Audioclasica

10.II.2012. La vitalidad de un viejo maestro

La vitalidad de un viejo maestro. L’Auditori. 10-II-2012. Pierre Boulez: Dialogue de l’ombre double. Dérive 1, Dérive 2.   Barcelona. Temporada bcn2011/2012. L’Auditori. Sala Oriol Martorell. 10.II.2012.     Pierre Boulez: Dialogue de l’ombre double. Dérive 1, Dérive 2.   BCN216. ERNEST MARTÍNEZ IZQUIERDO, Director.       Aforo: 586 Asistencia: 94%   Ambicioso programa el defendido por BCN216 en su nueva presentación dentro del ciclo propio que protagoniza anualmente en el Auditori: no es tan usual un monográfico Boulez por nuestros pagos y, puesto que tanto se discute actualmente el peso específico de la aportación estética del compositor de Montbrison (en…

1 BARCELONA_02-10-2012

La vitalidad de un viejo maestro. L’Auditori. 10-II-2012. Pierre Boulez: Dialogue de l’ombre double. Dérive 1, Dérive 2.

 

1 BARCELONA_02-10-2012Barcelona. Temporada bcn2011/2012. L’Auditori. Sala Oriol Martorell.

10.II.2012.

 

 

Pierre Boulez: Dialogue de l’ombre double. Dérive 1, Dérive 2.

 

BCN216. ERNEST MARTÍNEZ IZQUIERDO, Director.

 

 

 

Aforo: 586 Asistencia: 94%

 

Ambicioso programa el defendido por BCN216 en su nueva presentación dentro del ciclo propio que protagoniza anualmente en el Auditori: no es tan usual un monográfico Boulez por nuestros pagos y, puesto que tanto se discute actualmente el peso específico de la aportación estética del compositor de Montbrison (en realidad, de toda su generación), solo la escucha directa de sus obras debería proporcionar los argumentos para el debate.

Naüm Monterde afrontó, con articulación ligera y diversa, con amplio rango dinámico y seguridad en el ataque del registro agudo y en la consecución de multifónicos, el desafío de Dialogue de l’ombre double, en la que solo pudo desearse un movimiento escénico menos parco y una mayor profundidad en la nítida difusión de la parte electrónica, muy eficaz, no obstante, en las transiciones entre secciones y en el tramo final.

Pocos directores españoles conocen el catálogo de Boulez como Martínez Izquierdo, al frente del conjunto en las otras dos obras de la velada, solventadas con éxito reconocido solo con tibieza por el público asistente, indiferente a la sensualidad más inmediata del material sonoro en Dérive 1, de difícil balance instrumental y donde la dialéctica entre tensión y fragilidad siempre nos parecerá mejorable.

Párrafo aparte merece su imponente ‘hermana mayor’ Dérive 2, ofrecida en su, por ahora, versión definitiva fechada en 2006: casi 50 minutos que revelan la inteligencia estructural de su creador, su capacidad de consecución de campos armónicos complejos –equilibrados por la alternancia de texturas y por la convivencia de timbres masivos e intervenciones solistas (trompa, corno inglés, violonchelo, violín)– y, en este caso, por la cercanía a los ritmos angulosos y orgánicos de Elliott Carter o György Ligeti. Reguladores poco marcados y cierta falta de contundencia en la conclusión homofónica son reproches menores para una versión que completaba un concierto en que la apuesta inicial y el fruto logrado quedaron bien parejos…

 

Germán Gan Quesada