Audioclasica

JOHN POWELL

ASÍ ES LA MÚSICA Antoni Bosch Editor, 2012 (250 pp.) ISBN: 978-84-95348-60-9 Valoración: ** Tras la reedición de Reflexiones de Pau Casals d’Albert E. Kahn, Antoni Bosch Editor parece reactivar su parcela musical con la traducción inglesa de How is music del científico y compositor John Powell, editado en 2010. Se trata de una contribución con puntos de interés pero con aspectos discutibles y que dista de ser un referente.  El libro sigue uno de los modelos británicos que el último decenio han modernizado el perfil de publicaciones divulgativas con cierto aire de iniciación. Powell estructura un discurso transversal de cuestiones…

D JohnPowellASÍ ES LA MÚSICA

Antoni Bosch Editor, 2012 (250 pp.)

ISBN: 978-84-95348-60-9

Valoración: **

Tras la reedición de Reflexiones de Pau Casals d’Albert E. Kahn, Antoni Bosch Editor parece reactivar su parcela musical con la traducción inglesa de How is music del científico y compositor John Powell, editado en 2010. Se trata de una contribución con puntos de interés pero con aspectos discutibles y que dista de ser un referente. 

El libro sigue uno de los modelos británicos que el último decenio han modernizado el perfil de publicaciones divulgativas con cierto aire de iniciación. Powell estructura un discurso transversal de cuestiones y ejemplos que van desde la etnomusicología a la física del sonido o la psicología de la música, así como a la organología y su mecánica (clarinete, violín, guitarra, glockenspiel, tin whistle, sintetizador). También aborda temas como la improvisación, los sistemas de reproducción (analógico y digital), las dinámicas y proporción del crecimiento del sonido y su mesura (decibelios y sonios). No hay incisos de partituras que suelen asustar al lector neófito y no faltan referencias a música pop y rock para un perfil de lector más amplio.

Hay, pues, un repaso a los fundamentos de la música en una línea convergente en históricos manuales fácilmente localizables en español como los de Károlyi, Casini, Valls Gorina, Copland; cuyo hincapié en las bases del lenguaje musical Powell da por medianamente conocidas, centrándose sólo en algunas muy fundamentales. Por ello, el lector que desconozca aspectos como las escalas y las modulaciones o la relación de intervalos le seguirán pareciendo igual de áridos y arduos. Los capítulos referidos a esta materia son más un complemento educativo que una primera instrucción. Y es que lo significativo de la labor de Powell es la exposición más que lo expuesto. De este modo se entienden algunos chistes y comentarios graciosos que reflejan un origen como conferencias a cuya fluidez, construcción y extensión se asemejan.

Por otro lado, hay una clara voluntad de familiarizar al lector con el sonido más que con la música, debido en buena parte a su formación como físico. Este bloque resultará árido para el melómano común, aunque es un buen complemento a estudios de introducción a la música y al sonido desde la física y, puntualmente, desde las bases del lenguaje musical. A pesar de lo positivo, en conjunto no es una aportación especialmente singular ni destacable ante otras opciones parecidas. La editorial no ha acertado en su elección comercial: la sociología, la psicología, la estética en sus vertientes musicales a la par que un sinfín de monografías de compositores e intérpretes siguen sin traducción al castellano.

Errores y puntualizaciones

Algunos son errores puntuales de traducción: timpani en vez de timbales (página 41), timbrístico por tímbrico (página 79). Otros inducen a conceptos ambiguos como el término ruido, demasiado frecuente en las primera páginas del libro; o el término género que en sociología musical y en análisis formal remite a conceptos distintos (página 228). Otros son errores terminológicos como la designación de rabillo en vez de plica (pág. 181) o la mención de rango a lo que es tesitura (pág. 164). Finalmente, también consideraciones tan discutibles como que el modo menor transmita una sensación menor de autoestima (pág. 141) o la referida a unos “científicos asquerosamente inteligentes” (pág. 224) que sale de los márgenes decorosos de la lectura si la frase no lleva algún signo que indique un cambio de tono humorístico.

Albert Ferrer i Flamarich