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ROMANTIC

ROMANTICISMO Obras de Beethoven, Brahms, Chopin, Hummel, Schubert y Schumann Varias agrupaciones e intérpretes Harmonia Mundi HMX 2908500.09 DDD 10CD 1980- 2002 Sonido: ***/**** / Valoración: ***/**** Distribuidor: Harmonia Mundi     Harmonia Mundi ha lanzado una nueva colección de cajas de 10 compactos, muy bien presentadas y a un precio muy atractivo, que reúnen diversos discos de su serie hmGold siguiendo distintos criterios temáticos. En este caso, bajo el genérico título de “Romantic” se agrupa una inteligente selección de obras de Beethoven, Brahms, Chopin, Schubert, Hummel y Schumann, en versiones que van de lo interesante a lo excepcional. En…

B RomanticROMANTICISMO

Obras de Beethoven, Brahms, Chopin, Hummel, Schubert y Schumann

Varias agrupaciones e intérpretes

Harmonia Mundi HMX 2908500.09 DDD 10CD 1980- 2002

Sonido: ***/**** / Valoración: ***/****

Distribuidor: Harmonia Mundi

 

 

Harmonia Mundi ha lanzado una nueva colección de cajas de 10 compactos, muy bien presentadas y a un precio muy atractivo, que reúnen diversos discos de su serie hmGold siguiendo distintos criterios temáticos. En este caso, bajo el genérico título de “Romantic” se agrupa una inteligente selección de obras de Beethoven, Brahms, Chopin, Schubert, Hummel y Schumann, en versiones que van de lo interesante a lo excepcional.

En esta última y afortunada categoría encuadramos sin duda a los dos recitales de lieder de Schumann incluidos en el compendio, a cargo de la mezzo Bernarda Fink y el tenor Werner Gura, registrados curiosamente en el mismo año, el 2001. Fink excava en las profundidades emocionales del autor sajón a través de una selección de 24 lieder, que incluye Frauenliebe -und Leben y el tardío ciclo op.90, y extrae toneladadas intensidad y angustia gracias a su voz sincera, empuñada con emoción e inteligencia, sin estridencias ni exaltaciones. Los ciclos Liederkreis y Dichterliebe tienen en Gura quizá a su mejor defensor entre los tenores de hoy en día, cuando escasean cantantes de su cuerda que reúnan simultáneamente sensibilidad liederística y una voz con consistencia en la zona alta, en la que frecuentemente se hace trampa, y se abusa de falsetes y parlatos.

Los discos con Herreweghe al mando, dedicados a la Missa solemnis de Beethoven y al Requiem alemán, cuentan tambien con un muy competente equipo, destacando a Rosa Mannion y Birgit Remmert en la primera y a Christiane Oelze y Gerard Finley como únicos protagonistas vocales, en la segunda. La dirección del belga está en ambos casos llena de nervio y humanidad, y para quienes nos gusta el director son dos extraordinarios y reveladores registros, que por un momento, hacen descender los cielos un poco a la tierra.

Como complemento al Requiem brahmsiano, la caja incluye asimismo el volumen dedicado a música coral religiosa del hamburgués, con Marcus Creed al frente del coro de cámara de la RIAS, que se mantiene como la mejor alternativa para disfrutar de esta música tan hondamente anclada en las raíces luteranas.

La selección dedicada a Chopin habla francés. Alain Planès, quien recordemos formó parte del Ensemble Intercontemporaine de Pierre Boulez, nos sirve, entre otras piezas, los Preludios op.28 con una claridad y una objetividad casi cartesiana, haciendo bueno el tópico de la racionalidad francesa y dando alternativas a quienes desdeñan los amaneramientos en la música del polaco. Para los Nocturnos se ha escogido la sensible interpretación de Brigitte Engerer, elegante y exquisitamente fraseada, pero que puede llegar a resultar distante y fría, al no abandonar nunca terreno seguro. Muy lejos de los riesgos y las aventuras de otro insigne compatriota suyo, el gran Samson François, por citar una referencia antitética.

Y si Beethoven está presente en una caja dedicada a los grandes maestros de Romanticismo europeo del S. XIX, no hay excusa posible para no incluir también a su vecino vienés, Franz Schubert, en el mismo cofre dorado. La selección, con dos discos a cargo de intérpretes franceses, está compuesta por obras de cámara y de piano.

En el primero se nos ofrece el Trío op.99 en manos de Jean-Claude Pennetier, piano, Régis Pasquier, violín, y Roland Pidoux, violonchelo, y la sonata D.664, a cargo del citado pianista. La interpretación, de 1980, ya ha pasado por numerosas reediciones en series medias y a pesar de su calidad y la evidente consideración hacia las obras, hoy podemos encontrar alternativas más inspiradas y con un mejor sonido, especialmente en el campo de batalla de las sonatas, dónde las opciones de altísimo nivel son muy numerosas y para todos los gustos.

En el segundo disco, más interesante, el Quinteto “La trucha” se enfrenta al atractivo y estimable Quinteto op.87 de Johann Nepomuk Hummel, autor situado en la misma costura que une el clasicismo y romanticismo, y que, recordemos, fue alumno durante un par de años del mismísimo Mozart. El trío Wanderer se refuerza con la viola de Christophe Gaugué y el contrabajo de Stéphane Logerot para brindarnos una lecturas frescas, luminosas y detallistas de ambas obras.

En definitiva, una excelente síntesis, editada como si de precio “normal” se tratara, de conocidas grabaciones del catálogo de Harmonía Mundi, que ahora están a precio de ganga. Agradecemos al sello que los discos vengan en sobres de cartón duro, que el diseño de las portadas mantenga la belleza de los originales, que las notas estén integras, y en definitiva, que proteja a esta música sublime de la imagen de baratillo oriental que progresivamente está invadiendo nuestros amados productos de consumo.   

 

Roberto González