Audioclasica

VIVALDI

VIVA! Venice Baroque Orchestra. Andrea Marcon, director. Simone Kermes, soprano ARCHIV PRODUKTION 477 9843 DDD CD 70:35 2004-06 Sonido: **** / Valoración: *** Distribución: Universal     Con un lustro de retraso llega al mercado un disco cuya presentación deja un tanto perplejo. Empezando por el propio programa: dos motetes religiosos (“Nulla in mundo pax sincera” e “In furore iustissimae irae”) grabados en 2004 junto con arias del 2006 procedentes de L’olimpiade (“Siam navi all’onde algenti”), Semiramide (“Quegl’occhi luminosi”), Tito Manlio (“Combatta un gentil cor”), Orlando furioso (“Ah, fungi rapido”), Giustino (“Or che cinto ho il crin d’alloro”), Griselda (“Agitata…

A VivaldiVIVA!

Venice Baroque Orchestra. Andrea Marcon, director. Simone Kermes, soprano

ARCHIV PRODUKTION 477 9843 DDD CD 70:35 2004-06

Sonido: **** / Valoración: ***

Distribución: Universal

 

 

Con un lustro de retraso llega al mercado un disco cuya presentación deja un tanto perplejo. Empezando por el propio programa: dos motetes religiosos (“Nulla in mundo pax sincera” e “In furore iustissimae irae”) grabados en 2004 junto con arias del 2006 procedentes de L’olimpiade (“Siam navi all’onde algenti”), Semiramide (“Quegl’occhi luminosi”), Tito Manlio (“Combatta un gentil cor”), Orlando furioso (“Ah, fungi rapido”), Giustino (“Or che cinto ho il crin d’alloro”), Griselda (“Agitata da due venti”) y Catone in Utica (“Se in campo armato”), además de La farfalletta audace, adaptada por el propio Marcon. 

Un batiburrillo sin coherencia alguna: ¿por qué no hacer un recital sólo de motetes, o de arias? La pobreza de las notas de acompañamiento tampoco aclara el criterio de selección (¿el cantante originario, el carácter de las piezas, el gusto de la intérprete, su capricho…?) limitándose a una lacónica biografía de la soprano alemana y sus grabaciones para el sello, acompañada de una selección de críticas extremadamente halagüeñas publicadas en diversos medios europeos. No quiero decir que sean inmerecidas, pero semejante autobombo parece fuera de lugar en una presentación, sobre todo si no se trata de un recopilatorio de grabaciones anteriores sino de un disco original.

Dicho lo cual, entre la oferta cada vez más nutrida de la discografía vivaldiana (en especial gracias a la excelente colección de Naïve) nos encontramos con una propuesta muy buena en términos musicales. La Orquesta Barroca de Venecia suena magnífica a las órdenes de Andrea Marcon, con tiempos muy bien escogidos y solistas de gran virtuosismo, como la excelente trompa en el clásico duelo con la voz de la espectacular aria de Tito Manlio. Simone Kermes cosecha las mejores reseñas en este repertorio, y ciertamente está a la altura de su fama en este disco. La germana afronta con una técnica muy depurada las tremendas exigencias de la coloratura vivaldiana más intrincada, cuajando de pianissimi y medias voces altamente expresivas todas sus intervenciones, sin sombra de manierismo, haciendo gala de un control supremo de la respiración. La voz suena luminosa y homogénea en la octava superior (menos brillante en las líneas más graves), emitida con gran pureza de tono. El acento es vibrante, pero nunca violento al modo de una Bartoli. Con tal adecuación estilística, preferir una u otra es ya cuestión de gustos. No le busquen el sentido y limítense a disfrutarlo.

 

Raúl González Arévalo