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12.XI.2011 “…fan del suo canto più dolce armonia”

“… fan del suo canto più dolce armonia”. 12-XI-2011.     Valladolid. Archipiel. 12-XI-2011.     LES ARTS FLORISSANTS. PAUL AGNEW, director.     Obras de Wert, Marenzio y Monteverdi.       Aforo: 217 Asistencia: 90%   Les Arts Florissants desarrollarán, entre 2011 y 2014, un proyecto de gran magnitud: la interpretación del ciclo completo de madrigales de Claudio Monteverdi. Y lo harán con un conjunto de cámara formado por Maud Gnidzaz y Hannah Morrison (sopranos), Marie Gautrot (contralto) Sean Clayton y Paul Agnew (tenores) y Callum Thorpe (bajo). Si el 11 de octubre la formación, residente en el Auditorio…

1 VALLADOLID 11-12-2011 Paul Agnew

“… fan del suo canto più dolce armonia”. 12-XI-2011.

 

1 VALLADOLID 11-12-2011 Paul Agnew

 

Valladolid. Archipiel.

12-XI-2011. 

  

LES ARTS FLORISSANTS. PAUL AGNEW, director.

 

 

Obras de Wert, Marenzio y Monteverdi.

 

 

 

Aforo: 217 Asistencia: 90%

 

Les Arts Florissants desarrollarán, entre 2011 y 2014, un proyecto de gran magnitud: la interpretación del ciclo completo de madrigales de Claudio Monteverdi. Y lo harán con un conjunto de cámara formado por Maud Gnidzaz y Hannah Morrison (sopranos), Marie Gautrot (contralto) Sean Clayton y Paul Agnew (tenores) y Callum Thorpe (bajo).

Si el 11 de octubre la formación, residente en el Auditorio Miguel Delibes, presentaba el Primer Libro de Madrigales, un mes más tarde haría lo propio con el Segundo.

El concierto comenzó con algunas composiciones de Giaches de Wert (Giunto a la tomba y Vezzosi augelli) y Luca Marenzio (Non vidi mai), tres madrigales de tema amoroso que sirvieron para contextualizar la obra de Monteverdi, y para mostrar hasta qué punto fue revolucionario el autor del Orfeo.

Tras escuchar estas tres interpretaciones, algo frías, el concierto prosiguió en un ambiente íntimo y refinado, a la altura de un repertorio aristocrático como el de los madrigales monteverdianos, tan solo roto por leves momentos de desorientación que obligaron a repetir el comienzo de Non sono in queste rive y Tutte le bocche belle. Las sutilezas tímbricas y expresivas se sucedieron para describir todas las caras del amor: la ternura en madrigales como Dolcissimi legami di parole amorose, la alegría en Dolcemente dormiva la mia Clori, el despecho en Se tu mi lassi, perfida tuo danno, o la gracia en S’andasse Amor a caccia. Agnew se esforzó por ofrecer una interpretación plena de ricos matices, sin olvidarse de destacar algunos de los elementos más característicos de este repertorio, como son los madrigalismos. Especial mención merece su lectura de Ecco mormorar l’onde, en la que el conjunto logró plasmar a la perfección la imagen de la naturaleza matutina junto a la orilla del mar.

Se trató, en definitiva, de una pulcra interpretación de un repertorio complejo y elitista, que sirvió para que la formación exhibiera su elevado nivel de destreza técnica, de compenetración y de detallismo. Podríamos, por tanto, concluir parafraseando a Tasso y afirmar que Les Arts Florissants “hicieron de su canto la más dulce armonía”.

 

Alberto Hernández Mateos