Audioclasica

GLUCK

IFIGENIA EN TÁURIDE Orchestra “La Scintilla”. William Christie, director. Galstian, Gilfry, van der Walt, Scharinger ARTHAUS MUSIK 100 377 DVD 108 MIN 2001 Subtítulos en francés, inglés, alemán, español e italiano NTSC 16:9 PCM Stereo, DD 5.1, DTS 5.1 Imagen: *** / Valoración: *** Distribución: Ferysa   Resulta increíble que con la actual explosión de propuestas en DVD, incluso de verdaderas rarezas sin mayor interés que el mero conocimiento musicológico, así como grabaciones injustificables de interpretaciones mediocres, Gluck sea una verdadera rareza en los catálogos videográficos.  Apenas Orfeo, su título más popular y el más grabado con diferencia (en las…

D GluckIFIGENIA EN TÁURIDE

Orchestra “La Scintilla”. William Christie, director. Galstian, Gilfry, van der Walt, Scharinger

ARTHAUS MUSIK 100 377 DVD 108 MIN 2001

Subtítulos en francés, inglés, alemán, español e italiano

NTSC 16:9 PCM Stereo, DD 5.1, DTS 5.1

Imagen: *** / Valoración: ***

Distribución: Ferysa

 

Resulta increíble que con la actual explosión de propuestas en DVD, incluso de verdaderas rarezas sin mayor interés que el mero conocimiento musicológico, así como grabaciones injustificables de interpretaciones mediocres, Gluck sea una verdadera rareza en los catálogos videográficos. 

Apenas Orfeo, su título más popular y el más grabado con diferencia (en las versiones italiana y francesa) cuenta con más oferta. Aunque parezca mentira, esta Ifigenia en Tauride que reedita Arthaus sigue siendo la única opción audiovisual disponible, más de una década después de su representación. Por fortuna, se trata de una buena versión, con elementos incluso excelentes.

William Christie no necesita presentación, de todos es conocido su papel histórico en la revalorización del barroco francés. Como no podía ser menos, aborda la obra maestra gluckiana con todas las garantías musicales y el sentido del teatro que derrochan sus interpretaciones. Obtiene sonoridades perfectamente francesas de una orquesta que lleva a su nivel máximo de excelencia, al igual que el coro, cuyo papel de narrador es básico en la obra. No tienen mucho que envidiar a la grabación contemporánea de Mark Minkowski y sus Musiciens du Louvre (Archiv 2001), referencia absoluta de la discografía.

Donde ambas versiones se diferencian es en la protagonista. Juliette Golstian es una buena Ifigenia, pero no alcanza el nivel de excelencia de Mireille Delunsch. Presenta un vibrato stretto que usa de modo expresivo, pero en ocasiones encuentra dificultades para sostener la línea de canto, no exenta de tensiones. El ejemplo más significativo lo encontramos en la famosa “O malhereuse Iphigénie”, donde la velocidad del tempo intenta ayudarla, pero no logra esconder unos agudos en pianissimo fijos y dificultosos, incluso con problemas de afinación. Es el momento más crítico y más expuesto, llamativo por ser el más conocido, pero en honor a la verdad rinde mejor en las demás arias y se muestra expresiva, aunque sin llegar a la variedad de acentos y la introspección psicológica de la Delunsch.

Rodney Gilfry es un excelente Orestes, en excelente estado vocal, un punto menos refinado que Simon Keenlyside (siempre insuperable en este sentido), pero tan poderoso, dramático y de canto tan viril como el británico. Su instrumento robusto y su presencia escénica privilegiada le convierten en un excelente guerrero. Por su parte, Deon van der Walt nunca tuvo un timbre muy grato, el instrumento con ribetes blanquecinos tampoco era muy atractivo, especialmente en el repertorio romántico, y los agudos nunca fueron poderosos. Sin embargo, es un buen Pylades, la tesitura no le plantea problemas y el papel no es exigente en materia de agudos. El aria “Depuis dès la plus tendre enfance” está muy bien resuelta. Por último, Anton Scharinger es un Thoas expresivo y adecuado.

La puesta en escena conjuga un decorado y un vestuario tradicionales con ideas escénicas modernas, como la presencia de un alter ego cabezudo para cada uno de los personajes, reforzando la expresión de sus emociones.

 

Raúl González Arévalo