Audioclasica

ITZIAR MARTÍNEZ GALDÓS

CUANDO ACABA DE LLOVER Itziar Martínez Galdós, soprano. Per Arne Frantzen, piano LOWE CLASSICS LWC 1002 DDD CD 62:45 2008 Sonido: **** / Valoración: *** Distribución: Diverdi   Que “nadie es profeta en su tierra” lo saben muy bien los cantantes españoles, que se tienen que marchar al exterior para desarrollar una carrera con un mínimo de continuidad y oportunidades que la madre patria no siempre ofrece. Y aunque normalmente se habla de Centroeuropa, lo cierto es que hay más opciones, como demuestra la donostiarra Itziar Martín Galdós, afincada desde hace años en Noruega, donde desarrolla su carrera. Y precisamente…

B0004ItziarCUANDO ACABA DE LLOVER

Itziar Martínez Galdós, soprano. Per Arne Frantzen, piano

LOWE CLASSICS LWC 1002 DDD CD 62:45 2008

Sonido: **** / Valoración: ***

Distribución: Diverdi

 

Que “nadie es profeta en su tierra” lo saben muy bien los cantantes españoles, que se tienen que marchar al exterior para desarrollar una carrera con un mínimo de continuidad y oportunidades que la madre patria no siempre ofrece. Y aunque normalmente se habla de Centroeuropa, lo cierto es que hay más opciones, como demuestra la donostiarra Itziar Martín Galdós, afincada desde hace años en Noruega, donde desarrolla su carrera.

Y precisamente desde el país nórdico –procedencia cuanto menos insospechada– nos llega un recital muy hispano, grabado para el sello LAWO Classics, otro signo de la globalización. Como lo es también que le acompañe un pianista noruego, Per Arne Frantzen, con arranques perfectamente españoles al teclado y un entendimiento intachable con la soprano tras veinticinco años colaborando. Siguiendo una tendencia bastante de moda, el recital combina autores nacionales –Montsalvatge con sus Cinco canciones negras; Jesús Guridi con las Seis canciones castellanas; Joaquín Turina y sus Poemas en forma de canciones– con otros latinoamericanos. También son muy conocidas las canciones de Joaquín Nin (Polo, Canto andaluz y Vito), algo menos popular Carlos Guastavino, del que se han escogido las Cuatro canciones coloniales. Todas las piezas tienen en común la mezcla de lo popular con un lenguaje más lírico, exigencias que la soprano equilibra perfectamente, con gran dominio de su instrumento, recorriendo a una amplia paleta de colores que diferencian el ánimo de cada una de ellas. Una propuesta que no carece de atractivo.

 

Raúl González Arévalo