Audioclasica

05-X-2012. Primicias de temporada

Barcelona. L’Auditori. Sala Pau Casals. Temporada 2012-2013     05-X-2012. Obras de J. Brahms, B. Soler y D. Shostakovich.   Propinas: F. Schubert, Minuetto-Trío D600/610; E. Lecuona, Andalucía, “Malagueña”   ARCADI VOLODOS, PIANO. ORQUESTRA SIMFÒNICA DE BARCELONA I NACIONAL DE CATALUNYA. PABLO GONZÁLEZ, DIRECTOR.     Aforo: 2.203. Asistencia: 75% Tras unas breves palabras de bienvenida en que su director titular subrayó la necesidad de confianza en el valor de las iniciativas culturales en estos tiempos de incertidumbre, la OBC afrontaba el inicio de su curso con un programa equilibrado y atrayente, y con el aliciente de la presencia de Arcadi…

Barcelona. L’Auditori. Sala Pau Casals. Temporada 2012-2013

 

 

05-X-2012.

Obras de J. Brahms, B. Soler y D. Shostakovich.

 

Propinas: F. Schubert, Minuetto-Trío D600/610; E. Lecuona, Andalucía, “Malagueña”

 

ARCADI VOLODOS, PIANO. ORQUESTRA SIMFÒNICA DE BARCELONA I NACIONAL DE CATALUNYA. PABLO GONZÁLEZ, DIRECTOR. 

 

 Aforo: 2.203. Asistencia: 75%

Tras unas breves palabras de bienvenida en que su director titular subrayó la necesidad de confianza en el valor de las iniciativas culturales en estos tiempos de incertidumbre, la OBC afrontaba el inicio de su curso con un programa equilibrado y atrayente, y con el aliciente de la presencia de Arcadi Volodos en su primera parte.

Toque enérgico y variado, con esporádicos deslices de digitación y cierto abuso del pedal, el exhibido por el pianista de Leningrado en su versión del Concierto para piano y orquesta n. 2, de Johannes Brahms: frente a la emotividad del “Allegro non troppo” inicial y el ensimismamiento logrado en el movimiento lento –destaquemos aquí, al igual que en otros momentos del concierto, la labor del solista de violonchelo de la orquesta, José Mor–, hubiéramos deseado mayor vehemencia y claridad de planos en el “Allegro appassionato” e incisividad en el elemento zíngaro del rondó conclusivo, como déficit de una interpretación notable.

Abría la segunda parte una novedad, Plain chant (2011), de Blai Soler, un encargo de la London Philarmonic Orchestra en que el compositor barcelonés muestra la asunción convincente de las superficies armónicas microtonales de un Scelsi, más felices en los momentos densos que en aquellas secciones en que se adelgaza el dato sonoro hacia líneas heterofónicas de sabor medievalizante o andalusí, para cerrar con la poca programada Primera sinfonía, de Shostakovich: el buen aplauso final subraya la complacencia ante una interpretación enérgica –así, los triunfales tutti del finale–, en que quedaron destacadas la discontinuidad y guiños irónicos del primer movimiento, el carácter homogéneo de la cuerda en el “Lento” y la mordacidad del muy brillante scherzo.

Germán Gan Quesada

Crédito: © Gunnar Knechtel