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WEINBERG

WEINBERG EDITION vol. 1-5  Varias agrupaciones e intérpretes   NEOS 11125-11130  DDD 5 CD 2010 Sonido: *** / Valoración: **** Distribuidor: Diverdi (vol.1, vol.2, vol.3, vol.4, vol.5)   A veces (pocas), suceden estas cosas… Un compositor escasamente difundido, sin mediar aniversarios ni celebraciones, se beneficia de una súbita atención discográfica que a partir de ese momento comienza a modificar nuestra visión de determinadas parcelas de la historia musical inmediata. Cuando en el Festival de Bregenz de 2010 se repuso La pasajera (NEOS 51005/06), al tiempo que se programaba una generosa muestra de su catálogo, muchos descubrimos a un compositor: Mieczysław…

A WeinbergWEINBERG EDITION vol. 1-5 

Varias agrupaciones e intérpretes

 

NEOS 11125-11130  DDD 5 CD 2010

Sonido: *** / Valoración: ****

Distribuidor: Diverdi (vol.1, vol.2, vol.3, vol.4, vol.5)

 

A veces (pocas), suceden estas cosas… Un compositor escasamente difundido, sin mediar aniversarios ni celebraciones, se beneficia de una súbita atención discográfica que a partir de ese momento comienza a modificar nuestra visión de determinadas parcelas de la historia musical inmediata.

Cuando en el Festival de Bregenz de 2010 se repuso La pasajera (NEOS 51005/06), al tiempo que se programaba una generosa muestra de su catálogo, muchos descubrimos a un compositor: Mieczysław Weinberg (1919-1996), estricto contemporáneo de Ustvolskaia, amigo de Shostakovich y, pese a su establecimiento en la URSS desde el estallido de la Segunda Guerra Mundial, siempre atento a sus orígenes polacos.

Precisamente, son varias instituciones de este país, junto a los Bregenz Festspiele y la radio austríaca, quienes patrocinan esta “Weinberg Edition”, que recoge, en cinco volúmenes (tres dedicados a obra orquestal y dos a música de cámara), grabaciones en directo del festival veraniego de Bregenz –el ruido de fondo es mínimo, no se preocupen… –, y con la que podemos cerciorarnos de la inmensa personalidad del compositor, completando un panorama que enriquecen también los registros que, desde ese mismo 2010, viene publicando CPO y alguna aportación anterior, fuera de la colección, del propio sello NEOS.

Versiones ajustadas, no especialmente imaginativas pero probas –entre las que destacan la aportación directorial de Vladimir Fedoseyev y la entrega del EOS-Quartett Wien–, nos permiten asomarnos a una producción diversa en lo cronológico y estilístico: no todo son ‘obras maestras’, en buena parte por la mayor dependencia, en algunas obras, de las consignas musicales del régimen soviético, caso de la Sinfonietta n. 1 (1948), pese a su vitalidad rítmica y brillantez, la Sonata para violonchelo y piano n. 2 (1959) o el superficial Concierto para trompeta y orquesta n. 1 (1967), pero es difícil resistirse a la concisión del Trío de cuerda (1950), al tenso expresionismo con que se reviste el poema de Lermontov en Tres palmeras (1977) o al francamente excepcional Quinteto con piano, de 1944, que tantos paralelismos encierra con la op. 57 de Shostakovich y que, más allá de su representatividad histórica, deslumbra en el atormentado díptico de sus movimientos centrales y en su hondo “Largo”, antes de resolverse en un ambiente de absoluta expectativa.

Si hablamos de logros sinfónicos, la cosecha no es menor: imaginación tímbrica de alta calidad en la Sinfonía n. 6 (1962/63) –con un contundente “Allegro molto”– y osadía armónica al servicio de una concepto tradicional expandido, en ocasiones un poco pesante en sus vastos contrapuntos, en la Sinfonía n. 17 ‘Memory’ (1982/84), inicio de un trilogía orquestal intitulada “El umbral de la guerra”. De hecho, la experiencia bélica subyace a buena parte de la creación mayor de Weinberg, como es el caso del Requiem (1965/67), organizado en torno de un poema de M. Fukagawa sobre Hiroshima, quizá la obra más poderosa, en la diversidad del tratamiento coral y en la originalidad de su instrumentación, de toda esta primera entrega de la edición. Y, para el melómano hispano, con el aliciente de incorporar dos poemas de García Lorca (“Y después” y “Las gentes iban”) en su recorrido…

Sí, Mieczysław Weinberg ha venido para quedarse…

 

Germán Gan Quesada