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ROSSINI

AURELIANO IN PALMIRA London Philarmonia Orchestra. Maurizio Benini, director. Tro Santafé, Tarver, Smith, Kutlu OPERA RARA ORC46 DDD CD1 62:39 CD2 49:50 CD3 56:14 2010 Sonido: **** / Valoración: *** Distribución: Diverdi     Con la resaca del éxito obtenido con Ciro in Babilonia en el Festival Rossini de Pésaro Opera Rara lanza su nueva propuesta en la que, haciendo honor a su nombre, publica la primera grabación en estudio de un Rossini raro: Aureliano in Palmira. El catálogo del Cisne de Pésaro ha sido ampliamente explorado, sobre todo a partir del Renacimiento de los años 80, pero aún quedaban…

A Rossini AurelianoAURELIANO IN PALMIRA

London Philarmonia Orchestra. Maurizio Benini, director. Tro Santafé, Tarver, Smith, Kutlu

OPERA RARA ORC46 DDD CD1 62:39 CD2 49:50 CD3 56:14 2010

Sonido: **** / Valoración: ***

Distribución: Diverdi

 

 

Con la resaca del éxito obtenido con Ciro in Babilonia en el Festival Rossini de Pésaro Opera Rara lanza su nueva propuesta en la que, haciendo honor a su nombre, publica la primera grabación en estudio de un Rossini raro: Aureliano in Palmira. El catálogo del Cisne de Pésaro ha sido ampliamente explorado, sobre todo a partir del Renacimiento de los años 80, pero aún quedaban títulos que merecían una atención con garantías, como precisamente los dos citados.

La ópera seria con la que Rossini esperaba repetir el éxito de Tancredi se cita en los textos divulgativos básicamente gracias a tres circunstancias: contiene la sinfonía original del Barbero de Sevilla, es el único título del Cisne de Pésaro compuesto para un protagonista castrado (el último de los grandes, Giovan Battista Velluti), y los excesos en las variaciones del ilustre capón habrían inducido a Rossini a escribir todos los ornamentos en óperas sucesivas.

Rodolfo Celletti ya reveló que este último dato era falso. Por otra parte, los préstamos para el Barbiere trascienden con mucho la sinfonía y se extienden al coro introductorio, el finale primo o la cabaletta de Arsace del segundo acto, como descubrirá cualquier oyente que conozca la genial ópera bufa.

Dos grabaciones discográficas (Nuova Era/1991 y Bongiovanni/1996) preceden la propuesta de los ingleses, pero ninguna está completa. Las interpretaciones, además, distan mucho de ser satisfactorias. Tampoco se puede decir que la grabación de Opera Rara, aunque completa en la edición propia a falta de edición crítica, sea definitiva, pero dudo mucho que le salga competencia en mucho tiempo, menos aún con los tiempos de crisis que corren. Tampoco las discográficas parecen apostar por títulos que no garanticen un éxito al menos moderado, y Aureliano no es ninguna obra maestra. Las situaciones dramáticas ideadas por Felice Romani ofrecen oportunidades, pero Rossini no supo rematarlas musicalmente como haría más tarde en otras obras, especialmente del período napolitano.

Vocalmente la grabación merece la pena principalmente por Silvia Tro Santafé. La encarnación de la mezzo española de ribetes contraltiles, poderoso registro de pecho y agudos timbrados recuerda por momentos los grandes personajes en travesti de Marilyn Horne. Esperemos que lleguen pronto al disco el otro Arsace, Malcolm y Calbo. La capacidad para las agilidades es más que notable, incluyendo la habilidad para trinar, en vez de limitarse al vibrato rápido que distingue su voz. Conmovedora en la escena de la prisión del primer acto, aguerrida en la del segundo, sus intervenciones constituyen el clímax canoro del registro, haciendo de Arsace el personaje más interesante y mejor interpretado de la ópera.

Kenneth Tarver está haciendo carrera con un repertorio que abarca desde Händel hasta Rossini pasando por Mozart. Aunque el timbre no es particularmente agradecido, como tampoco su vibrato stretto, es un cantante que hace frente sin problemas a las agilidades y los agudos. Sin embargo, no aparece en la mejor forma, el agudo suena pobre y la emisión seca. Si se le unen deficiencias en la pronunciación (inadmisibles las dobles consonantes) y un acento carente de fuerza, el resultado es un Aureliano insatisfactorio, aunque no exento de elegancia.

Catriona Smith ha desarrollado carrera fundamentalmente como Kammersängerin de la Ópera de Stuttgart. La línea de canto es notable, las agilidades y los agudos buenos, pero el timbre es impersonal y la intérprete no es particularmente animada, de modo que emerge una Zenobia más anodina que impresionante, aunque se redima parcialmente en los dúos con Arsace. No cabe duda de que el registro se ha resentido de la pérdida de Annick Massis, inicialmente prevista como reina palmirena. Los secundarios no superan la medianía, aunque destacaría la labor de Ezgi Kutlu como Publia y reprobaría sin sonrojo el Oraspe de Julian Alexander Smith.

Maurizio Benini es un director de sobrada experiencia rossiniana, lo que sin duda le habrá sido muy útil para hacer frente a una obra de inspiración irregular, de ideas buenas pero no geniales. Extrae lo mejor de la música y los detalles orquestales para ofrecer los tiempos más teatrales posibles, alternando el carácter marcial con el pastoral según la escena. La Orquesta Philarmonia responde de manera excelente, con unos buenos solistas, como el corno, que hace plena justicia al obbligato de la cavatina de Aureliano. Muy bien también, como siempre, el Geoffrey Mitchell Choir.

La última grabación financiada por la Peter Moores Foundation para Opera Rara constituye la mejor ocasión para conocer un Rossini olvidado.

 

Raúl González Arévalo