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MARIUSZ KWIECIEN

MARIUSZ KWIECIEN Slavic Heroes – Héroes Eslavos Polish Radio Symphony Orchestra. Lukasz Borowicz, director. Mariusz Kwiecien, barítono  HARMONIA MUNDI HMW 906101 DDD CD 55:18 2012 Sonido: **** / Valoración: **** Distribución: Harmonia Mundi    Nadie puede dudar a día de hoy que Mariusz Kwiecień se ha afirmado como un de los barítonos más interesantes del panorama internacional. Ya sea en grabaciones estelares desde el Metropolitan para DGG, ya en representaciones por el Viejo Continente, lo cierto es que el polaco cosecha excelentes críticas por donde pasa.  El tiempo no sólo estaba maduro para presentar su primer álbum en solitario, sorprende…

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Slavic Heroes – Héroes Eslavos

Polish Radio Symphony Orchestra. Lukasz Borowicz, director. Mariusz Kwiecien, barítono 

HARMONIA MUNDI HMW 906101 DDD CD 55:18 2012

Sonido: **** / Valoración: ****

Distribución: Harmonia Mundi 

 

Nadie puede dudar a día de hoy que Mariusz Kwiecień se ha afirmado como un de los barítonos más interesantes del panorama internacional. Ya sea en grabaciones estelares desde el Metropolitan para DGG, ya en representaciones por el Viejo Continente, lo cierto es que el polaco cosecha excelentes críticas por donde pasa. 

El tiempo no sólo estaba maduro para presentar su primer álbum en solitario, sorprende que semejante oportunidad no haya llegado antes. Y la propuesta la proporciona Harmonia Mundi, atenta a presentar programas poco trillados con jóvenes valores consolidados (hace poco comentábamos en Audio Clásica el excelente recital händeliano de Lucy Crowe). En este caso la elección de héroes del repertorio eslavo no podía ser más acertada, aunque la corta duración del disco y su excelente resultado hagan desear que se hubiera aprovechado el espacio sobrante para ofrecer más retratos.

Conocidas sus excelentes dotes actorales, pero privados de la imagen, hay que centrarse forzosamente en el canto, poderosamente dramático. El sonido fluye en una emisión mórbida que lo vuelve muy atractivo, aumentando el valor de la interpretación gracias a la capacidad para colorear la voz según el momento teatral. Aun dentro de los confines de la escuela polaca, suenan muy distintos los personajes de Moniuszko, procedente de auténticas rarezas como Halka, Straszny Dwór y Verbum Nobile, de música más superficial y de tono más acentuadamente patriótico que el Rey Roger de Szymanowski. No en vano, este último se ha convertido en una de sus tarjetas de visita más celebradas junto con el atormentado Onegin, que rezuma todo el lirismo propio de la música de Chaiconvsqui, al igual que las preciosas escenas de Iolanta y Mazeppa.

Pero además de música polaca, esperable por la nacionalidad del intérprete, o rusa, cabeza de todo el repertorio eslavo, también está representada la escuela checa con óperas poco transitadas de los compositores escogidos, como Čertová Stena de Smetana o Šelma Sedlák Dvořák, que transmiten gravedad y profundidad. En este sentido, y aunque el repertorio no sea el frecuentado por el modelo elegido por el barítono, según se declaran en las notas interiores, la versatilidad del polaco es incluso superior a la de su admirado Piero Cappuccilli, como demuestra en la escena del cautiverio del Príncipe Igor de Borodin, el amargo monólogo del Aleko de Rachmaninov o el Sadko de Rimsky-Korsakov. No así el legato ni la belleza y calidez del instrumento, de clase superior en cualquier caso.

La dirección particularmente teatral de Łukasz Borowicz y la interpretación ajustada y estilística de la Polish Radio Symphony Orchestra completan un disco redondo de principio a fin.

 

Raúl González Arévalo