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MOZART

DON GIOVANNI Orquesta de la Deutsche Oper Berlin. Ferenc Fricsay, director. Fischer-Dieskau, Grümmer, Lorengar, Berry ARTHAUS MUSIK 101 574 2DVD 176 MIN 1961 Subtítulos en alemán, inglés, italiano, francés, español, coreano NTSC 4:3 PCM Mono Imagen: ** / Valoración: **** Distribución: Ferysa    ArtHaus está llevando a cabo una labor impagable de recuperación de vídeos históricos de los archivos de las televisiones alemana y austríaca. No sólo ofrece representaciones históricas del Festival de Salzburgo, ahora publica la grabación del ensayo general del Don Giovanni con el que se abrió la Deutsche Oper en el Berlín Occidental, retransmitida la noche de…

D Mozart_DonGiovanniDON GIOVANNI

Orquesta de la Deutsche Oper Berlin. Ferenc Fricsay, director. Fischer-Dieskau, Grümmer, Lorengar, Berry

ARTHAUS MUSIK 101 574 2DVD 176 MIN 1961

Subtítulos en alemán, inglés, italiano, francés, español, coreano

NTSC 4:3 PCM Mono

Imagen: ** / Valoración: ****

Distribución: Ferysa 

 

ArtHaus está llevando a cabo una labor impagable de recuperación de vídeos históricos de los archivos de las televisiones alemana y austríaca. No sólo ofrece representaciones históricas del Festival de Salzburgo, ahora publica la grabación del ensayo general del Don Giovanni con el que se abrió la Deutsche Oper en el Berlín Occidental, retransmitida la noche de la representación inaugural del 26 de septiembre de 1961. 

La dirección del teatro decidió combinar un elenco de prestigio internacional, con muchos cantantes que serían de la casa, con una producción “austera”, lo que requería la situación política del momento, pocas semanas después de que se levantara el Muro de la Vergüenza que dividió la ciudad durante cuatro décadas. En cualquier caso, nada que recordara los fastos musicales y de producción del III Reich de ignominiosa memoria.

Como es natural, la calidad técnica, aunque se emplearan los medios más avanzados de la época, se resiente en comparación con los avances actuales. Sin embargo, frente a la pujanza y la excelencia de una grabación semejante poco importan la imagen en blanco y negro, no siempre nitidísima, el sonido monoaural, ni el texto en alemán, siguiendo una costumbre que hace poco pervivía aún en los teatros de provincias de público germanoparlante.

La puesta en escena de Carl Ebert, sin ninguna nota de humor, en consonancia con la dirección musical, es absolutamente tradicional, tanto en el vestuario como en los decorados, que incluyen telones pintados. La dirección de actores es muy estática, centrado en el canto de intérpretes con gestos muy teatrales, rozando en ocasiones la grandilocuencia. Todo con un aroma “antiguo” que puede resultar muy atractivo, una forma de hacer ópera desfasada pero representativa de una época dorada del género lírico.

El interés, huelga decirlo, reside fundamentalmente en el logro musical. No hay muchas posibilidades de ver a los integrantes del reparto en actuaciones completas al principio de su carrera. Y están todos magníficos.

La interpretación está totalmente dominada por la dirección de Fricsay, centrada en el drama y nada giocosa. El húngaro imprime tiempos tensos, vibrantes, muy modernos para su tiempo. No en vano, en sus propias palabras, la obra trata “del espíritu aventurero empujado a la catástrofe, de la sensualidad totalmente destructiva, de la pasión salvaje”. Nada del manierismo y la seducción edulcorada que proponía Viena en las mismas fechas. El sonido, en consecuencia, también se hace más seco y menos mórbido, con atmósferas sombrías, incluso lúgubres.

Dietrich Fischer-Dieskau hizo del seductor sevillano –como del Conde Almaviva de las Bodas– una de sus señas de identidad, expresando uno de los ideales del villano mozartiano. Ya lo grabó con Fricsay para DGG en 1956 y aquí repite su visión nada jovial, sino más bien un punto malvada, casi como si el infierno que lo acogerá se pudiera anticipar en el carácter un tanto diabólico que mostraba sobre la tierra. Nada que ver con el canalla encantador que presentan otras visiones. Como siempre en él, el fraseo está cuidado al milímetro en busca de una expresividad que no será espontánea, pero ciertamente tampoco inerte. Con independencia de los gustos, una referencia ineludible. ¿Y qué decir del Leporello de Walter Berry que no se haya escrito ya? Referencia absoluta del personaje, adaptado a la visión absolutamente seria de la obra en esta ocasión, compone un criado lejos de la simpatía que de la que solía dotarle, pero no por ello menos conseguido en su amarga ironía. El trío final, con el Comendador de gran autoridad del monolítico Josef Greindl, es un broche de oro.

También repite con Fricsay Ivan Sardi como Massetto, aunque en esta ocasión se beneficia del texto en alemán respecto al original italiano en materia de pronunciación para encarnar un buen campesino. Pero la sorpresa de esta grabación está en el don Ottavio de Donald Grobe, con una voz más robusta, lírica, que las que suelen encarnar la parte, con una interpretación apasionada y juvenil, lejos de la figura lánguida, sin sangre en las venas, que tanto se ha repetido. Se entiende la seguridad que otorga a Donna Anna sin caer en los tópicos paternalistas.

La ultrajada dama encuentra en Elisabeth Grümmer una intérprete perfecta, de canto elegante, con una línea de enorme pureza y gran soltura frente a las dificultades que plantean sus arias. Lástima que el físico resulte un tanto matronal y la actuación sea tan estática, marca de la época. A su lado la siempre añorada Pilar Lorengar plasma una Donna Elvira llena de fuerza, dolor y dignidad, nada patética ni, por supuesto, tragicómica. Con la voz en plenitud de facultades, la aragonesa es quizás la intérprete más apasionada del reparto. Mejor escucharla aquí, aunque sea en alemán, que con Bonynge (Decca 1968). Por su parte, Erika Köth hizo de Zerlina un caballo de batalla, y aunque la encuentro más adaptada vocalmente a su mítica Reina de la Noche –que cantó nada menos que 270 veces, ahí es nada– se encuadra perfectamente en la tradición alemana de campesinas ligerísimas, cantando con mucho gusto.

Entre la oferta creciente de Don Giovannis en DVD esta producción tiene sin duda un puesto de honor.

 

Raúl González Arévalo