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ROSSINI

LA GAZZA LADRA La urraca ladrona Orquesta Haydn de Bolzano y Trento. Lü Jia, director. Cantarero, Pertusi, Expósito, Korchak, Bordogna, Papatheologou, Custer DYNAMIC 5567 2 Bluray-Disc 201 MIN 2011       Subtítulos en inglés, alemán, francés, italiano y español NTSC 16:9 LPCM Stereo DD 5.0 DTSHD 5.1 Imagen: *** / Valoración: ** Distribución: Diverdi   No es La gazza ladra el título más afortunado de Rossini en cuanto a vigencia en nuestros teatros se refiere, pese al increible renacimiento rossiniano acaecido durante las tres últimas décadas y que sigue sin mostrar signos de desfallecimiento. Apenas cuenta con una grabación discográfica solvente…

D RossiniGazzaLA GAZZA LADRA

La urraca ladrona

Orquesta Haydn de Bolzano y Trento. Lü Jia, director. Cantarero, Pertusi, Expósito, Korchak, Bordogna, Papatheologou, Custer

DYNAMIC 5567 2 Bluray-Disc 201 MIN 2011      

Subtítulos en inglés, alemán, francés, italiano y español

NTSC 16:9 LPCM Stereo DD 5.0 DTSHD 5.1

Imagen: *** / Valoración: **

Distribución: Diverdi

 

No es La gazza ladra el título más afortunado de Rossini en cuanto a vigencia en nuestros teatros se refiere, pese al increible renacimiento rossiniano acaecido durante las tres últimas décadas y que sigue sin mostrar signos de desfallecimiento. Apenas cuenta con una grabación discográfica solvente (Gelmetti, 1989) y una honesta versión en DVD (Bartoletti, 1987), de modo que en principio se daban las circunstancias adecuadas para una buena recepción de esta producción, procedente del Festival Rossiniano de Pesaro.

Sin embargo, esta Urraca, dirigida escénicamente por Daniele Micheletto y musicalmente por el chino Lü Jia, queda corta por demasiados frentes para resultar globalmente satisfactoria. En el aspecto escénico sufre una metamorfosis modernizadora sin rumbo alguno: Por un lado se nos “actualiza” el contenido político-sexual de la trama convirtiendo la entrevista entre el Alcaide y Ninetta del Acto II (“Sì, per voi pupille amate”) en una especie de Acto II de Tosca del cual no sólo se importaran de ésta los aspectos teatralmente más gruesos, sino también la vocalidad verista. Es evidente que este tema debió resultar enormemente crudo en su tiempo, pero también es cierto que tanto el libreto como la música se encargan de pulir debidamente esta crudeza y por ello una solución escénica explícita como la adoptada por Micheletto resulta bastante ajena a ambas.

Por otro, se minimiza todo el drama presentándolo como el mero “sueño” de una niña que hace las veces de urraca a lo largo de la trama. Olvida el réggisseur que para que una solución “onírica” aportase algo a la historia sería necesario un cierto entrecruzamiento entre el sueño y la acción real que pudiera proporcionar algún nuevo significado en una dirección o en la otra: Es decir, el hecho de que toda la trama sea en realidad el sueño de una niña no aporta absolutamente nada a la trama ni mucho menos sirve para “profundizar” en la psicología del personaje. Por si este concepto dramático pudiera resultar insuficientemente descontextualizador, la realización visual -moderna y sintética- se basa en la reutilización de unos enormes tubos que aparecen en diversas configuraciones a lo largo de la obra. Como colofón, el Acto II transcurre en su integridad en un escenario cubierto por un par de dedos de agua (?). Me gustaría saber qué opinaron los cantantes de esta ocurrencia.

La parte musical cuenta con elementos harto irregulares. Entre lo mejor, sin duda la orquesta, la cual exhibe a las órdenes de Jin un notable virtuosismo rossiniano que alcanza sus picos en la célebre Obertura y en el impresionante Quinteto. Mariola Cantarero defiende bien su rol -partiendo de una voz más pesada de lo exigido- gracias a la riqueza del timbre y la messa di voce, sin embargo los resultados quedan afeados en ocasiones por causa de un ancho vibrato. Dmitry Korchak es un Gianetto con buen estilo en la mayor parte de la obra pero insuficiente para su cavatina (“Vieni fra queste braccia”), en la que acusa cierta nasalidad y tirantez en los agudos. El capítulo mezzosopranil rinde a buen nivel gracias a las aportaciones de Kleopatra Papatheologou como Lucia y Manuela Custer como Pippo, no así el de los bajos: Paolo Bordogna es más un bajo corto de medios que un bajo buffo, mientras que Michele Pertusi es un Alcaide plano de expresión debido al excesivo oscurecimiento de la voz. Alex Expósito como Fernando nos ofrece un retrato vocal más grato, gracias a una emisión algo más natural, pero el estilo sigue pareciendo más verdiano (o incluso verista) que rossiniano.

En fin, teniendo en cuenta que la alternativa videográfica a esta Gazza es la de Bartoletti arriba citada, podemos situar en un nivel equivalente las prestaciones orquestales de ambas versiones, situar a Cantarero ligeramente por encima que a Cotrubas (bello timbre pero coloratura inexistente), a Korchak ligeramente por debajo que a Kuebler (quien sin ser un tenor rossiniano en sentido moderno resuelve mejor su cavatina), y a Pertusi/Expósito/Bordogna manifiestamente por debajo de Rinaldi/Ellis/Feller, con mención especial este último. En cuanto a la producción escénica, gana por goleada la inocua y tradicional de Michael Hampe frente a la que aquí comentamos.

 

Rafael Fernández de Larrinoa