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FREDERICA VON STADE

DÚOS, ARIAS, ESCENAS Y CANCIONES Varias orquestas. Mario Bernardi, Andrew Davis, directores. Judith Blegen, soprano. Martin Katz, piano NEWTON CLASSICS 8802125 ADD CD1 42:05 CD2 50:43 CD3 52:35 CD4 40:20 1974-78 Sonido: *** / Valoración: ** Distribución: Cat Music     Frederica von Stade es una mezzo-soprano lírica, poseedora de un sonido aterciopelado que ella ha sabido potenciar con un legato impecable, de gran musicalidad y elegancia, y que ha desarrollado una carrera a caballo entre los escenarios teatrales y las salas de concierto. Ciertamente, su voz no es de gran caudal, lo que limitó un tanto su repertorio operístico,…

B FredericaVonStadeDÚOS, ARIAS, ESCENAS Y CANCIONES

Varias orquestas. Mario Bernardi, Andrew Davis, directores. Judith Blegen, soprano. Martin Katz, piano

NEWTON CLASSICS 8802125 ADD CD1 42:05 CD2 50:43 CD3 52:35 CD4 40:20 1974-78

Sonido: *** / Valoración: **

Distribución: Cat Music

 

 

Frederica von Stade es una mezzo-soprano lírica, poseedora de un sonido aterciopelado que ella ha sabido potenciar con un legato impecable, de gran musicalidad y elegancia, y que ha desarrollado una carrera a caballo entre los escenarios teatrales y las salas de concierto. Ciertamente, su voz no es de gran caudal, lo que limitó un tanto su repertorio operístico, que se centró principalmente en las obras de Mozart y Rossini, así como en la ópera francesa.

Estos cuatro compactos, reediciones de otros tantos álbumes publicados por el sello estadounidense RCA y reeditados en diversas ocasiones por el sello nipón Sony, ofrecen un retrato interesante pero algo incompleto al faltar entre ellos una mayor presencia precisamente de éste repertorio: El primer disco nos muestra a la mezzo-soprano en un recital de canción junto a la soprano Judith Blegen, acompañadas por un pequeño conjunto instrumental, grabado en 1974. Las dos voces empastan perfectamente y la selección de piezas, muy variada, lo convierte en interesante, aunque no provocará saltos de entusiasmo.

El segundo es el único dedicado a la ópera italiana, con una selección curiosa de arias y escenas. Se abre con el monólogo de Penelope de la obra de Monteverdi Il ritorno d´Ulisse in Patria, bellamente fraseado aunque poco estilístico según los patrones que se manejan hoy día. Lo mejor llega de la mano de las dos piezas rossinianas, “Di tanti palpiti” de Tancredi y “Bel raggio lusinghier” de Semiramide, aunque esta segunda sea realmente una aria de soprano. El resto del disco ofrece tres rarezas: “Il mio ben quando verrà” de Nina de Paisiello, “Ombra fedel” de Idaspe de Broschi y “È destin” de La Bohème de Leoncavallo. Grabado en 1977 y con Mario Bernardi en el podio.

El tercer compacto es un recital de canción con acompañamiento al piano de Martin Katz, registrado en 1977. Quizá sea el más interesante de la entrega. Aquí la cantante muestra su ductilidad para decir, y su buena pronunciación francesa, y la selección de las piezas responde perfectamente al arte un tanto acaramelado de la artista. Por último se nos ofrece un recital de Lieder con orquesta de Mahler, dirigido por Andrew Davis en 1978, en el que lo mejor resulta ser el patetismo de la cantante, aunque se eche de menos mayor variedad expresiva, fundamentalmente en la batuta, que está muy lejos de ser referencia en estas obras. En conjunto se trata de un cofre adecuado para los fans de la artista, o para aquellos aficionados curiosos que quieran conocer algo mejor a esta artista. Para aquellos que no la conozcan y quieran hacerse una mejor idea de la calidad de su arte, mejor acudir a algún disco de Mozart, Rossini, o compositores franceses, así como canción  americana, de la que también es una excelente defensora y representante.

 

Raúl Sánchez