroshima, 1955). La genuina mezcla entre su innata tradición japonesa –donde el silencio es tan importante como el sonido– y la herencia germana de su bagaje académico occidental –aquí en particular de la música instrumental de Helmut Lachenmann, a cuyo paisaje sonoro hace conceptual referencia la serie que intitula el compacto– hacen que se erija en uno de los compositores más interesantes de la contemporaneidad.

Este nuevo monográfico es en esencia fiel reflejo de sus indiscutibles cualidades simbióticas, evidenciadas en esta ocasión a través de cuatro piezas, Landscape V, Ceremonial Dance, Sakura für Otto Tomek y Cloud and Light, en las que tomará especial protagonismo el Shô, y sus 17 tubos de bambú tañido cual órgano de boca, sonado en esta ocasión por su más prestigiosa intérprete de la actualidad, Mayumi Miyata.

La explícita comunión paisajística zen entre el Shô y la orquesta que se muestra en las obras extremas del disco, Landscape V y Cloud and Light, aparece después desdibujada por la imperial “música elegante”, sublime (gagaku, Ceremonial Dance) y la descriptiva primavera de la tradicional Sakura (flor del cerezo), partes éstas centrales de un paréntesis de sustancial esencia nipona e imperdible deleite. La calidad de la grabación, también destacable como una de sus principales virtudes, invita a esa inspiración “a lo elevado” que el mimo Hosokawa demanda.

 

Esteban Hernández Castelló