Audioclasica

ROBERTO ALAGNA

PASIÓN Deutsche Grammophon 476 460-3 DDD CD 54:30 2011 Sonido: **** / Valoración: ** Distribución: Universal     Nada nuevo bajo el sol. Es casi obligado hoy día que todo cantante lírico que se precie practique el crossover y, tras presentarse discográficamente grabando lo que debe y le conviene (o no), una vez consolidado en el mercado, aborde el repertorio ligero. En muchas ocasiones con un resultado que causa sonrojo, sobre todo si lo escuchan los verdaderos amantes del repertorio objeto de simpática incursión. Es una obligación que afecta fundamentalmente a los tenores, y si son hispanos, no digamos. Es…

B AlagnaPASIÓN

Deutsche Grammophon 476 460-3 DDD CD 54:30 2011

Sonido: **** / Valoración: **

Distribución: Universal

 

 

Nada nuevo bajo el sol. Es casi obligado hoy día que todo cantante lírico que se precie practique el crossover y, tras presentarse discográficamente grabando lo que debe y le conviene (o no), una vez consolidado en el mercado, aborde el repertorio ligero. En muchas ocasiones con un resultado que causa sonrojo, sobre todo si lo escuchan los verdaderos amantes del repertorio objeto de simpática incursión.

Es una obligación que afecta fundamentalmente a los tenores, y si son hispanos, no digamos. Es conocida la afición de Plácido Domingo a las rancheras (EMI); en tiempos más recientes tenores iberoamericanos como José Cura (Erato), Ramón Vargas (RCA), Juan Diego Flórez (Decca), Rolando Villazón (DGG) o el bajobarítono Erwin Schrott (Sony) han consagrado discos a la canción popular, prestando atención a tangos, boleros, rancheras y otras canciones mexicanas y argentinas (preferentemente) entre las más conocidas. En el caso de Roberto Alagna podría estar incluso justificado, pues comenzó como chansonnier en su Francia natal y ha prestado reiterada atención a este repertorio. Primero dio la campanada con un monográfico dedicado a Luis Mariano, para continuar con un homenaje a sus raíces sicilianas. Deutsche Grammophon aprovecha de nuevo el tirón de uno de sus tenores estrella y le concede esta tercera incursión, un remix de diversos hit-parade de los géneros que aborda, excelentemente acompañado, dicho sea de paso, en cada una de las piezas, que incluye números como “Bésame mucho”, “Cielito lindo”, “Piensa en mí”, “Historia de un amor”, “La llorona”, “Dos cruces” o “Quizás, quizás quizás”, entre otros. El franco-siciliano sabe cómo moverse en este repertorio y las exigencias técnicas le permiten cantar relajado. Sin embargo, no puede evitar caer en la tentación de todos los cantantes clásicos que interpretan estas canciones, regodeándose en sus medios un poco aquí y allá, en la exhibición del agudo, recordando inevitablemente de dónde viene. El resultado se remedia con una interpretación plegada al romanticismo que impregna el programa, cantado con simpatía y los oportunos quiebros que hacen sonar desgarrada unas letras muy bien dichas. Sin embargo, encuentro absolutamente exageradas las alabanzas de cierta crítica musical anglosajona que habla sin empacho de “auténtico sonido latino” y otras expresiones por el estilo, que incluso lo ponen a la altura de Carlos Gardel. Quizás deberían escuchar de nuevo al argentino inmortal (si es que lo han hecho) y a Los Panchos. Quizás, quizás quizás…

 

Raúl González Arévalo